INFANCIA ACTIVA, UNA CUESTIÓN (NO SOLO) DE PESO

MEDIDAS LOCALES FRENTE A LA INACTIVIDAD FÍSICA EN GUADALAJARA

La inactividad provocada por las restricciones para poner freno a la pandemia de COVID-19 ha vuelto a traer a un primer plano el problema de la obesidad infantil, alarmante en todo el mundo, también en España. Los gobiernos han mostrado su preocupación y los expertos vuelven a recordar que una juventud obesa es una futura generación adulta obesa y que el sedentarismo conlleva muchos otros problemas de salud asociados. Pero, ¿qué se está haciendo para prevenir y abordar el exceso de peso y la inactividad en las primeras etapas de la vida? Poner el foco en las ciudades, capaces de albergar las medidas que se recomiendan, puede ayudar a responder esta pregunta. Guadalajara es una ciudad de tamaño medio, a caballo entre Madrid y “la España despoblada”, que pertenece a una comunidad autónoma con una de las tasas más altas de obesidad y de inactividad física del país, según el último estudio ALADINO (2019). Dado que la salud de los más jóvenes depende en gran medida de las posibilidades que les ofrece su contexto, resulta interesante conocer cómo la ciudad trata de contrarrestar el posible “entorno obesogénico” a través de sus servicios públicos.

Durante el confinamiento domiciliario por la pandemia de COVID-19,  la población más joven dedicó a la AF en torno a una hora y media diaria menos de lo habitual y el tiempo frente a las pantallas aumentó entre 1,9 y 2,6 horas al día según un estudio español publicado en Pediatric Obesity. Las consecuencias de esta situación no tardaron en notarse y, en lo que respecta a la obesidad, la encuesta que la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) realizó tras el confinamiento reveló que el 44% de la población española había aumentado de peso. Esto, sumado al mayor riesgo que tienen los pacientes obesos de enfermar gravemente de COVID-19, ha traído la cuestión al centro de las discusiones. De hecho, algunas de las primeras medidas de “desescalada” tuvieron que ver con la AF de la población infantil (Orden SND/370/2020, de 25 de abril) y la práctica físico-deportiva para toda la ciudadanía (Orden SND/380/2020, de 30 de abril). Es más, antes de que acabase el año, se había aprobado una Proposición no de Ley para declarar la AF y el deporte actividades esenciales. Este carácter esencial de la AF se contempla también en el anteproyecto de la nueva Ley del Deporte, sometido a información pública en el momento en que se escribe este reportaje.

LA OBESIDAD INFANTIL EN CIFRAS

El exceso de peso en la infancia y la adolescencia ha aumentado en todo el mundo a lo largo de las últimas cuatro décadas desde unas prevalencias (proporción de personas que sufren el problema de salud respecto del total) globales de 0,7% y 0,9% en 1975, al 5,6% y 7,8% en 2016 en niñas y niños, respectivamente. El estudio de 2017 en el que The Lancet publicó estos datos también explica que en la última década esta tendencia se ha acelerado en países en vías de desarrollo, mientras que parece haber dejado de aumentar en los de mejor estatus socioeconómico. En el último estudio COSI (Children Obesity Surveillance Initiative) de la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado este año, España fue el segundo país después de Chipre en exceso de peso (sobrepeso y obesidad) y el sexto en obesidad infantil (6 a 9 años). El último estudio ALADINO (2019) de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), reveló unas prevalencias de sobrepeso y obesidad en la infancia del 23,3% y 17,3%, respectivamente. En cuanto a la población adolescente (11 a 18 años) española, el estudio Health Behaviour of School-aged Children (HBSC) publicó en 2018 que el 14,4% tiene sobrepeso y el 3,1% obesidad, un poco menor en chicas que en chicos. Por su parte, el estudio PREFIT de 2020 sobre menores de 5 años, publicó unos valores de 15,4% y 6%.

El Índice de Masa Corporal (IMC), relación entre el peso y el cuadrado de la estatura de una persona (kg/m²), es el indicador que se emplea para definir el estatus ponderal (infrapeso, normopeso, sobrepeso y obesidad). Hasta los 19 años es necesario, además, tener en cuenta la edad. De acuerdo con las definiciones de la OMS para niños y niñas de 5 a 19 años: Sobrepeso: entre 1 y 2 desviaciones estándar sobre la mediana de referencia para cada edad. Obesidad: más de 2 desviaciones estándar sobre la mediana de referencia para cada edad. Enlace a los datos de referencia: https://www.who.int/toolkits/growth-reference-data-for-5to19-years/indicators/bmi-for-age

CAUSAS Y CONSECUENCIAS

Las causas de esta otra pandemia son múltiples, pero, al margen de enfermedades hereditarias que conllevan exceso de peso, los estudios apuntan a que el empeoramiento de los hábitos alimentarios y el estilo de vida son los principales determinantes. Por un lado, según el estudio PASOS (2019), ni la mitad de los jóvenes sigue la dieta mediterránea, solo un 16% llega a las 4 raciones de fruta y verdura diarias y son más quienes consumen a diario bollería industrial, dulces y golosinas. Por otro lado, el exceso de calorías de esos productos no se llega a compensar con suficiente AF. Ésta, acompañada de una alimentación adecuada, cumple una importante función de prevención de diversas enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), así como la obesidad, que constituye por sí sola un factor de riesgo de ECNT como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, trastornos del aparato locomotor e incluso varios tipos de cáncer. Este problema supone un sobrecoste para los estados, concretamente unos 1.950 millones de euros en gasto médico directo en España en 2016 y, de mantenerse la tendencia creciente, para 2030 aumentará hasta los 3.000 millones anuales.

La AF diaria que la OMS recomienda para los niños y adolescentes de 5 a 17 años consiste en 1 hora de AF moderada o intensa, además de AF intensa y de fuerza al menos 3 días a la semana. Sin embargo, el estudio PASOS (2019) reveló que solo 2 de cada 5 cumplen con ellas y que el incumplimiento es mayor en la adolescencia que en la infancia y en el género femenino que el masculino. Los expertos en la materia reconocen desde hace tiempo en los pacientes pediátricos lo que se ha dado en llamar la ‘Tríada de Inactividad Pediátrica‘: déficit de AF, dinapenia pediátrica (bajos niveles de fuerza y potencia muscular no causadas por enfermedad neuromuscular) y analfabetismo físico (falta de confianza, competencia, motivación y conocimiento para moverse de manera habilidosa).

«El ejercicio físico es como una polipíldora con múltiples beneficios», afirma Mairena Sánchez

ACTIVIDAD FÍSICA Y SEDENTARISMO

Para tratar de evitar que esto siga sucediendo en la infancia, Mairena Sánchez López lleva quince años coordinando el programa MOVI de promoción de la AF para la prevención de la obesidad infantil. La profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) pertenece al grupo de investigación interdisciplinar del Centro de Estudios Sociosanitarios (CESS), que ha logrado reducir la adiposidad y el riesgo cardiometabólico, así como mejorar la condición física de los escolares en los que llevan interviniendo desde 2004 con AF extraescolar programada. El motivo por el que el equipo del CESS ha optado por la AF en MOVI y no por la alimentación para tratar de controlar la obesidad es que aquella también es beneficiosa “a nivel social, académico, psicoemocional y produce satisfacción, cosa que no ocurre con la prohibición de ciertos alimentos”.

Imagen. Mairena Sánchez tomando muestras con su equipo para el proyecto MOVI del Centro de Estudios Socio Sanitarios de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Fotografía cedida por la investigadora

“Consideramos que el ejercicio físico es como una “polipíldora” [con múltiples] beneficios, [pero] la realidad es que no existe tal píldora del ejercicio, que pueda comercializarse y así obtener beneficios económicos, como sí sucede con la alimentación, que tiene detrás empresas muy potentes y lobbies que hacen mucha presión”, sostiene Sánchez. La profesora de la Facultad de Educación de Ciudad Real reconoce que las posibilidades de realizar AF en la infancia están ligadas a las oportunidades en su entorno debido a su falta de autonomía, y que los padres “tienen que apoyar la AF de sus hijos e hijas y entender que es una herramienta de salud barata y accesible, pues basta con salir a diario a la calle a moverse o ir al parque a jugar para prevenir el exceso de peso”

CONTEXTO SOCIOECONÓMICO Y CIUDADES

La OMS define el entorno obesogénico como “aquel que fomenta la ingesta calórica elevada y el sedentarismo, teniendo en cuenta (…) las normas sociales en relación con la alimentación y la actividad física”. Estos entornos están fuertemente ligados al contexto socioeconómico, que determina las posibilidades de acceso a la alimentación y la AF. Según el estudio ALADINO 2019, en las familias con rentas anuales inferiores a 18.000 euros, la obesidad infantil es de un 23,2% frente al 11,9% en las que las rentas superan los 30.000 euros.

La OMS ya contempla un enfoque colaborativo de salud pública para el abordaje de la inequidad en salud desde todos los sectores que se conoce como ‘Salud en Todas las Políticas’ y reconoce la necesidad de aplicarlo en sus recomendaciones para acabar con la obesidad infantil. Además, para lograr que todas las personas puedan cumplir con los niveles de AF recomendados, recientemente ha publicado su Plan de Acción Mundial sobre Actividad Física 2018-2030, que establece cuatro objetivos: crear sociedades, personas, ambientes y sistemas activos.

En nuestro país, la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud ha desarrollado, en un sentido similar, medidas de implementación local a través de la Red Española de Ciudades saludables, aunque actualmente solo la forman 269 municipios. Dado que los datos de AF en España revelan que ni la ciudadanía, en general, ni los menores, en particular, llevan una vida lo suficientemente activa, resulta interesante poner el foco en una localidad concreta, en sus medidas y recursos.

GUADALAJARA

Guadalajara (Castilla-La Mancha) es una ciudad a medio camino entre Madrid y “la Siberia española” con casi 88.000 habitantes, de los que una quinta parte tienen 19 años o menos. No existen datos de prevalencia de obesidad infantil de la localidad y los que hay a nivel provincial pertenecen al informe de resultados del Plan de Prevención de la Obesidad Infantil de Castilla-La Mancha de 2010, que mostró los valores de obesidad más bajos de las cinco provincias de la región: 11,5% en niños y 9,6% en niñas.

Imagen. Niñas y niños empezando la mañana con una sesión de Zumba en el campamento urbano de verano del ayuntamiento de Guadalajara 2021. Fotografía propia tomada con el consentimiento de los representantes de los menores

Esto no deja de ser preocupante, ya que Castilla-La Mancha es una de las comunidades autónomas con mayores tasas de sobrepeso (24,8%), obesidad (12%) e inactividad física (72% no llega a la hora diaria de AF que recomienda la OMS) en menores de 8 a 16 años, según el estudio ALADINO 2019. El Plan de Salud de la región para el periodo 2019-2025 contempla la obesidad infantil como uno de los principales problemas de salud emergentes a afrontar.

La mayoría de los pacientes pediátricos tienen exceso de peso «por su estilo de vida y solo unos pocos por alguna enfermedad heredada», advierte Alfonso Ortigado

SANIDAD

En el Servicio de Pediatría del Hospital Universitario de Guadalajara han observado que los menores han ganado peso tras el confinamiento. En consulta, los padres han reportado también fatiga, falta de aire o pinchazos en el tórax en sus hijos cuando éstos han vuelto a hacer ejercicio. A Alfonso Ortigado, jefe de esta sección y especialista en Cardiología Pediátrica, le preocupa que las familias todavía no estén concienciadas de que “el exceso de peso mata”, pues la mayoría de sus pacientes, “lo tienen por su estilo de vida y solo unos pocos por alguna enfermedad heredada”. El pediatra siempre les recuerda que pueden concertar consultas programadas con la Enfermería Pediátrica para recibir consejos de educación en salud, pero reconoce que “en Guadalajara, se recurre poco a ese servicio porque, en general, las familias no conciben ir al médico si sus hijos no están enfermos”.

Este Servicio de Pediatría ya ha sido premiado por unos talleres de salud para promocionar la alimentación saludable entre escolares junto al servicio de Endocrinología. Es éste último quien se encarga de los casos de obesidad infantil, a los que se les pauta una dieta muy controlada. Sin embargo, de AF solo se les dan unas recomendaciones generales para romper con el sedentarismo que no tienen un seguimiento. Tampoco se lleva un registro de casos del que extraer cifras de prevalencia y no cuentan con más apoyos ni programas coordinados con el Ayuntamiento u otros organismos para promocionar una vida activa entre los jóvenes.

Imagen. Alfonso Ortigado, jefe del servicio de Pediatría del Hospital Universitario de Guadalajara, en la sala de espera de las consultas de Pediatría del hospital. Fotografía cedida por el médico

EDUCACIÓN

El Decreto 54/2014 de la Educación Primaria de Castilla-La Mancha concede a la Promoción y Educación para la Salud un carácter transversal a todas las materias, pero es la Educación Física (EF) la que se encarga en mayor medida de trabajarla. Noelia Meseguer, maestra de EF desde hace 15 años en diversos centros públicos de la provincia, imparte esa unidad al principio del curso “para que empiecen sabiendo qué son la condición física y la alimentación saludable y así le encuentren un sentido a todo lo que van a hacer durante el curso”. Echando la vista atrás, reflexiona sobre cómo los niños han perdido coordinación con los años porque se mueven mucho menos y también cómo ha empeorado su alimentación en los recreos. Muchos colegios de Guadalajara, como el suyo, promueven los almuerzos saludables haciendo propuestas al alumnado o adhiriéndose al Programa de Fruta, Hortalizas y Leche de Castilla-La Mancha.

