Sindo Feijoo: «La mayor preocupación medioambiental la tienen personas de 40 años»

  • Gumersindo Feijoo es Catedrático de Ingeniería Química en la Universidad de Santiago de Compostela (USC). Además, es vicerrector de Planificación, Tecnologías y Sustentabilidad en la misma universidad.
Gumersindo Feijoo. Imagen cedida.
  • ¿En qué momento medioambiental nos encontramos?

En este paradigma hay dos lados, positivo y negativo. La COVID va a acelerar el tema medioambiental y hay algún dato objetivo que permite avalar esto, como por ejemplo los impactos en las dietas: en España hubo un aumento de productos de mayor calidad ambiental o alimentaria y el consumo de km 0 aumentó, (km 0 es todo aquello que se produce en un radio de 100 km desde donde está el consumidor). Para mucha gente esta peste es un suma y sigue dentro del tema medioambiental, en el que no hacíamos lo correcto. 

  • ¿Qué es la economía circular?

La economía circular es la gran revolución. Está cambiando totalmente la forma en que operan consumidores y empresas, porque la economía circular tiene una ventaja y es que si la haces bien puedes reducir costes y aumentar el rango de beneficio. 

La gente no sabe realmente qué es, pero está un paso por delante de las empresas. Lo que va de la mano de la economía circular de los objetivos de desarrollo sostenible, y eso la gente los conoce un poco más.

  • ¿Por qué hay gente que se resiste a aceptar el cambio climático?

Normalmente este tema tiene que ver con los datos y la percepción. Yo puedo decir que una persona es alta o baja y es una percepción, porque para una persona hablar de altos incluye solo a gente a partir de dos metros, mientras que para otra persona hablar de altos es mencionar a gente de más de 1,80. Por otra parte están los datos, que en este caso es la estatura: para ello se saca el promedio y ese es el dato objetivo. 

En el cambio climático pasa lo mismo, y es que en la ciencia hay que demostrar. Tú tienes unos datos y una hipótesis y si luego cambian los datos, se cambian las hipótesis. Los datos dicen que tenemos un cambio constante en el nivel de CO2 en la atmósfera y un aumento de la temperatura; por eso hay variaciones en los regímenes climáticos de temperatura, precipitaciones…Eso es irrefutable, está ahí. 

Hay gente que piensa que el cambio climático es la película de 2012 donde sube 4 metros el nivel del mar en un día, pero eso es ciencia ficción. Los datos son terribles aún así, y es que en Groenlandia se ha dado el punto de no retorno con respecto al deshielo y la temperatura. 

Si tú entras con una persona negacionista a decir «cambio climático sí o no», entras en una creencia, pero esto no es una creencia, son datos, con lo cuál hay que enseñar. Si tú enseñas tus datos, la otra persona tiene que demostrarlo “¿tienes un medidor en tu casa de CO2 y te da algo diferente? Genial. ¿No lo tienes? Entonces no puedes refutarlo”.

«Si decimos que un sueco es más medioambiental que un español, estamos equivocados«

  • ¿Qué importancia tiene el discurso de Greta?

De lo que no cabe duda de la figura de Greta es que es un icono, y todo icono tiene sus aciertos y fallos. Greta puso a nivel comunicativo y mundial el ODS número 13 de los 17 que hay: la acción sobre el clima. Hay gente que opina que ese es el gran objetivo, pero hay otra que también es muy importante la biodiversidad, pero no hay duda de que puso en los medios de comunicación ese problema. 

  • ¿Cuál es la tendencia actual del activismo medioambiental? 

Si hablamos de activismo, aquí no es tan alto como en otros países, pero en cambio la sociedad española está igualada a la sociedad alemana, por ejemplo. En una encuesta que acaban de hacer para los consumidores españoles, se ve que más de un 75% consumen productos con etiquetas medioambientales y ven favorable que hubiera alguna forma de identificar los productos más verdes. Es un porcentaje muy alto.

Somos poco dados a hacer una manifestación, pero nuestra actividad individual está por la labor. Nuestra barrera está en lo económico, ya que la gente está dispuesta a pagar hasta un 10-15 por ciento más, pero no un sobrecoste orbitado.

  • ¿Qué diferencia hay entre las nuevas generaciones y las anteriores, en cuanto a sus preocupaciones por el medioambiente y su forma de actuar al respecto?

Hay una diferencia en cuanto a percepción y a actuación. En la encuesta que mencioné antes, la mayor preocupación medioambiental la tienen personas de 40 años aproximadamente. En Europa, curiosamente, hay una gran preocupación y conciencia ambiental hasta los 14 años, luego hay un gap entre los 14 y los 40 años, y luego vuelve a la preocupación. Hay ahí un segmento en donde hay una relajación ambiental.

Hay bastante controversia, porque entramos dentro del comportamiento social pero hay artículos que dicen que es porque entras en una fase más hedonista y con una despreocupación general y del medioambiente, incluso se deja de reciclar correctamente.

En las charlas que voy a dar a institutos yo lo veo. Los chicos de 13 años son como esponjas, es una delicia, pero en cambio vas a bachillerato y la conciencia ambiental no es la prioridad. Quizás entran las preocupaciones económicas, qué vas a hacer… Tener definido o estructurado lo que vas a hacer.

  • Entonces, ¿cuál es el nivel de preocupación ambiental?

Pensamos que como sociedad no estamos en un nivel acto de conciencia medioambiental y sí que lo estamos. Individualmente con nuestros actos no tenemos nada que objetar. Si decimos que un sueco es más medioambiental que un español, estamos equivocados. Nuestros actos individuales dicen lo contrario. Está ahí la diferencia otra vez entre los datos y los actos. También es cierto que nosotros nos vendemos peor, las empresas deberían comunicar mejor sus logros, porque si vamos a la Unión Europea y no lo comunicamos mejor que Suecia, nos saca más conciencia, pues no, lo que pasa es que saben comunicarlo mejor. Eso se ve, por ejemplo, en Greta.