Numerosos centros escolares de primaria y de secundaria querrían ampliar sus 2 y 3 respectivas horas semanales de EF, según una encuesta realizada para este reportaje. Otra demanda común es la de mayor inversión en material. Meseguer tiene el apoyo de su centro, pero explica: “Hace falta moverse. Este año hemos conseguido material de la Federación Española de Voleibol a un mínimo precio y, en el centro en el que estuve el año pasado, el club de rugby de Guadalajara vino a promocionar su escuela y nos trajeron petos y balones”. También echan en falta la organización de más encuentros deportivos entre los centros de la provincia, como el extinto Miniguadalajoven o el Guadalajoven, cancelado dos años por la pandemia, organizados por la Diputación de Guadalajara.

Vídeo elaborado para este reportaje: La actividad física en los centros escolares y percepción del alumnado (Guadalajara, 2021). Una encuesta realizada a los centros escolares de la provincia de Guadalajara arroja datos sobre la actividad física que ofrecen al alumnado. Por su parte, algunos de estos jóvenes cuentan en el vídeo su perspectiva.

Muchos centros de Guadalajara se acogen a los programas de promoción de la AF y el deporte escolar de la Consejería de Educación y Deportes de Castilla-La Mancha: el Programa Somos Deporte 3-18 y los Proyectos Escolares Saludables (PES), pero este curso solo se han retomado al final, a causa de las restricciones. Meseguer considera que, si el curso que viene se incorporan a los PES, “será más fácil promocionar la salud desde el centro en todo momento y pedir a las familias que contribuyan a que sus hijos vengan en bici o patines al colegio”. Estos proyectos requieren que el centro se comprometa a ofrecer AF fuera de la asignatura de EF a través de recreos activos, descansos activos o desplazamiento activo al centro. En la provincia de Guadalajara son 22 los centros que actualmente pertenecen a esta red, un 30% del total, nueve de ellos en la capital.

DEPORTES

En Guadalajara no hay escuelas deportivas municipales, todas pertenecen a los más de 70 clubes de la ciudad porque hace tiempo que desde el consistorio se decidió externalizar este servicio. Aurelio Zapata, director general de Deportes del Ayuntamiento de Guadalajara desde septiembre de 2020 reconoce: “La Ley de la Actividad Física y el Deporte de Castilla-La Mancha dice que hay que fomentar el deporte público en edad escolar. Sin embargo, no te dice cómo y, desde la temporada que viene, tendremos un modelo mixto”. Como la mayoría de escuelas desarrolla su actividad en las instalaciones públicas de la ciudad, Zapata ofrecerá un convenio con subvención a todos los clubes para que, a cambio de ese uso, garanticen unas cuotas accesibles para todas las familias. Sin embargo, no se ofrece ningún reconocimiento médico preventivo como ya se hace en otras poblaciones de la región, como Quintanar de la Orden, de la mano del grupo de investigación IGOID de la UCLM. Este verano han ofrecido actividades deportivas en los barrios para toda la familia, así como campamentos urbanos, uno infantil y otro juvenil, pero Zapata admite que todavía deben trabajar más para que el deporte llegue a todo el mundo.

Imagen. Niñas y niños empezando la mañana con una sesión de Zumba en el campamento urbano de verano del ayuntamiento de Guadalajara 2021. Fotografía propia tomada con el consentimiento de los representantes de los menores

PARTICIPACIÓN Y URBANISMO

El Ayuntamiento de Guadalajara cuenta con un área de Promoción de Salud que no dispone de datos propios de prevalencia de obesidad infantil en la ciudad. La capital suele tener un Plan de Infancia y Adolescencia en el que contribuyen los escolares desde el Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia, no obstante, el actual ya ha prescrito porque la pandemia ha mermado la participación y no han elaborado uno nuevo. Por este motivo, de momento han perdido el distintivo Ciudad Amiga de la Infancia que otorga UNICEF, pero esperan aprobar uno nuevo en 2022 con el que recoger las preocupaciones y demandas de la población más joven, según afirma Sara Simón Alcorlo, concejala de Igualdad, Derechos de la Ciudadanía y Festejos y segunda Teniente de Alcalde.

«Esta ciudad se puede recorrer andando», asegura Sara Simón

En 2023 todas las urbes de más de 50.000 habitantes deberán tener, por la ley de cambio climático y transición energética de 2021, una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que restrinja la circulación de coches. Simón cuenta que quieren que la ZBE se encuentre en el casco histórico: “Esta zona nos ofrecerá la oportunidad de intentar peatonalizar algún área, además de hacer una campaña para concienciar de que esta ciudad se puede recorrer andando”. Actualmente, uno de los principales focos de tráfico está en las entradas y salidas de los colegios, algunos en pleno centro urbano. Simón explica que alrededor de algunos centros “se han diseñado caminos escolares seguros con los que se intenta que el alumnado pueda llegar con sus papás o mamás, o solos, andando al colegio”, pero, por el momento, esto no ha reducido los atascos a las puertas de los centros.

OPORTUNIDADES

La infancia y la juventud de Guadalajara necesitan una oferta de ocio activo que les invite a moverse. En algunos parques se han instalado estructuras para practicar skate o calistenia, pero aún hay mucho espacio donde se puede facilitar u ofrecer la práctica de AF libre u organizada. Por otro lado, apaciguar el tráfico permitiría que el transporte activo fuera más seguro y la juventud optase más a menudo por la bicicleta o caminar para moverse por la ciudad, lo que les concedería, además, más autonomía.

Según un estudio elaborado para el propio servicio de Deportes de la localidad, el Ayuntamiento de Guadalajara es el segundo con mayor dotación presupuestaria al deporte respecto al resto de las capitales de provincia de la región y respecto a algunas de las principales poblaciones del corredor del Henares. La vuelta a la actividad tras la pandemia brinda al nuevo equipo de gobierno la oportunidad de invertir en el fomento del deporte escolar dotando de más recursos, actividades y torneos a los centros escolares para satisfacer sus demandas.

Imagen. Alumnado de un centro de educación primaria de Guadalajara durante una clase de Educación Física. Fotografía cedida por Noelia Meseguer

Existen en España ejemplos de buenas acciones para el fomento de la AF en el día a día de la población más joven de las ciudades, como los planos de ‘Metrominuto’ de la Red de Ciudades que Caminan, que indican la duración de los trayectos a pie; el Servicio de Orientación de Actividad Física, para orientar y apoyar a las personas inactivas, ligado a la Estrategia de Prevención de la Obesidad Infantil en Euskadi; o el proyecto “PACO y PACA” (Pedalea y Anda al COle – Pedalea y Anda a Casa) del grupo de investigación PAFS de la UCLM que promociona el desplazamiento activo al centro educativo.

Guadalajara tiene la suerte de contar con un amplio margen de mejora por estar rodeada de oportunidades a las que acogerse si, como alientan a actuar las estrategias internacionales y los planes nacionales de promoción de la salud, todos los sectores se comprometen y coordinan para remar en una misma dirección y actuar. Una infancia activa no solo gozará de unas tasas de obesidad menores que las actuales, sino de toda una vida por delante de salud y bienestar con repercusiones sociales enriquecedoras para toda la ciudad.

Infografía con algunos buenos ejemplos en España de medidas contra la obesidad infantil a través de la actividad física.

La lotería de ser adicto

Desde los años 90 la evidencia que muestra que la adicción, o el trastorno por consumo de sustancias, es una enfermedad de base neurológica ha revolucionado el tratamiento de esta enfermedad crónica. Sin embargo, como sucede con la mayoría de las enfermedades de base neurológica, conocer los factores de riesgo continúa siendo un misterio. ¿Es la genética? ¿Es el entorno? ¿Es la personalidad?

Una de las claves para entender la adicción está en el efecto que producen las sustancias en el cerebro. Lo que las drogas son capaces de hacer es imitar lo que se conoce como refuerzos naturales. Así, el alcohol y los psicoestimulante como la cocaína, por ejemplo, son capaces de provocar un aumento de la liberación de dopamina en el núcleo accumbes del cerebro, el centro integrador de la información, que además tiene un papel fundamental en la motivación. De esta manera, las áreas del cerebro encargadas de reconocer las situaciones o sustancias que favorecen la supervivencia del ser humano (como alimentarse, comer, dormir), son engañadas por las drogas. Esto provoca que el cerebro reconozca las drogas como algo positivo y propicia que se repitan las conductas y situaciones que llevan a repetir el consumo.

Escáner de una persona de 33 años consumidora de cocaína en la que se observa daño cerebral. Fuente: A. Montoya-Filardi, M. Mazón (2017) El cerebro adicto: imagen de las complicaciones neurológicas por el consumo de drogas. Radiología. Volume 59, Issue 1 (17-30) 2017
https://doi.org/10.1016/j.rx.2016.09.005.

«Es fundamental- explica Lucía Hipólito- porque constatar esto muestra que ese interés desproporcionado de las personas que sufren adicción y que los lleva a decir yo paso de todo tiene una base anatómica, por ello, los adictos, aunque quieran, no pueden dejar de consumir, sus cerebros han sido hackeados por la droga».

«Los adictos, aunque quieran, no pueden dejar de consumir, sus cerebros han sido hackeados por la droga»

Lucía Hipólito

Desde que en los años 90 la comunidad científica comenzó a describir las bases neurológicas de la adicción, la medicina empezó a abandonar la antigua concepción que consideraba a las personas con trastornos de adicción personas débiles y sin valores. Desde entonces las evidencias que han mostrado los cambios y alteraciones cerebrales que sufre el cerebro de la persona con trastorno por consumo de drogas han permitido constatar que, en efecto, el trastorno por consumo de drogas es una enfermedad que es, además, crónica. Como ilustra Lucía Hipólito, investigadora sobre las bases neurológicas de la adicción, es muy llamativo observar la similitud de escáneres cerebrales de una persona con párkinson y una persona consumidora y explica: «Del mismo modo que no le dirías a una persona con párkinson, oye no tengas párkinson, es absurdo plantear que con sólo un poco de fuerza de voluntad, las personas pueden dejar de consumir».

Los factores de riesgo

Esta línea de investigación en drogas ha puesto sobre la mesa otra evidencia: no todas las personas que consumen drogas desarrollan una adicción. Y, sobre esto, los investigadores no tienen aún respuestas claras.

Una de las hipótesis estudiadas en estos años pretende averiguar cuál es la influencia de la genética en el desarrollo de un trastorno por consumo de sustancias. De hecho, algunas investigaciones han apuntado a que ciertos cambios en un receptor opioide podrían estar involucrados en los trastornos por consumo de sustancias. Así, se han detectado alteraciones en el receptor D2R en pacientes que tienen un trastorno por consumo de drogas. Sin embargo, no es fácil determinar el peso de esta influencia. En primer lugar, porque estos análisis, tanto en modelos animales como en modelos humanos, se han producido una vez que los individuos ya habían tenido contacto con las sustancias adictivas, por lo que es difícil discernir si esa alteración estaba presente previamente al consumo o si es precisamente una consecuencia.

Y, en cualquier caso, como explican los profesores de farmacología Ugedo y Ruiz «la existencia de factores hereditarios no implica que una dependencia sea un trastorno hereditario ya que los rasgos como la sensibilidad o la preferencia por una sustancia no son fenómenos de todo o nada sino que se pueden presentar en diversos grados».

La segunda de las hipótesis de investigación desarrolladas apunta a que la vulnerabilidad al abuso y dependencia tiene origen en una compleja interacción entre factores genéticos, ambientales y psicosociales. Por un lado, sí se ha visto que hay rasgos conductuales que están relacionados con el consumo compulsivo de alcohol. Y, al mismo tiempo, también se ha estudiado la importancia del entorno psicosocial: crecer en un entorno en el que se normaliza un consumo abusivo de sustancias tienen un gran impacto sobre los individuos.  

A este cóctel de factores se le pueden sumar, además, algunas condiciones económicas. En este sentido, es muy significativa una investigación publicada en el Journal of Health Economics que estudió la relación entre el paro y el consumo de algunas sustancias estupefacientes durante la crisis en Europa. Las conclusiones mostraron cómo un aumento del 1% del desempleo regional se correlacionaba con un aumento del 0,7% en la ratio de personas que declararon haber consumido cannabis alguna vez en la vida.

Una investigación publicada en el Journal of Health Economics constató cómo un aumento del 1% del desempleo regional se correlacionaba con un aumento del 0,7% en la ratio de personas que declararon haber consumido cannabis alguna vez en la vida.

Los efectos de las drogas en el cerebro pueden ser irreversibles en ciertas áreas, lo que cronifica la enfermedad. Y, a pesar de la multitud de incógnitas que rodean este órgano, de algunas certezas sí disponemos: la edad en la que se inicia el consumo sí importa. Una investigación publicada en JAMA Pediatrics analizó si la edad de inicio de consumo influye en la rapidez con la que las personas desarrollan un trastorno por abuso de sustancias. Estos investigadores constatron que la prevalencia del trastorno por consumo de cannabis era mayor para los adolescentes que para los adultos jóvenes. Así,  por ejemplo, el 10,7% de los adolescentes tenía un trastorno por consumo de cannabis al año de iniciar el consumo frente al 6,4% de los adultos jóvenes. Como explica el equipo responsable de esta investigación «las investigaciones han demostrado que el desarrollo del cerebro continúa hasta los 20 años y que la edad es un factor de riesgo muy importante para el desarrollo de la adicción».

El consumo de drogas: ¿un problema silenciado?

Prevalencia del consumo de cannabis en la población europea. Fuente: European Monitoring Centre for Drugs and Addiction.

Según los datos publicados recientemente por el observatorio europeo de las drogas y el consumo de tóxicos (European Monitoring Centre for Drugs and Addiction), España se sitúa a la cabeza del consumo de sustancias. De hecho, los datos muestran como 36,3% de la población reconoce haber consumido algún tipo de drogas ilegales en algún momento de la vida. Este nivel de incidencia sitúa al país el tercero en el ránking a nivel europeo. Sustancias como el cannabis o la cocaína, además, muestran un aumento constante de consumo que ha pasado del 14,2 en 1995 al 35,3 para el cannabis y del 3,7 al 10,3 en el caso de la cocaína.

Sin embargo, y teniendo en cuenta los riesgos del consumo de sustancias por parte de la población adolescente, quizás sean más reveladores los datos sobre el consumo de sustancias como el alcohol o el tabaco por parte de la población entre 14 y 18 años que publicó el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones en su informe 2020. Este estudio muestra que el 75,0% de los adolescentes entre 14 y 18 años ha consumido bebidas alcohólicas en año anterior a la encuesta, el 35% ha fumado tabaco y el 27,5% reconoce haber fumado cannabis.

La magnitud del problema, sin embargo, no parece tener la repercusión social que cabría esperar. Así, el barómetro del CIS muestra que las drogas eran el segundo de los problemas del país para el 49,0% de los encuestados[1] frente al último barómetro del CIS muestra que en la actualidad[2] tan solo un 0,1% de la población percibe las drogas como un problema.

La prevención como medicina

A pesar de las incertidumbres que rodean los trastornos por consumo de sustancias, hay una cuestión fundamental: que una persona tenga factores de riesgo no necesariamente significa que vaya a desarrollar adicción, sobre todo si nunca entra en contacto con estas sustancias. «El único requisito evidente para que el cerebro enferme -explica Lucía Hipólito- es un consumo repetido y continuado, que es el que provoca en última instancia la neuroadaptación».

Por eso cada vez que se consume alcohol en grandes cantidades, especialmente a edades tempranas, se está comprando papeletas: «El alcohol, el tabaco y la marihuana son las drogas de iniciación- explica Hipólito- es fundamental que los adolescentes que cada vez que consumen, están corriendo el riesgo de desarrollar una enfermedad crónica».

Además de ello, para la investigadora, es importante que como sociedad se tome nota del hecho de que el consumo de alcohol en la adolescencia forma parte de una forma de socializar muy extendida. De hecho, el estudio sobre el «Impacto del confinamiento por pandemia de COVID-19 en el consumo de alcohol, benzodiacepinas y analgésicos opioides» financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) del Ministerio de Sanidad muestra como el consumo de alcohol en adolescentes y jóvenes se redujo hasta prácticamente desaparecer. «Como sociedad – explica Lucía Hipólito- tenemos que plantearnos que hay que ofrecer alternativas porque la prevención es la única vacuna que tenemos contra la adicción».


[1] Barómetro del CIS junio de 1988

[2] Encuesta del CIS marzo 2020

Empoderamiento científico

Creencias, actitudes y comportamientos que aumentan la conciencia científica

La sociedad debe implicarse en la ciencia / Elaboración propia

La ciencia está cerca, muy cerca, de la vida diaria. En el imaginario colectivo, está asociada a grandes descubrimientos: la relatividad de Albert Einstein, la radioactividad de Marie Curie o la evolución de Charles Darwin. Sin embargo, el microondas en el que se calienta el desayuno, el pronóstico meteorológico del informativo o el tejido y color de la ropa son también triunfos científicos y tecnológicos, aunque sean de andar por casa. La grandilocuencia y la complejidad de la ciencia en mayúsculas puede provocar miopía para la ciencia cotidiana, causando el desinterés de algunos sectores de la población. La realidad es que, en una sociedad marcada por el desarrollo científico y tecnológico, cualquier persona toma varias decisiones relacionadas con estas materias diariamente. Además, la desinformación científica es un aspecto que está presente en el día a día y puede hacer a los ciudadanos vulnerables y manipulables, como evidencian las víctimas de pseudoterapias o teorías poco rigurosas como el terraplanismo. En este contexto, implicarse en la búsqueda de información científica, saber seleccionarla con los criterios adecuados y aplicarla en la toma de decisiones se ha convertido en una necesidad imperante para un ciudadano del siglo XXI. La Apropiación Social de la Ciencia (ASC) es el término originado en Colombia a mediados de los años 90 con el que se hace referencia al proceso por el que se adquieren y aplican herramientas prácticas para ser individuos conscientes, implicados y con criterio científico.

Conocimiento

Información y modelos de aprendizaje

La primera de las tres dimensiones que conforman la ASC es la recepción de información, conocida en el ámbito académico como la Alfabetización Científica. Según el libro homónimo de la experta en estudios sociales de la ciencia Belén Laspra, la definición que más impacto ha tenido consiste en “la comprensión de la ciencia y la tecnología para aprovechar sus beneficios y evitar sus riesgos”. Una persona cualquiera se forma una idea inicial de la ciencia y aprende sus elementos más fundamentales durante los años de educación formal. Posteriormente, complementa y retroalimenta esta base con información procedente de su experiencia, su entorno social y los medios de comunicación (televisión, radio y prensa), entre otros factores. Esta forma de recibir información científica se fundamenta en el modelo de aprendizaje por almacenamiento, consistente en la retención de información científica de forma preventiva en la memoria para hacer frente a la multitud de situaciones cotidianas en las que pueda hacer falta. Sin embargo, el experto en percepción pública de la ciencia Jon Miller ha notado que desde la aparición de internet este modelo está cambiando. El factor de cambio reside en la inmediatez de la información, que posibilita y potencia el aprendizaje autodirigido, generando usuarios menos pasivos y eliminando la necesidad de memorizar grandes volúmenes de información. No en vano, el nuevo modelo es llamado just in time, pues la información es consultada justo cuando se necesita.

“Saber más ciencia puede desde enriquecernos como personas hasta salvarnos la vida”

J. A. López Cerezo

Ciencia y metaciencia

En la escuela se enseñan ampliamente los resultados de la ciencia, pero no tanto a pensar de un modo científico. ¿Recuerdan aquello de “Caminamos a hombros de gigantes”? La información que se transmite durante la etapa lectiva es, esencialmente, la relativa al conjunto de los resultados que ha dejado la investigación a lo largo de la historia. Realizar operaciones aritméticas, calcular cuándo se encontrarán dos trenes o comprender el ciclo vital de un ser vivo son ejemplos de esta modalidad del conocimiento. Esta es la cara más reconocible de la ciencia, al punto que es frecuente referirse a los resultados y no a la metodología empleada para obtenerlos cuando se utiliza la palabra ciencia. Sin embargo, existen otros contenidos menos representados que son referentes a la actividad y la parafernalia que rodea a la ciencia: los saberes metacientíficos. En palabras de Belén Laspra, “el rol de un grupo de control en un experimento o la ley de ciencia vigente” son ejemplos válidos. Uno de los más célebres saberes metacientíficos es el método científico de Descartes, la excepción que confirma la regla, conocido por sus implicaciones y su utilidad didáctica.

Los métodos científicos

No obstante, puede que el lector se sorprenda con las afirmaciones de Antonio Diéguez, filósofo de la biología, que sostiene que el método científico es “una abstracción de cara a la galería” y que, interpretando correctamente a Feyerabend, no es incorrecto decir que existe una “pluralidad de métodos”. Ni siquiera en el ámbito científico es frecuente conocer este tipo de reflexiones metodológicas, más propias del ámbito filosófico. El catedrático de Filosofía de la Ciencia López Cerezo defiende que transmitir los contenidos metacientíficos es la clave para el desarrollo de una correcta Apropiación Social de la Ciencia, en su forma activa. “La confianza ciega en la ciencia es una actitud dogmática”, afirma, en referencia a las personas que delegan completamente la toma de decisiones en profesionales de la ciencia y tecnología, esto es, ejercen una apropiación pasiva. Sirvan como ejemplo de esta modalidad de ASC actitudes como no cuestionar la factura de la reparación del coche o descartar la petición de una segunda opinión médica. Los resultados son científicos, pese a que la actitud no, por tanto, esta actitud da lugar a sujetos que están en riesgo de ser manipulados. En ese sentido, el catedrático comparte con el investigador demoscópico Martin Bauer el fomento del “escepticismo leal”, una actitud consistente en “desmitificar la ciencia, entendiendo que es una actividad humana y por tanto imperfecta” pero “mantener la credibilidad en la misma y no desacreditarla”.

La metaciencia es “la ciencia de las ciencias” / Fivethirtyeight, Getty Images

Actitud

Escepticismo leal

La segunda dimensión de la ASC consiste, coloquialmente, en “creerse o no creerse” la información recibida. Separada por una barrera sutil de la primera, podría definirse de un modo más preciso como la integración de la información científica en el sistema de creencias del individuo. La interiorización de conceptos puede ser mayor o menor en función de lo escéptico que sea el receptor. En cierto modo, el pensamiento crítico actúa como un filtro de información. En palabras de Laspra, es “la herramienta que tenemos para para discriminar entre información válida y espuria” al lidiar por primera vez con ella. Para llevar a cabo una actitud verdaderamente crítica se deben revisar tanto las fuentes como la metodología empleada en su obtención. En ese sentido, los expertos en ciencia, tecnología y sociedad consultados están de acuerdo: un escepticismo leal y sano se traduce en el “cuestionamiento activo de toda la información a la que se está expuesto”, y añaden que esto debe hacerse “independiente de si coincide o no con la que el individuo posee previamente”. En la práctica, esto significa que la primera vez que se oye hablar de conceptos novedosos, como en algún momento fueron la homeopatía, la acupuntura, o el movimiento antivacunas, lo adecuado es hacer una búsqueda activa de fuentes y metodología y contrastar su rigurosidad científica -o no, en este caso- antes de decantarse por creer o descartar. No hay que olvidar los casos de científicos incomprendidos en la historia de la ciencia por el dogmatismo de su entorno, del que la ciencia no siempre está exento. Algunos casos que hoy llaman mucho la atención son el del obstetra húngaro Ignaz Semmelweis, pionero en lavarse las manos antes de entrar a quirófano o el del científico israelí Dan Shechtman, descubridor de los cuasicristales recientemente reconocido con el Nobel, además del conocido procesamiento de Galileo Galilei por parte de la Inquisición por sostener que la Tierra gira alrededor del Sol. En su momento, pese a fundamentar sus afirmaciones en el método científico, la comunidad científica los rechazó, demostrando la importancia de cuestionar incluso las creencias más asentadas. Hacerse muchas preguntas y cuestionarlo todo es sintomático de una actitud científica.

“El pensamiento crítico es la herramienta que tenemos para discriminar entre información válida y espuria”

Belén Laspra 

Verificar la información

Pese a la voluntad crítica de los individuos, en un mundo hiperconectado y frenético como el actual, revisar toda la información científica que se recibe es una tarea realmente difícil. Según el Informe de Percepción Social de la Ciencia de 2016, la ciudadanía “fluctúa entre la apropiación pasiva y la activa dependiendo de la naturaleza y gravedad del tema“ por una “sencilla cuestión de economía cognitiva”. Rocío Pérez, coordinadora del medio especializado en verificación de  información científica Maldita Ciencia, comenta que “una comprobación rápida no lleva más de dos minutos”. Sin embargo, dedicar dos minutos a comprobar cada dato que recibimos es simplemente inabarcable. Por ello, este proyecto periodístico de verificación de datos echa un cable a la sociedad para luchar contra la desinformación, que “no sólo reside en las noticias falsas, sino que también puede aparecer en redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram o aplicaciones de mensajería privada como WhatsApp”, según de la periodista. En ocasiones, la desinformación puede esconder intereses poco loables, como ocurrió con la negación del cambio climático por parte de la empresa petrolera ExxonMobil, según ScientificAmerican. Citando a Robert Proctor, “la ignorancia es poder”. El historiador de la ciencia acuñó el término agnotología para denominar a la inducción cultural de dudas, especialmente mediante la publicación de datos científicos erróneos.

El escepticismo leal cuestiona tanto la información externa como la más asentada / WallPaper Abyss

Prosumidores

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de integrar información científica es el cambio en el paradigma comunicativo. La irrupción de canales que permiten la participación ciudadana, como las redes sociales, ha desdibujado los términos receptor y emisor, hasta fusionarlos en la nueva figura del prosumidor. Esta consiste en ser productor y consumidor de contenidos a la vez. Laspra, apoyándose en Massimiano Bucchi, señala que los criterios de validez de la información están cambiando con la transición entre lo que el experto en comunicación de la ciencia denomina Comunicación 1.0 y 2.0.  Mientras que en la Comunicación 1.0 la autoridad de la fuente y la reputación del canal garantizaban la calidad de la información, para Laspra, la información válida en la Comunicación 2.0 es la que ha sido contrastada

Comportamiento

Decisiones informadas

La tercera dimensión de la Apropiación Social de la Ciencia consiste en comportarse de un modo científico. Este componente conductual u operativo se ejercita mediante la puesta en práctica de los conocimientos y actitudes adquiridos con la alfabetización científica y el pensamiento crítico. Nótese que la frontera entre estos elementos es también sutil, ya que la búsqueda activa de información puede ser considerada tanto una actitud como una acción. Discusiones terminológicas aparte, según Laspra, “rechazar el uso de la flores de Bach para tratar la ansiedad basándose en conocimientos sobre la homeopatía”, “decidir la dieta en función de la información alimentaria de su etiqueta” o “comprar un electrodoméstico en función de su eficiencia energética” son ejemplos prácticos de cómo ocurre la ASC. El factor común de los tres casos es la toma de decisiones informadas. Una vez curada la miopía para la ciencia cotidiana, resulta más sencillo visualizar la incidencia de la información científica sobre la vida de las personas. Poco a poco, mediante la retroalimentación del ciclo conocimientos-actitud-acciones esta visión puede agudizarse, permitiendo a la ciudadanía comprender el entramado tecnocientífico del mundo moderno y tomar un papel protagonista en él. López Cerezo, que además de filósofo es experto en ciencia, tecnología y sociedad, advierte de que la ASC no es un fenómeno puramente individual: “Existen niveles sociales y macrosociales” y comenta que “un aumento de la cultura científica hace que mejoren todos los indicadores que tienen que ver con educación, competitividad empresarial, desarrollo, etc.”.

¿Una sociedad apropiada?

Implicación

Descubre tu nivel de ASC respondiendo tres preguntas basadas en la Encuesta de Percepción Social de la Ciencia (EPSCyT) de la Fundación Española de la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

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¿Has hecho el cuestionario o has pasado de largo? La implicación activa es una de las claves de la actitud procientífica, que puede dar lugar a personas menos manipulables.

Activa vs. pasiva

Las tres preguntas del cuestionario fueron utilizadas en 2016 para medir el nivel de apropiación de la sociedad española. A grandes rasgos, la mayor parte de la población, casi el 40%, mostró un nivel de apropiación moderado. Buena parte de la sociedad, el 28% aproximadamente, puntuó en un nivel bajo. Los niveles altos (19,8%) y nulos (13,2%) de apropiación se vieron menos representados.

Niveles de ASC activa en 2016 / EPSCyT 2016, FECYT

Los resultados detallados muestran una población dividida entre la apropiación activa y la pasiva o nula. En cuanto a la reparación de aparatos, los hombres de hasta 65 años tienden más a implicarse activamente. Por contra, las mujeres de mediana y avanzada edad (más de 45 años) y las personas sin formación comentan llevar a cabo actitudes pasivas, como llamar al técnico o comprar un aparato nuevo. Respecto a la alimentación con ingredientes controvertidos, las personas de avanzada edad (65 años o más) y sin formación tienden a sustituirlos por otros similares, mientras que la población joven (25-44 años) y/o con estudios superiores manifiesta informarse y decidir por su cuenta. Por último, frente a un medicamento nuevo, las mujeres jóvenes (25-44 años) y las personas con estudios superiores dicen consultar a profesionales de la salud, mientras que los varones adolescentes con estudios “no se complican y prefieren utilizar medicamentos que conocen”, reza el informe sobre la encuesta. Belén Laspra comenta que el perfil de alta apropiación es el de un “varón de 30-40 años con estudios, interesado por la ciencia y tecnología, con una actitud pro-científica y una percepción positiva y útil de la ciencia”. La filósofa piensa que el menor interés femenino en ciencia y tecnología es debido a “motivos sociológicos e históricos”, en referencia a la invisibilidad y las trabas que la comunidad científica ha practicado con las mujeres.

Resultados del cuestionario sobre ASC en la población española en 2016 / EPSCyT 2016, FECYT

Con-ciencia ciudadana

El factor que más afecta a la apropiación social de la ciencia, según el modelo de Laspra, es el interés en la ciencia y la tecnología. Para fomentarlo, se puede actuar en las tres dimensiones de la ASC: creencias, actitudes y conductas.

Fomento de la alfabetización científica

Las fuentes de información científica pueden aumentar en más de un cuarto (27%) el nivel de alfabetización científica. El uso de internet, la televisión y la prensa son, por tanto, factores clave para fomentarla. No es casualidad que el periodismo, la comunicación y la divulgación sean, junto a la investigación, los pilares de las Unidades de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i). Estos agentes con apoyo gubernamental desde 2007 tienen como objetivo el acercamiento mutuo entre la comunidad científica y la sociedad civil. María Martín, directora de la Unidad de Comunicación de la Universidad a la que pertenece UA Divulga -la UCC+i de la Universidad de Alicante (UA)- comenta que ejercitan su labor periodística mediante la transmisión de notas de prensa y materiales audiovisuales a medios y agencias de comunicación. UADivulga complementa sus acciones mediante la comunicación en formato offline, con cartelería y péndulos, además del formato online, mediante la creación de contenidos para redes sociales y portales web, entre otras acciones.

Actividades de divulgación científica llevadas a cabo en la provincia de Alicante / Varios autores *

Otra de sus labores, añade la técnica de comunicación, es la programación de actividades de divulgación científica como talleres, concursos, charlas, jornadas o cursos en colaboración con investigadores de la UA. Algunas actividades divulgativas están dirigidas al público general, como Geolodía o La Noche Europea de los Investigadores, mientras que otras, como Astropeques o El Pati de la Ciència, están enfocadas al fomento de las vocaciones científicas y el interés por la ciencia en el público infantil y juvenil. Isabel Abril, catedrática de Física Aplicada, es coordinadora de esta última, además de un referente en la divulgación científica en la UA. La también organizadora del curso Divulgar Ciència en el Segle XXI, mención de honor del concurso internacional de divulgación Ciencia en Acción, señala la ambivalencia de estas acciones: “La Unión Europea necesitará el recambio de muchísimos científicos de aquí a veinte años”, no obstante, “la cultura científica es importante” independientemente de ello, ya que “aunque no acaben siendo científicos, estos niños y niñas pueden, entre otros aspectos, ser en un futuro los políticos responsables de la legislación científica”. 

La nota agridulce se da en otros canales como la radio o los museos. Según el modelo de Laspra, estos factores no han mostrado tener impacto en el nivel de alfabetización científica. La investigadora se apoya en Carolina Moreno, catedrática de Periodismo, para señalar que en el caso de la radio puede deberse al uso de los contenidos científicos como una “nota de color, que fantasea con la ciencia en exceso y utiliza una terminología poco precisa y exacta”. Al respecto de los museos, Laspra señala que “proporcionan información en abundancia”, algo que queda patente con la amplia actividad del Parque de la Ciencias de Granada: campamentos de verano, exposiciones temporales, ventanas a la ciencia, talleres, programas de planetario, núcleos zoológicos o contenidos permanentes, cita Lourdes López, Técnica de Comunicación del mismo. Sin embargo, “en el imaginario colectivo no figuran como espacios donde satisfacer la curiosidad”, señala Laspra, viendo en ello “un nicho de oportunidades”. 

“Estamos trasladando una imagen demasiado tradicional de la ciencia. No podemos ocultar sus  riesgos, incertidumbres y limitaciones”

J.A. López Cerezo

Pensamiento crítico y decisiones informadas

El fomento de actitudes críticas presenta algunas debilidades, defiende López Cerezo. Por un lado, la escasa presencia de contenidos metacientíficos. Lourdes López, que se dedica a la comunicación pública de la ciencia desde 2001, comenta que “la metodología prácticamente nunca es motivo de noticia en prensa, exceptuando los temas polémicos”. Al respecto, María Martín sostiene que en UADivulga encuentran algunas limitaciones en la difusión de metodologías: “Muchas están patrocinadas, forman parte de proyectos europeos o están vinculados a una patente”. Por otro lado, el catedrático de Filosofía de la Ciencia señala que se está trasladando una imagen de la ciencia “demasiado tradicional, con una sola voz y que ofrece un conocimiento infalible”, en la que “no se muestran las limitaciones, riesgos e incertidumbres derivados de la extrema complejidad de los problemas a los que hace frente”.

En cuanto a la dimensión práctica de la apropiación, los expertos en ciencia, tecnología y sociedad coinciden en que es necesario fomentar el protagonismo activo de la ciudadanía en la toma de decisiones. Laspra defiende que los museos de ciencia y tecnología son lugares adecuados para incorporar la voz pública por su gran aforo, disponibilidad de recursos tecnológicos, flexibilidad horaria, personal especializado y acceso a expertos. López, Técnica de Comunicación, recuerda que en el Parque de las Ciencias se han llevado a cabo proyectos europeos de participación ciudadana como Sparks, INPROFOOD o VOICES y actualmente se están desarrollando otros como LIFE Adaptamed, SYSTEM y SPACEEU. Estas actividades comparten temáticas de interés social como el cambio global, el reciclaje, la alimentación o la ciencia ciudadana, combinando la ciencia diaria y la ciencia con mayúsculas. Así, se ve cumplida la máxima educativa de “empezar por lo conocido para llegar a lo desconocido”, que Laspra defiende. Por su parte, López considera que estas actividades desempeñan un “papel fundamental en la implementación de la investigación e innovación responsables mediante la implicación de los ciudadanos en todas las fases del proceso científico”. De hecho, en el mismo centro cuentan también con un un Consejo Infantil y Juvenil que participa y asesora las actividades, contenidos y temas desde 2004.

Profesionales consultados (de izq. a dcha. y de arriba a abajo): J.A. López Cerezo, B. Laspra, I. Abril, M. Martín, L. López, R. Pérez / Varios autores **

La comunidad científica y el sector de la comunicación se han centrado en transmitir el qué. Tanto, que han olvidado que el factor común de la actividad científica es, desde la enunciación del método, una cuestión del cómo. Involuntariamente, se ha cultivado una imagen dogmática de la ciencia, capaz de elevar a una categoría cuasi divina una actividad humana y, por tanto, imperfecta. Puede resultar paradójico y difícil de deglutir que, abanderando la ciencia, se pueda caer en el dogmatismo. No obstante, la filosofía está acostumbrada a poner las creencias más asentadas del ser humano contra las cuerdas. Y por eso hace falta. Quizá sea sintomático de una disciplina obcecada en los resultados. Mientras tanto, disfrutemos el camino.

* Diario Información, Universidad de Alicante, Iambiente, Ciencia en Acción, Astroingeo
**  Universidad de Oviedo, Belén Laspra, Francisco Conca, E. Tortosa, Parque de las Ciencias, Paloma López Learte


Recuerdos de la ciudad del dolor

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes abre un portal dedicado al Sanatorio de Fontilles para preservar la memoria de la lepra en España


La Colonia-Sanatorio de Fontilles (Vall de Laguar, Alicante) abrió sus puertas en 1909 a un grupo de ocho afectados de lepra para su cuidado. Hoy, 110 años después, abre sus puertas al mundo digital a través de una plataforma desde la que aproximarse a su historia por medio de imágenes, fotografías, publicaciones e historias de vida de quienes padecieron esta enfermedad. El proyecto, dirigido por el profesor de la Universidad de Alicante, Antonio García Belmar y coordinado por Eduardo de Miguel, de la Fundación Fontilles; pretende preservar la memoria de una experiencia colectiva con el objetivo de dignificar la enfermedad y a quienes la sufrieron.

Vista del sanatorio en la década de 1910 / Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

La lepra es una enfermedad causada por un bacilo, Mycobacterium leprae, que se multiplica muy despacio, ralentizando la aparición de los síntomas, en ocasiones, hasta veinte años después. La enfermedad afecta principalmente a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias superiores y los ojos. Es una enfermedad que puede curarse con un tratamiento multimedicamentoso pero si no se trata puede causar lesiones permanentes graves.

Actualmente su incidencia en España es bastante baja, en comparación con la situación que se vive en otros países como Etiopía, Brasil o India. Apenas once casos se registraron en nuestro país el pasado año 2018. De estos casos, tres afectados eran de nacionalidad española y el resto, de nacionalidad extranjera, ya infectados, que viajaron a España donde fueron diagnosticados y tratados, según explica Eduardo de Miguel, coordinador de proyectos internacionales de Fontilles.

Casi todo en la lepra son datos, mediciones, índices y cuantía de afectados. Sin identidades, sin nombres propios. Enfermos que siempre se sintieron aislados por una sociedad que temía, y aún sigue temiendo, lo desconocido. A los pocos años de la apertura de Fontilles, un muro de más de tres kilómetros de largo se encargó de delimitar claramente la colonia-sanatorio del resto del pueblo. La reclusión y la segregación han estado siempre presentes en la historia de este lugar que se convirtió en un pueblo para aquellos que no tuvieron más remedio que recluirse allí esperando poder ser curados.

Más de tres mil almas han pasado parte de su vida entre las paredes de aquel complejo sanitario. Un lugar que, durante los años ochenta, apostó por la rehabilitación integral de las personas enfermas, tanto a nivel físico, como psicológico, social y laboral. De muy pocos de ellos se conocen sus historias, sus narraciones sobre toda una vida marcada por esta enfermedad y ese ha sido, en parte, uno de los objetivos de trabajo: la recuperación de las historias de vida de algunos afectados.


La lepra y sus metáforas
Marginación, miedo, mito y estigma son palabras que van unidas al nombre de una enfermedad: lepra. Una afección siempre rodeada por un halo de desconocimiento y metáforas de la enfermedad, que ejercieron una función social de control y que solían acentuar los aspectos más repelentes de la misma. Se creó una imagen social de la lepra que posaba el acento en el aislamiento y la estigmatización que vivieron los enfermos que se recogían en sanatorios para su tratamiento médico, como fue el caso de la colonia de Fontilles. Todos ellos son conceptos que han de ponerse en evidencia, criticarse y desgastar, para que dejen de asociarse a la lepra. Y en esa labor de desgaste es, en parte, uno de los objetivos del proyecto Fontilles que se aloja en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes desde hace solo unas semanas.


Historia de un proyecto

García Belmar comenta que la colaboración entre la Universidad de Alicante y la Fundación Fontilles viene de años atrás. Los primeros trabajos que hay, abordados desde la historia de la ciencia, relacionados con Fontilles, son los de Josep Bernabéu, de la Universidad de Alicante, sobre el conjunto, la revista, el surgimiento del sanatorio y su contexto en la España de principios del siglo XX, así como sobre las metáforas de la enfermedad.

Tal y como describe García Belmar, la Fundación Fontilles entró en contacto con la universidad hace unos seis años, para plantear la posibilidad de crear un proyecto museográfico con los fondos históricos del sanatorio para la difusión y preservación de los documentos: “Aquel proyecto quedó en un segundo plano y más adelante volvimos a entrar en contacto con Eduardo de Miguel para elaborar otro para la petición de una subvención a la Sasakawa Memorial Health Foundation”. Ese proyecto era de recuperación y preservación de patrimonio histórico al que se añadía algo que, hasta ahora, no se había tenido en cuenta de manera sistemática, que eran las fuentes orales: testimonios y experiencias de vida de personas que habían padecido la enfermedad. La incorporación de todas estas propuestas hizo que la fundación japonesa se interesara por él y lo financiara. Su papel ha sido fundamental al poner los fondos, pero también ha orientado y dado fuerza a este proyecto, según cuenta Antonio García Belmar.

El proyecto siempre se ha considerado importante, pero había quedado en un segundo plano en otras ocasiones por problemas de financiación. Existen algunos aspectos urgentes como son la conservación del material, que corre el riesgo del deterioro, y también la parte de los testimonios orales. Contra todo ello el tiempo es el elemento apremiante. Como explica Eduardo de Miguel: “Nuestros residentes en Fontilles son personas de avanzada edad y por lógica de la vida existía una cierta urgencia en poder recoger esos testimonios para la posteridad”.

Cuando se presentó la propuesta a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, la respuesta y la acogida fueron muy positivas y generosas y así se ha convertido en un espacio donde alojar todos esos materiales digitalizados con una visibilidad y una difusión que por otros medios no hubiera sido posible conseguir- comenta Antonio García Belmar.

Bajo el título Fontilles y la lepra en España, se encuentra una amplia muestra de revistas, obras, imágenes, testimonios, documentos y objetos del patrimonio histórico del sanatorio, además de un catálogo bibliográfico con las obras conservadas en la Biblioteca Médica de Fontilles; así como las dos revistas publicadas por el sanatorio que fueron, y son, un importante canal de difusión de las investigaciones sobre la lepra.
A todo ello hay que sumarle un banco de unas quinientas imágenes,  seleccionadas del Archivo Fotográfico, elegidas por su calidad técnica y artística. Por último, mapas y gráficos, planos y proyectos arquitectónicos de los edificios del centro.

Recuperar la memoria de los afectados

Pero este proyecto va mucho más allá de la simple conservación y exhibición de años de historia a través de lo material. Este proyecto destaca la importancia y el valor de la preservación de la memoria de las enfermedades y de quienes la padecieron. Y es que, todos los especialistas coinciden, tan importante y necesaria es la educación sanitaria como la educación social, para lograr eliminar el estigma que siempre ha acompañado a la lepra.

“Es la gran batalla”, dice apesarado Antonio García. A juicio del director, la batalla médica, gracias a que existe un tratamiento efectivo y estandarizado, está ganada. Aunque el tratamiento no sea igualitario en países como Brasil o India donde es una enfermedad todavía muy complicada. A pesar de todo, un elemento fundamental que sigue provocando daños, es el estigma. Este hace que la enfermedad se oculte, tanto por parte de quienes la padecen, como por parte de los gobiernos y así lo único que se consigue es alimentarla cada vez más, que avance, progrese y siga haciendo daño. “La lucha contra el estigma es un objetivo de este proyecto”, aclara García Belmar.

Eduardo de Miguel, conocedor de la situación de la enfermedad en otros países, comenta que las actividades de sensibilización que se realizan en Fontilles están vinculadas, principalmente, a dos aspectos: lepra y pobreza y lepra y mujeres. Se hace hincapié en las causas del padecimiento de la enfermedad y su relación con la población más pobre. Se trata de campañas que explican cómo la enfermedad afecta, especialmente, al colectivo de las mujeres en países donde tienen mayores dificultades para acceder a los recursos sanitarios y la lepra les afecta en mayor medida.

III Curso Internacional de Leprólogos (1950) / Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

Todavía viven algunos afectados en Fontilles, en concreto veintidós, mejor dicho, ex afectados, como puntualiza Eduardo de Miguel: “Los que aquí viven algún día padecieron la enfermedad, aunque ahora ya no y lo que queda de ella son solo las secuelas. Son personas de avanzada edad que están aquí, no porque estén recibiendo ningún tratamiento, ni estén ingresados, sino que para ellos Fontilles es su casa y han decidido vivir aquí el resto de los días que le quedan.”

Desde el mes de junio de 2016, se han realizado entrevistas a las personas que todavía residen en el Sanatorio de Fontilles y que aceptaron compartir el testimonio de sus vidas. Las dieciocho historias de vida registradas en casi sesenta horas de grabación y transcritas en un documento de varios cientos de páginas han sido analizadas, organizadas temáticamente y preparadas para su publicación en forma de libro. Es muy poco lo que se sabe de las personas que padecieron esta enfermedad que les marcó para siempre tanto física como emocionalmente. El principio parecía sencillo, dice García Belmar, bastaba con preguntar, sí, pero también había que estar dispuestos a aceptar las respuestas de unas historias de vida que están desapareciendo y para las cuales el tiempo juega en su contra.

Resulta esencial prestar atención a estos testimonios, a los sentimientos que de ellos se desprenden. El sonido de estas palabras, su entonación, sus silencios y pausas, absolutamente todo contribuye a comprender qué significó ser un enfermo de lepra entre las paredes de este antiguo sanatorio. Con este proyecto se recupera la oportunidad de recoger y conservar esta parte esencial del patrimonio histórico de Fontilles y de la historia de la lepra en España: el testimonio de quienes se enfrentaron a ella.

Cuando ya has escuchado los testimonios, no solo estos de Fontilles, de personas afectadas por la lepra, en momentos de la historia diferentes o en contexto sociales, económicos y sociales diferentes, al final todos repiten un mismo patrón. Un patrón que está relacionado con su exclusión y con el estigma y se repite en diferentes puntos de planeta. Un aspecto curioso desde el punto de vista de lo particular que es esta enfermedad. – E.M.

Una práctica de los años ochenta

Los primeros estudios realizados con fuentes orales, en España, en el siglo XX, fueron desarrollados a partir de testimonios obtenidos de supervivientes de la guerra civil. Pero el primer archivo de Historia Oral surgió en 1983, el Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona, con el objetivo de diseñar y elaborar proyectos interdisciplinarios de investigación; captar y conservar documentación y testimonios personales; proceder al tratamiento archivístico de las fuentes para facilitar su consulta y publicar el material documental relacionado con la información obtenida. Otras iniciativas han trabajado en la recuperación de la memoria colectiva de la Segunda República, la Guerra Civil, el Franquismo y la Transición. Desde el punto de vista internacional, el establecimiento como asociación en 1996 de la International Oral History Association (IOHA), ha significado la posibilidad de crear una red de colaboración y de transmisión de conocimientos trascendental para el desarrollo de la Historia Oral. En la actualidad, y gracias a la definición de herencia cultural intangible, realizada por la UNESCO, la tendencia es constituir centros globales que no solo realicen la labor de recuperación y conservación de los testimonios orales, sino que posibiliten la utilización y exhibición de estos.

La historia oral es un elemento esencial para comprender la historia de esta enfermedad. Es una deuda con esas personas que se han mantenido en silencio durante mucho tiempo. Antes de empezar las entrevistas siempre hay una explicación previa a aquellos que quieren participar y ellos finalmente deciden si quieren hacerlo y por qué. En la mayoría de los casos lo que pretenden en dar a conocer su realidad.

Como aclara el director del proyecto, estos testimonios tienen un doble valor y es que, además, aportan información como no lo hacen otras fuentes. Son capaces de descubrir aspectos de la realidad de la enfermedad que las fuentes gráficas o escritas no dan. Hay otra información en ellas que es la percepción particular de la enfermedad, el significado de esta, la explicación que cada enfermo le otorga a su padecimiento. Esa es una información muy valiosa porque incluso ayuda a comprender las consecuencias que tiene estigmatizar a un colectivo por las razones que sea.
Se pretende que el proyecto de historia oral acabe en la publicación de un libro con las transcripciones de las entrevistas que completen los fragmentos de la fonoteca por una razón de peso que explica García Belmar: “Nunca es igual la lectura de los testimonios que la escucha de los mismos. Toda la información contenida en las palabras, la cadencia, el acento, las emociones… todo eso se pierde en la transcripción y por eso creemos que deben complementarse”.

Pensamos que estos testimonios y su salvaguarda podían ser útiles en el futuro para luchar contra la exclusión social y discriminación que sufren otros colectivos. Creemos que esa es la utilidad que puede tener este trabajo para la humanidad, independientemente del valor que pueda tener para investigadores o especialistas que estén interesados en el tema. – E.M.

Visibilizar y sensibilizar como objetivos fundamentales

La lepra es una enfermedad que ha afectado mucho a aquellos que la padecieron y una de las principales contribuciones de este proyecto es ayudar a recuperar la dignidad de la memoria de aquellos que todavía no pueden expresar abiertamente que la sufrieron y ahora están curados.

Ellos lo dicen, realmente la enfermedad era curable y podía hacerse rápido y sin secuelas, ahora bien, el problema es que una vez que fueron diagnosticados, uno es leproso para toda la vida. Esa es la auténtica batalla, no tanto la lucha contra la bacteria causante, sino contra el estigma que ha condicionado toda su vida. – G.B.

El desconocimiento de la enfermedad en la actualidad continúa siendo unos de los caballos de batalla del día a día de especialistas y fundaciones como la de Fontilles. Hay que explicar constantemente que la lepra no tiene la imagen que a la gente suele traerle al subconsciente, de personas con rostros desfigurados, con muchas lesiones a nivel externo. Hay otras formas de manifestarse, que no son tan violentas ni tan visibles, aunque también acaban generando estigma. Lo cuenta quien trabaja de primera mano con una enfermedad con desigual incidencia en el mundo: “La gente piensa que ya no existe, que es una enfermedad del pasado y sin embargo no es cierto. Incidimos sobre este tema de manera especial el Día Mundial de la Lucha contra la Lepra, que es el último domingo de enero, pero en realidad es parte de nuestro trabajo diario”- comenta Eduardo de Miguel.

La gente que se aproxima a Fontilles lo hace desde muy diversos puntos de vista, a veces social, otras histórico, antropológico o incluso arquitectónico. Uno de los fines de este proyecto es que todas esas visiones se vayan entrelazando para lo que es el fin último: la lucha contra la enfermedad, la lucha contra la exclusión social y la defensa de los derechos humanos. Todo está unido y tan importante es para la Fundación la conservación y puesta en valor de los documentos y los testimonios a corto plazo, como la defensa de los colectivos que en el siglo XXI siguen padeciendo la exclusión social por enfermedad. Ciertamente esta plataforma ha de contribuir a visibilizar y sensibilizar sobre esta enfermedad entre la sociedad. Así lo afirman, esperanzados, los responsables del proyecto.

Tras la catalogación, el archivo y la digitalización de todos los documentos, el objetivo es llevar a cabo una difusión del proyecto por medio de varias iniciativas. Una de ellas es la presentación en congresos o reuniones científicas o incluso elaborar alguna publicación. Pero, además, el objetivo es ofrecer la experiencia a otros espacios similares a Fontilles, que cuenten con fondos de archivo, biblioteca, fondos fotográficos y fondos gráficos. Algo así como un asesoramiento para la recuperación de su patrimonio.

Antonio García Belmar comenta que ya hay programado un encuentro con personas que trabajan en entidades similares en Grecia y Portugal y también en Noruega e Italia. El objetivo es crear una especie de consorcio, intercambiar experiencias y llevar este modelo de trabajo a otros lugares donde pueda aplicarse.

Eduardo de Miguel aclara que este no es un proyecto que aparece de manera aislada, sino que surge en un contexto, de trabajo global, en el que otras instituciones a nivel europeo y mundial están intentando rescatar del olvido y de la destrucción todo ese patrimonio material e inmaterial, a través de los testimonios de los enfermos. Europa, Asia y América Latina, principalmente, están creando unas conexiones que están generando un proyecto vivo y dinámico. El fin es que todo aquello que sea posible preservar y conservar, que esté vinculado con antiguas leproserías, quede a disposición de la humanidad, en general, para lo que pueda ser útil. “Yo quiero pensar que esto empieza aquí y que va a ir generando un tipo de redes de antiguas leproserías que en un futuro puedan acabar incrementando ese patrimonio digital a través de la Miguel de Cervantes, o desde otra plataforma”,comenta con entusiasmo De Miguel.

Después de cuatro años de trabajo,de los cuales dos de ellos han contado con la financiación de la Sasakawa Memorial Health Foundation, se ha logrado la formación de una plataforma a la que es interesante asomarse, para conocer más sobre una enfermedad, a la que el conocimiento científico y médico, ha hecho menos dolorosa y peligrosa. Sin embargo, el conocimiento social e histórico aún no ha conseguido mermar las falsas creencias y mitos que sobre ella perduran hoy en día. Quiera que proyectos como este lo consigan y palabras como las de Salvador Sellés, plasmadas en un poema en 1912 que lleva por título Lepra, no se repitan:

¡Oh la lepra invisible y demoníaca!
Ella acecha y ataca: nos envuelve en sus redes y sus lazos, nos invade ganando vena a vena, nuestra sangre envenena y desprende los miembros a pedazos.

El canvi climàtic arriba al Pou Clar

Quasi quatre mesos sense caure ni una gota d’aigua a la localitat valenciana d’Ontinyent. Com informava El Periòdic d’Ontinyent, a la ciutat no plovia des del passat 13 de desembre del 2018. I hi haurà encara qui afirme que el canvi climàtic no existeix. No obstant, i tant que ho fa. Una de les seues víctimes és el Pou Clar, un paratge natural d’una gran bellesa composada per diversos pous i recessos d’aigua, amb una zona d’abruptes barrancs de roca calcària situat a la capital de la Vall d’Albaida. La sequera dels pous que el formen, l’aigua estancada i verdosa, marques que mostren la baixada del nivell de l’aigua en més de mig metre… Aquests signes són un clar exemple que el canvi climàtic ha arribat al Pou Clar,  i sembla que per a quedar-se si no es fa res per evitar-ho. “Al nostre parer deuria fer-se un estudi seriós i rigurós, donat que tenim el canvi climàtic damunt, del subsòl i el cabal d’aigua que alimenta el Pou Clar per fer previsions per un proper futur”, sentència Ramón Martínez, membre de l’associació d’Amics del Pou Clar i professor de Geografia i Medi Ambient.

El Pou Clar (Ontinyent)- Sonia Pla

Primeres senyals d’alarma

Un dels paratges naturals més famosos de la Vall d’Albaida comença a emetre les primeres senyals d’alarma. Entre les principals està l’actual sequera que pateix el pou del Salze i quan açò passa, segons els experts, la resta de pous comencen a fer-ho. “El del Salze és el pou que està a un nivell més alt i, per tant, sempre és el primer que es seca. És a dir, quan baixa el nivell freàtic, el primer en assecar-se és aquest, i si continua baixant el nivell, s’assequen els altres”, explica Rafa Morera, tècnic de Medi Ambient de l’Ajuntament d’Ontinyent.

A més, el color verdós en l’aigua dels pous situats a la part alta del paratge també és un indicador de què, si la situació meteorològica no millora, el Pou Clar viurà una de les seues pitjors etapes a l’estiu. “Els meteoròlegs han anunciat una primavera més càlida i menys plujosa de lo habitual. Per tant, si el paratge no arribara a assecar-se del tot, sí que patirà el mateix que al 2016: aigua verda i pudenta”, afirma el professor Martínez. Si no plou l’aigua s’estanca i no corre, pel que dóna lloc a que presente eixe estat verdós.

Aigua estancada als pous de la part superior del paratge- Sonia Pla

Si es continuen observant les senyals del paratge a simple vista es veuen les marques que la baixada de l’aigua ha deixat sobre les pedres. Més de mig metre de diferència evidència la crítica situació en la que es troba el Pou Clar.

Les marques d’aigua a les parets del Pou Clar que mostren la baixada de mig metre de l’aigua -Sonia Pla

L’últim índex que ha provocat que es comence a parlar de la possible futura sequera del paratge natural ontinyentí és l’estat del Riu Clariano. Partint que el Pou Clar està considerat com el naixement d’aquest riu, és a dir, una prolongació, si aquest es troba sec significa que no baixa la suficient aigua des del paratge. “El Clariano circula completament sec al seu pas pel nucli urbà, fet molt poc freqüent durant l’hivern o la primavera”, sentència Morera. A més, si al factor climàtic se li suma que des de l’associació d’Amics del Pou Clar denuncien que, segons la Confederació Hidrogràfica del Xúquer, al Clariano li correspon més cabdal “però des de l’ajuntament ningú diu ni fa res”, s’entén encara més la deterioració del riu.  Els experts coincideixen que la situació que viu el Clariano durant els últims mesos no és normal per al període en els que es troben, el que indica que alguna cosa no marxa bé.

Què ha propiciat aquesta situació?

Són molts els factors que han originat la situació crítica en la que es troba el Pou Clar, però la principal és l’absència de copioses pluges. A la capital de la Vall d’Albaida han estat tres mesos i mig sense pluja. Com publicava el Periòdic d’Ontinyent el passat de 12 de març a l’article ‘La sequera amenaça el Pou Clar’, a la ciutat no plovia des del 13 de desembre del 2018, ratxa que es va trencar el 30 del mateix mes. Si comparem les dades de la pluja arreplegada durant els tres primers mesos dels últims 5 anys, aquestes parlen per si mateixa.

“En tot el que portàvem fins al 29 de març del 2019, la pluja havia sigut inferior a 2l/m2. Per això estem molt per davall de la precipitació mitjana anual, i si no es repeteixen estes pluges el més probable és que el Pou Clar patisca molt els mesos d’estiu”, explica Rafa Morera.

Com s’explica açò? Pablo Ángel Guerra, meteoròleg de l’estació d’Ontinyent, afirma el següent: “Els períodes de sequera són una constant en la capital de la Vall d’Albaida en els últims anys. És com un compte corrent, si no claves diners i traus per què has de pagar les despeses, al final els números rojos et persegueixen”. A més, senyala que la falta d’una bona nevada a la Serra de Mariola també és clau del crític estat en el que es troba el paratge natural. La falta d’abundants pluges durant els últims anys també ve relacionada amb el calfament global que viu el planeta. “És evident que hi ha una estreta relació entre la temperatura i les precipitacions”, sentència Pablo Ángel. El meteoròleg continua explicant que aquesta relació es mostra clara en el període del 2000-2017, ja que els anys on la temperatura mitjana supera els 17 graus són menys plujosos. Les dades mostren que des de l’any 2007 fins al 2018, excepte durant el 2010, tots superen els 17 graus de mitjana, el que suposa que durant els últims onze anys hi haja absència de copioses pluges. “Sembla que cada any que passa, la temperatura mitjana puja  i que ploga menys. És a dir, que estem veiem com els anys són més càlids i secs”, afirma Ramón Martínez.

Les sèquies també mostren la baixada del nivell d’aigua- Sonia Pla

Si a la falta de precipitacions se li suma la utilització de l’aigua del Pou Clar per a usos agrícoles, industrials així com per a consum humà, és fa més que evident el per què del nefast estat actual. “La utilització de l’aigua per a usos externes és una de les qüestions que més afecta el nivell d’aquesta del paratge”, explica el tècnic de l’Ajuntament d’Ontinyent. Al que el meteoròleg Guerra contesta: “S’hauria de regular i millorar el reg per a no perdre aigua, que és un be col·lectiu i necessari que s’ha de compartir de forma racional”.

A més, el professor Martínez assenyala que l’estat de moltes de les sèquies es troben obstruïdes i trencades, el que dóna lloc a que es perda més aigua de la que es deuria. “Si es tinguera un major control i revisió sobre elles es podria evitar una pèrdua d’aigua innecessària”, sentència el membre de l’associació d’Amics del Pou Clar.  

Les xifres

Des de l’any 2011 la temperatura mitjana anual a la localitat d’Ontinyent és superior als 17 graus, com s’ha assenyalat anteriorment. És una data bastant alarmant si es té en compte que en el període del 1941 fins al 2006 sols en set anys la mitjana havia sigut igual o superior a eixos graus. És a dir, que durant 65 anys la temperatura anual ontinyentina era inferior a 17 graus i ara, des de fa 8 anys, que aquesta no baixa d’eixa xifra.

És més, es podria dir que des de fa dotze anys,–a excepció del 2010-, la temperatura mitjana anual és superior als 17. Aquestes xifres corroboren el que tant Ramón Martínez com Pablo Ángel sentencien en quant a que els anys són més càlids. Ara bé, s’haurà de comprovar si existeix la relació en quant a més calor menys precipitacions.

Un cop més els experts estan en lo cert. La tendència mostra que des de que la temperatura mitjana anual ha augmentat a la capital de la Vall d’Albaida, els dies on la pluja es deixa caure són més difícils de veure. El fet que des de l’any 2011 fins al 2018 la temperatura anual no haja baixat dels 17 graus i durant este període no haja plogut més de 100 dies en un any mostra la estreta relació que hi ha entre el calfament global i la sequera. Si  es té en compte aquesta correlació i es presta atenció a la següent taula es pot preveure un futur no molt esperançador per al Pou Clar.

Crida l’atenció com en la majoria de mesos la mitjana de la temperatura és major en el període dels últims 54 anys, i a nivell general, té la mitjana més superior dels últims quasi cent anys. Açò el que denota és que la localitat ontinyentina està vivint els anys més calorosos dels últims 55 anys, el que comporta que el nivell de precipitacions també s’haja vist reduït, fet que afecta directament al cabdal del Pou Clar.

No obstant, durant els últims anys l’estat del paratge natural ontinyentí no es trobava tant sec com hui en dia. Però, la solució és senzilla. Si es tenen en compte les dades arreplegades tant les referides a la temperatura com a les precipitacions, a la capital de la Vall d’Albaida a data d’1 d’abril, aquestes parlen per si soles. En quant als graus “març ha estat el quint més càlid dels últims 25 anys, sols superat en 2017 (14.3), 2008 (14), 2006, (14.2), i 2001 (16’4). Este any fou 13’5, un 1’2 per damunt de la mitjana”, explica el meteoròleg Pablo.

I pel que fa a les precipitacions, el nombre de litres per metre quadrat el dia d’1 d’abril no arribava als 46 litres, dada molt per davall si es compara amb les xifres arreplegades al mes d’abril dels últims set any, totes per damunt dels 52 l/m2, com es veia al gràfic del principi.

L’ inici de l’any 2019 no depara bons presagis per al futur estat del Pou Clar, i més si es té en compte que tota la pluja arreplegada d’aquest any ha estat en els últims dos dies del mes de març. “Este episodi de pluges ha tingut una intensitat aproximada de 50 l/m2. Per això estem molt per davall de la precipitació mitjana anual, i si no es repeteixen estes pluges el més probable és que el Pou Clar patisca molt els mesos d’estiu.”, sentència el tècnic Morera.

Té el paratge data de caducitat?

“El canvi climàtic és irreversible, pel que el Pou Clar desapareixerà i a curt termini. Els episodis de pluja extraordinaris sols han prolongat l’agonia de la seua mort”, afirma  l’ontinyentí Pablo Guerra.

Quan el meteoròleg diu que “els episodis de pluja extraordinari sols han prolongat l’agonia de la seua mor”, fa referència als cicles de períodes secs i humits. És a dir, al seu llibre ‘Clima i oratge a Ontinyent’ (2018), Guerra Ángel senyala que en augmentar els anys amb temperatures per sobre dels 17 graus, que com s’ha vist abans és la tendència que s’està donant en els últims 12 anys (a excepció del 2010), són més abundants els períodes secs. Açò significa que si la temperatura mitjana continua mantenint-se o sent superior als 17 graus, hi haurà més temporades amb absència de copioses pluges, per molts episodis espontanis de pluja que tinguen lloc, com el del passat març on en dos dies s’arreplegaren quasi 45 litres per metre quadrat. Per que per a mantenir un paratge com el Pou Clar és necessari una regularitat en el règim pluvial, cosa que, segons l’expert, no passa a la localitat ontinyentina. “El clima mediterrani és molt irregular, i la tendència és que s’incremente esta irregularitat, el que provoca estes sequeres intenses i pluges molt intenses”, sentència el tècnic Morera.

Aquesta irregularitat no sols és nefasta per a la sequera del Pou Clar, sinó que el afecta a uns nivells més generals. “Suposa un procés irreversible per al paratge natural: esgotament de l’aqüífer, sequera de la vegetació, pèrdua de l’arborat, incendis, falta d’aigua per al regadiu, abús en la utilització per part del públic…”, sentència el meteoròleg ontinyentí.

El canvi climàtic han donat a la població ontinyentina un cop de realitat, ja que els seus efectes estan començant a deixar petjades en un dels seus majors tresors, el Pou Clar. Qui sap si açò servirà per a que comencen a conscienciar-se amb el medi ambient i tinguen més cura cap a ell. Cert és que lluny queden les imatges d’aquest paratge, on l’aigua brotava fluentment i el paisatge era més pintoresc del que és hui en dia. El riu Clariano portava aigua quasi tot l’any al seu pas pel poble, amb peixos, ànecs, granotes, tot ell envoltat de boga i joncs. Sens dubte, una realitat que a hores d’ara sols és una fotografia en l’imaginari de la població ontinyentina.

El Pou Clar als anys 60- Ramón Martínez

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, un bosque de migrantes

Cada invierno, los bosques del centro de México se tiñen de naranja y negro con la llegada de millones de mariposas a la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca. A la distancia, se aprecian las ramas de los árboles de oyamel vencidas por el peso de los racimos que forman para protegerse del frío. Y cuando sale el sol, en medio del silencio que ofrece el bosque, se escucha su vuelo y empieza la magia.

El fenómeno migratorio de la mariposa monarca fue descubierto en 1975 por Ken Brugger y su esposa Catalina Aguado, cuando encontraron en territorio mexicano una mariposa que había sido previamente etiquetada en Massachusetts. Este proyecto, dirigido por Fred y Nora Urguhart, comenzó en 1940 y termina con el descubrimiento de los sitios de hibernación de la mariposa en los bosques de Michoacán y el Estado de México.

A partir del descubrimiento de las zonas de hibernación de la mariposa monarca en México, se comienzan a dar pequeños pasos para proteger estos bosques. Finalmente, en  el  año  2000, estas tierras son decretadas como área natural protegida con carácter de Reserva de la Biosfera, lo que hoy se conoce como Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (RBMM). Estas 56,259 hectáreas están ubicadas en los límites de los estados de Michoacán y el Estado de México. Las zonas que están por encima de los 3,000 metros de altura son consideradas como zona núcleo y comprenden una extensión total de 13,551 hectáreas. El resto del territorio protegido funciona como zona de amortiguamiento, es decir, el territorio de bosque que rodea y protege las zonas núcleo.

Ciclo de vida y migración

La migración es parte del ciclo de vida de la mariposa monarca y también de muchos de los pobladores de la RBMM. Tal es el caso de Emilio Velázquez, oriundo de Macheros, una pequeña y pintoresca localidad de tan sólo 315 habitantes ubicada en la parte baja de Cerro Pelón, uno de los santuarios de mariposa monarca que pertenece al Estado de México. Al igual que las mariposas, un día él y su esposa decidieron cruzar la frontera y migrar al norte en busca de una vida mejor. Estuvieron 10 años en Estados Unidos y allá nació su hija. Ambos tenían un buen trabajo y vivían bien, pero debido a un conflicto de un familiar en el que se vieron injustamente involucrados, los deportaron a México. Se fueron “de mojados”, es decir, sin papeles, por lo que una vez deportados ya nunca pudieron regresar.

A diferencia de los migrantes mexicanos, la mariposa monarca viaja cada año de un país a otro sin necesidad de visas ni papeles, el ir y venir es simplemente una parte de su ciclo de vida. Canadá, Estados Unidos y México, son el hogar de la mariposa a lo largo del año, tanto es así, que este lepidóptero se ha convertido en el símbolo del libre comercio entre los tres países de América del Norte.

La mariposa encuentra alimento, vive y se reproduce durante la mayor parte del año en Estados Unidos y Canadá, pero para completar su ciclo, cada invierno migra a los bosques mexicanos para refugiarse del frío. Eliseo Verduño, guía de turistas del Rosario, entiende esto muy bien: “Aquí en el bosque no hemos visto ni oruga ni asclepia, porque aquí no nacen mariposas, nacen en Canadá y Estados Unidos. A México nomás vienen a hibernar. Las mariposas aquí no necesitan algodoncillo, necesitan árboles grandes para colgarse y protegerse del frío.”

La migración de este insecto, de apenas medio gramo de peso, es considerada una de las más espectaculares del reino animal, ya que a pesar de la aparente fragilidad de la mariposa, cruza tres fronteras y realiza un trayecto de más de 4 mil kilómetros en aproximadamente 33 días de vuelo.

https://www.youtube.com/watch?v=AxhzAg_ts7M&feature=share

A lo largo de un año, nacen entre 4 y 5 generaciones de mariposas que viven entre 15 y 45 días. Sin embargo, la migración la lleva a cabo una generación muy especial, que  nace en septiembre y puede llegar a vivir hasta 9 meses. Esta generación de mariposas muere en primavera una vez que ha pasado el invierno en México y ha depositado los huevecillos en el trayecto de regreso a Estados Unidos. Pablo Fabián Jaramillo-López, doctor en biología de la Universidad Autónoma de México, explica que a la generación migratoria se la conoce como generación matusalén, precisamente, porque vive mucho más que las otras.“Desde que nacen, son diferentes al resto, es como si su desarrollo se quedara bloqueado. A este  proceso se le llama díapausa reproductiva”, apunta el experto.

Durante el periodo de hibernación y estancia en los bosques mexicanos, las mariposas pasan la mayor parte del tiempo colgadas de las ramas de los árboles formando grandes racimos. Esto les permite conservar su energía y mantener la temperatura corporal para no morir de frío. Un poco antes de la primavera, cuando el clima es más cálido y los días son más largos, comienza la etapa de apareamiento. En marzo, las hembras emprenden el viaje de regreso al norte en busca de asclepia para ovopositar los huevecillos que darán vida a la siguiente generación de mariposas. Jaramillo-López explica que las mariposas macho mueren en México y que las que sobreviven, mueren en el camino de regreso. “Se sigue estudiando si los cuerpos de las mariposas macho que quedan en los bosques de México, son parte de lo que ayuda a la siguiente generación de mariposas a regresar, un  año después, al mismo lugar a pasar el invierno”, señala el biólogo.

Para el guía Eliseo Verduño, eso de dejar a las mariposas en su lugar, no tiene gran ciencia:Estos bosques son santuario y cementerio de la mariposa monarca, por eso yo les explico a los turistas que no hay que llevárselas ni muertas, si no, luego, cuando regresan los bisnietos al siguiente año ¿a quién visitan? Ellas llegan el mero día 28 –de octubre- y celebran a sus muertos tal y como hacemos nosotros, por eso siempre están aquí para esa fecha”, apunta el ejidatario.

Mariposa monarca macho. El Rosario, Michoacán

Declive histórico en la población de monarcas

En las últimas décadas, los registros de presencia de mariposa monarca en los bosques mexicanos han sido poco alentadores. A pesar de los esfuerzos realizados para la conservación del lepidóptero, en el periodo de 2017- 2018 hubo un descenso aproximado del 15% con respecto al periodo anterior. Desde 1993, Wild World Fund (WWF) realiza un trabajo de monitoreo de la ocupación de monarcas durante el periodo de hibernación en la RBMM. A partir de estos registros, se ha elaborado una gráfica en la se aprecia con claridad la gravedad del asunto. Eduardo Rendón Salinas, biólogo de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y encargado de este proyecto desde hace 25 años, asegura que la disminución de mariposas responde a diferentes factores y que hay que tener en cuenta que las 4 ó 5 generaciones de mariposas que nacen durante un año se enfrentan en cada territorio con diferentes problemas: “Lo que le pasa a una generación, le afecta directamente a las siguientes”,indica.

Fuente: http://oberhauserlab.cfans.umn.edu/sites/g/files/pua2976/f/media/pleasants-and-oberhauser-2012-milkweed-loss-in-ag-fields.pdf

Aunque la mariposa monarca no está considerada como especie en peligro de extinción, su fenómeno migratorio se ha visto gravemente amenazado por diversas cuestiones, todas ellas, relacionadas con la actividad humana. Con los datos que se tienen actualmente en el ámbito científico, no es posible determinar con exactitud cuál o cuáles son las causas que infieren de manera más contundente en la pérdida de la mariposa monarca. Además, debido a que existen poblaciones repartidas por todo el mundo, no es posible declarar a este insecto en peligro de extinción. Sin embargo, la inquietud por parte de algunos científicos y de la sociedad civil han conseguido llevar una petición al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los E.U. para incluir estas mariposas como especie amenazada bajo la Ley de Especies en Peligro. Esta petición, según un reciente artículo publicado en la revista Science, deberá resolverse antes del mes de junio del próximo año.

Los pobladores de la RBMM conocen bien los riesgos que supone cruzar la frontera norte. “Aquí hay variación, unos años vienen más mariposas y unos años menos, pero sí ha disminuido su presencia. Dicen que en la frontera de Estados Unidos con México echan muchos pesticidas, ahí es donde matan a las mariposas, por eso llegan menos…”, opina Emilio Velázquez mientras camina junto a su caballo en Cerro Pelón.

Si bien, por el momento no es posible determinar con certeza las causas del declive en las poblaciones de mariposas, se considera que hay una serie de prácticas que no contribuyen a la supervivencia de la especie. Tal es el caso de  la escasez de asclepia –planta de la que se alimenta la oruga-; la reducción de su hábitat; la deforestación en los bosques de hibernación; el uso de insecticidas y diversos eventos climáticos.

Escasez de asclepia en Estados Unidos y Canadá

La asclepia o algodoncillo es la planta hospedera de la monarca. Aunque la mariposa puede obtener néctar de otras variedades de flores, es completamente dependiente de la asclepia para completar su ciclo de vida, ya que, la monarca sólo deposita sus huevecillos en esta planta y es el único alimento de la oruga cuando nace.

Si bien durante el invierno las mariposas permanecen juntas formando racimos en las ramas de los árboles para mantener su temperatura y conservar la energía, cuando llegan a territorio estadounidense, su comportamiento es totalmente distinto. En esta etapa de su ciclo de vida, las mariposas expanden su hábitat en busca de asclepia y de manera individual, van depositando sus huevecillos.

Al igual que las mariposas, muchas familias mexicanas también migran al norte en busca de “alimento”, aunque ellas, normalmente prefieren estar juntas. Emilio Velázquez y su mujer no tuvieron esa suerte cuando estuvieron viviendo allá. Aquel conflicto familiar en el que se vieron injustamente involucrados los llevó a pasar un tiempo en la cárcel. “Estuvimos encerrados y separados como 1 año. Le tuvimos que pedir a un buen amigo que adoptara a nuestra hija, porque si no, el gobierno americano la hubiera dado en adopción o la hubieran dejado en un orfanato. Estuvimos pagando abogados para demostrar nuestra inocencia, hasta que por fin nos recomendaron declararnos culpables y salir deportados… Y así lo hicimos.”

La asclepia, como la familia de Emilio Velázquez, tampoco es bien recibida en el terreno de la agricultura. A pesar de su belleza  y de su relación simbiótica con la mariposa, esta planta compite con cultivos de gran demanda mundial como el maíz y la soya, por lo que en las grandes extensiones agrícolas de Estados Unidos y Canadá es tratada como maleza o cualquier otra plaga oportunista. Para evitar su propagación, se utilizan sofisticados métodos de fumigación y estas prácticas han disminuido de manera considerable la abundancia de los diferentes tipos de asclepia en América. El doctor Pablo Fabián Jaramillo-López asegura que las grandes extensiones de cultivos transgénicos de Estados Unidos y Canadá se han convertido en un factor de riesgo para el fenómeno migratorio de la mariposa monarca, ya que con los métodos  que se utilizan actualmente para eliminar las plagas, la asclepia no tiene posibilidad de sobrevivir en estos territorios. “La asclepia puede desarrollar resistencia a los compuestos químicos de manera natural, pero para evitarlo, en este tipo de cultivos, cada año hacen rotación, es decir, cambian los insecticidas y herbicidas –cada uno con diferentes compuestos activos-. Con esta técnica, las plagas quedan sin posibilidad de supervivencia”, apunta el biólogo.

Tala clandestina en la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca

Si bien en Estados Unidos y Canadá el foco de atención está puesto en la escasez de asclepia, en México, los problemas a resolver tienen un orígen distinto. Uno de los grandes conflictos a los que se ha enfrentado esta reserva natural es la tala clandestina. Según los datos que publica WWF, entre 2003 y 2005 se registró el índice más alto de deforestación en la RBMM,  cuando se alcanzó una pérdida de bosque de casi 500 hectáreas en la zona núcleo.

Fotografía: Jorge E. Schondube F

Jorge E. Schondube, doctor en Biología de la UNAM y ecólogo de campo, asegura que mantener el bosque de la reserva en buenas condiciones es fundamental para la supervivencia del fenómeno migratorio de la mariposa monarca. Y que no se trata sólo de la zona núcleo, ya que la zona de amortiguamiento también tiene una función vital. “El territorio de bosque que está alrededor de las zonas núcleo de la reserva actúa como buffer, de modo que, si lo reduces o lo eliminas, el ambiente pierde la capacidad de mantenerse estable y las temperaturas se vuelven más extremas.” señala el experto.

A partir del año 2000, cuando estas tierras se declaran reserva de la biosfera, WWF comienza a trabajar en la RBMM bajo el esquema Fondo Monarca. Un fondo patrimonial de 6.5 millones de dólares, resultado de la donación de 5 millones de dólares de la Fundación David and Lucile Packard, un millón de dólares que aportó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y otras donaciones de los gobiernos estatales. Con los intereses que se generan, se les ofrece a los habitantes y propietarios de la zona núcleo de la RBMM un incentivo económico por realizar servicios ambientales.

El biólogo Rendón Salinas explica que al principio fue complicado convencer a ejidatarios y comunidades indígenas para trabajar bajo este esquema, ya que cada grupo tenía diferentes ideologías e intereses. Sin embargo, según el encargado de este proyecto, a partir del año 2009, se logró controlar la tala clandestina en la zona núcleo de la RBMM: “El programa Fondo Monarca ha funcionado y las cifras así lo demuestran. Actualmente la tala clandestina está prácticamente erradicada en la zona núcleo”, concluye el coordinador del proyecto.

Eliseo Verduño, al igual que los 261 ejidatarios de la comunidad del Rosario,  es beneficiario del incentivo económico que ofrece Fondo Monarca a través de WWF: “Nuestro sueldo es de $800 por semana y a veces los turistas nos dan alguna propinita.” Este sueldo, explica el ejidatario, lo reciben un año sí y dos no, porque hay turnos y no todos los años les toca.  “Ahorita trabajamos 87 gentes en este grupo y para el siguiente año trabajan otros 87, nos vamos turnando”. Cuando se van las mariposas y con ellas los turistas, los jefes de familia y los jóvenes mayores de 15 años, migran a ciudades cercanas -o lejanas- a buscar trabajo para llevar dinero a casa. “Yo tengo 5 hijos, tres mujercitas y dos hombres. Ya no quisieron estudiar más cuando terminaron la secundaria, mejor se fueron a la capital a trabajar para ayudar con el gasto y tener comida”, relata el guía.

La llegada del aguacate a la RBMM y el cambio de uso de suelo

El cambio de uso de suelo es quizá el problema más importante al que se enfrenta el fenómeno migratorio de la mariposa monarca, debido a que es una actividad frecuente tanto en Canadá y Estados Unidos como en México.

Actualmente, el aguacate mexicano se consume en 34 países alrededor del mundo. El auge que ha adquirido este fruto en los últimos años ha motivado a algunos agricultores de la RBMM a cambiar el uso de suelo de sus tierras para cultivarlo y así beneficiarse de este jugoso negocio. Según el biólogo Jorge Schondube, profesor titular en el Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES), “el protagonismo del aguacate en la Reserva tiene dos costos importantes: el primero es la deforestación, ya que rompe más la capacidad de los bosques para mantener un clima estable; el segundo son los químicos que se le agregan al ambiente. Aquí los aguacateros utilizan insecticidas y herbicidas y fumigan una vez al mes, incluso cuando es la temporada de hibernación de la monarca.”

Fotografía: Luis José Delaye

Los cambios en el uso del suelo afectan a los ecosistemas en mayor o menor medida. El árbol del aguacate, por ejemplo, requiere de mucha agua para crecer, de modo que si se cambian territorios de bosque por este cultivo, los mantos acuíferos se quedan sin la ayuda de los árboles para seguir almacenando agua. Pero el problema del cambio de uso de suelo no tiene que ver sólo con los cultivos, la minería es otra de las actividades que podría afectar gravemente a la RBMM.

La minería es una actividad de gran tradición en México, sin embargo, también es una de las industrias que afectan de manera más negativa al medio ambiente. En el año 2006, el gobierno mexicano otorgó a GRUPO MÉXICO un permiso para la explotación de la mina de Angangueo, ubicada en el subsuelo de la zona núcleo de la RBMM. Hasta ahora, no se ha registrado actividad, sin embargo, este permiso aún no ha expirado, por lo que los científicos mexicanos lo consideran un peligro latente para la reserva. Isabel Ramírez Ramírez, investigadora titular en el Centro de Investigación de Geografía Ambiental de la UNAM, asegura que hacer minería a gran escala en la zona núcleo de la RBMM puede traer graves consecuencias en el corto, mediano y largo plazo. “La minería actual no es como la que se hacía hace años, ahora, con la maquinaria moderna se llega mucho más profundo y para sacar el mineral se bombea el agua de los mantos acuíferos. Además, esta agua que sacan, sale contaminada y ocasiona graves daños al ecosistema, de dimensiones difíciles de estimar” , indica la experta.

Si bien la mina aún no se está explotando, según relata Eliseo, él y los otros 261 ejidatarios del Rosario reciben de parte de este grupo minero $5,000 mensuales. “Es un acuerdo al que se llegó con los ingenieros que andan ahí en la mina. Nos dan ese dinero porque de alguna manera nos están rentando las tierras”, explica el guía.

Dadas las circunstancias actuales de la RBMM y la situación de la asclepia en Estados Unidos y Canadá, el fenómeno migratorio de la mariposa monarca se enfrenta a una serie de desafíos que superar. Los científicos mexicanos coinciden en que la parte que le toca a México es darle a la RBMM un manejo integral, en el que se tengan en cuenta tanto los aspectos biológicos y ecológicos del bosque y la mariposa, como las necesidades de los pobladores de la RBMM. Pablo Fabián Jaramillo López considera que “esta situación es en la que realmente habría que centrarse, en darles un trabajo bueno a los habitantes de la reserva, que les deje suficiente dinero para vivir bien todo el año, sin tener que salir de sus casas”, apunta el científico.

La migración de la mariposa monarca es un fenómeno natural reconocido, admirado y protegido gracias al apoyo y al acuerdo que existe tanto por parte de la sociedad civil como del gremio científico y los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y México. Desde hace años, se trabaja en conjunto para conseguir su preservación y para que la mariposa transite libremente entre las tres fronteras. Existen diferentes programas que se llevan a cabo en función de que la mariposa tenga un tránsito libre, sin muros y con las mínimas amenazas. Este es un privilegio del que disfruta la monarca y que, con el paso del tiempo, se les niega cada vez más a los habitantes de la RBMM y el resto de los mexicanos.

El poder de la Metáfora

En el Marco del Máster en Historia y comunicación de la ciencia, específicamente en la clase de Temas Avanzados de Comunicación Científica impartida por la profesora Alicia de Lara, se solicitó la elaboración de una metáfora original para explicar la teoría de la relatividad especial de Einstein a partir de la lectura del Capítulo 3 de “El tejido del Cosmos” de Brian Greene. A continuación se presenta el texto resultante de esta dinámica.

Y Newton dice, ¿que el tiempo qué?

Einstein versus Newton, la guerra de las teorías del espacio-tiempo.

Debo confesar compañeros que a pesar de llevar alrededor de 18 años estudiando física, la relatividad especial es un tema demasiado caliente, es un cambio de paradigma mental tan elevado,  tan extremo, que seguramente a Newton le explotaría la cabeza de semejante aberración. Me parece sensato de parte de algunos tratar de hacerse a un lado de este ejercicio, y es que incluso en condiciones normales de enseñanza me pondría bastante nervioso con estas ideas.

En la vida cotidiana el tiempo es algo que transcurre como le da la gana, dos hermanos mellizos Juan y Antonio salen a sus trabajos en la mañana muy felices y campantes, el primero tiene una vida de oficina tranquila, todo el día en un escritorio llevando a cabo sus cuentas como su profesión de contador lo requiere, Antonio es un deportista, se dedica a las carreras de autos en particular a la carrera más rápida del mundo, siendo uno de los mejores corredores de F1 de todo el mundo.

En alguna ocasión Antonio invita a su hermano a ver una de las competencias en las que este participa, a pesar de que un vehículo de F1 viaja a velocidades tan elevadas como 350 km/h, sin embargo el tiempo en que Antonio tarda en dar una vuelta a la pista es el mismo para él y para su hermano, ¿y por qué habría de ser diferente?, esta con toda seguridad sería una pregunta que Newton se haría, con la actitud arrogante que siempre lo acompaña.

En la vida cotidiana el tiempo corre hacia adelante sin saber exactamente cuál es esta dirección, en dos relojes sincronizados no habría causa alguna que debería alterarlo, ya que él es absoluto, inmutable y eterno, es decir es una especie de deidad que nada ni nadie puede alterar, no importa qué condiciones de movimiento “normales” se tengan nunca será alterado, lindas las palabras de Newton ¿no? Esto es lo que todos vivimos en la “cotidianidad” y seguramente nadie se atreva en general a refutar esta condición sin más.

Ahora bien, las condiciones en las que se plantea la relatividad especial de Einstein son muy pero muy distintas. Primero,  las velocidades en la que los efectos de esta teoría se plantean son tan elevadas que la velocidad de un avión de los más rápidos de todo el mundo viajando a Mach 3, es decir al triple de la velocidad del sonido en el aire, es un simple gusano moviéndose a su velocidad acostumbrada y seguramente esto respecto a la velocidad de la luz puede ser aún muy rápido.

En estas condiciones de velocidad extremas parece ser que el tiempo y el espacio se ven alterados, imagínese por un momento montado en un pequeño corcel  de luz que se mueve al ritmo que lo haría su componente principal, según la relatividad el tiempo en el que ocurren los eventos para usted corre más lento y además las longitudes por usted recorridas se hacen más pequeñas que las que usted podría medir en condiciones regulares en la tierra, ¿no es esto demasiado extraño?, acaso ¿ha vivido usted esto alguna vez?

En este punto en el que Newton siente que ya no puede soportar más semejante blasfemia, aparece la perla de que nuestros movimientos no solo ocurren en el espacio, sino también en el tiempo, es decir que incluso estando en reposo nos movemos, esto sí que pone de cabeza todo lo planteado por la física clásica de Newton. El movimiento generalmente definido en términos del cambio de posición de un objeto dentro de un espacio tridimensional, es decir en su habitación usted se puede mover a derecha, izquierda, arriba , abajo en la dirección que su mente lo quiera, siempre limitado por ese pequeño espacio, ahora, Einstein sugiere que estando en reposo respecto al espacio usted sigue aún en movimiento pero ya no en relación al espacio sino  en proporción al tiempo, Newton ya no puede soportar más y se hecha a reír.

En esta dirección la idea de Einstein es, que cuanto más rápido nos movemos en el espacio, más lento lo hacemos en el tiempo y viceversa, en un ejemplo sencillo, Miguel y Andrés niños inocentes en sus primeros años de escuela juegan a la relatividad con números enteros así;

0+5=5

1+4=5

2+3=5

3+2=5

4+1=5

5+0=5

El dígito de la izquierda representa la velocidad en el espacio, y el de la derecha la velocidad en el tiempo, si la velocidad es baja en el espacio explica Miguel, entonces lo es muy alta en el tiempo, tanto como cinco, a medida que la velocidad aumenta en el espacio, la velocidad en el tiempo disminuye, hasta el punto que la velocidad en el tiempo es cero y la velocidad en el espacio es cinco, como se aprecia la suma siempre da 5. No importa qué condición de velocidad se tenga en el espacio o en el tiempo, ¡Ah! Exclama Andrés, el 5 es el número que representa la constancia de la velocidad de la luz, esta siempre es la misma, no importa con qué velocidad nos movamos en el espacio o en el tiempo.

Después de terminar la explicación Newton sale de la habitación pegando un portazo y Einstein se queda mirando como diciendo ¿y yo acaso qué hice?

Podría seguir intentando explicar pero creo que el tiempo se me agota, y debo ir a trabajar, si lo hago tan rápido como la luz tal vez me gane unos segundos extra, ja, feliz tarde.

Omar Bohórquez

 

La fauna superviviente de Chernóbil

La vida se regenera después de la mayor catástrofe nuclear de la historia.

Antes de leer os invito a hacer un rápido juego previo.

Escuelas y parques sin vida, una noria eternamente parada y muñecas rotas y desnudas en las que una vez fueron camas. Hierros oxidados por el paso del tiempo, unos cochecitos que nunca llegaron a funcionar, y una gran pila de recuerdos olvidados. Así se encuentra actualmente Prypiat, vaciada de todo rastro de vida humana. Una ciudad fantasma.  

El 26 de abril de 1986 algo cambiaría para siempre en esta pequeña localidad situada al norte de Ucrania. A las 01h23 local, el reactor 4 de la central de Chernóbil, situada a tan solo 3 kilómetros, explotó debido a un error de manipulación, provocando emisiones radiactivas equivalentes a unas 200 bombas de Hiroshima y contaminando a gran parte de Europa. La mayor catástrofe nuclear de la historia de la humanidad se saldó con la muerte de miles de personas y la evacuación de otras tantas, que nunca regresaron a sus hogares. Las autoridades evacuaron un área de un radio de 30 kilómetros alrededor de la central y que incluía a Prypiat: la zona de exclusión.  Más de treinta años después, la naturaleza de Chernóbil ha recuperado lo que era suyo.

Imagen de los cochechitos de la feria local que esperaba ser inaugurada. Fuente: National Geographic

Un paisaje apocalíptico que sirve de paraíso natural a multitud de especies que han logrado ganarle el pulso a la radiactividad.  Alces, corzos, ciervos y lobos, entre otros, campan a sus anchas. “Hace diez años, era como un pueblo invadido por el bosque. Hoy es como un bosque que se ha tragado unos cuantos edificios”, explica Jim Smith, investigador de la Universidad de Porthsmouth (Reino Unido), que lleva años estudiando las consecuencias del desastre de Chernóbil.

Tras la catástrofe

La liberación de miles de átomos radiactivos, los radionucleidos, desencadenó en los organismos vivos una lucha a la que aún se enfrentan sus células. La radiación produce roturas en el ADN, bien directamente o a través de la aparición de radicales libres, que son ´trozos de moléculas´ que quedan a la deriva y son tóxicos pues destruyen a su vez más moléculas. Aunque existen mecanismos celulares para reparar los daños producidos en el material genético, altas dosis de radiación provocan la irremediable muerte de las células y los tejidos. Es como si una ráfaga de balas atravesara a los organismos.

En los días posteriores al accidente, se encontraron miles de cadáveres de insectos y restos de flores y vegetales en la zona de exclusión. Miles de pinos murieron adoptando una coloración rojiza que le da nombre al conocido como ´bosque rojo´. Según la Organización Mundial de Salud (OMS), murieron unos 9.000 animales, mientras que Greenpeace predice una pérdida de 93.000 de ellos.
Una multitud de animales domésticos, en los meses siguientes, nacieron con anomalías y malformaciones que han suscitado el interés de miles de curiosos y han servido a la industria de la ciencia ficción y a muchos mitos que se han creado en torno a esta cuestión. Y no son los pocos los estudios que avalan el aumento de las tasas de mutación en toda la fauna. Solo cuando las dosis de radiactividad no representaban una amenaza real para sus vidas, la fauna ocupó su hábitat anterior.

Modelo de un cuerpo de perro mutante. Fuente: Museo Nacional de Chernóbil, Kiev, Ucrania.

En la actualidad

Chernóbil se encuentra actualmente en una fase conocida por los científicos como ´fase de radiactividad crónica de dosis bajas´. Aunque las dosis son menores que las de años anteriores, siguen siendo miles de veces superiores a las normales en las zonas más contaminadas. Solo para hacerse una idea, la cantidad de radiación que recibe un individuo durante 10 días en esa zona es semejante a la cantidad de radiación que recibe un estadounidense en todo un año.

“La actividad humana parece dañar más los ecosistemas que un accidente nuclear”

La radiación, sin embargo, no es un obstáculo para la vida. La zona de exclusión está habitada por numerosas especies de animales salvajes; algunos ni siquiera vivían en la zona antes del accidente.  Todos ellos vagan libremente, acompañados de una vegetación exuberante que inunda las inmediaciones de la central y en un lugar totalmente inhóspito donde nadie podría imaginar que la vida fuera posible.

La vegetación florece en los lugares menos esperados. Fuenfe: National Geographic

«La amplia gama de animales que prosperan dentro de la zona evacuada por los humanos tras el accidente nuclear de Chernóbil ilustra la capacidad de recuperación de las poblaciones de fauna silvestre cuando se ven liberadas de las presiones de las actividades humanas», afirma Jim C. Beasley, investigador de la Universidad de Georgia (EE.UU.). De hecho,  el número de grandes mamíferos, incluyendo alces, corzos, ciervos rojos, jabalíes y lobos es similar a los de cuatro reservas naturales de la región, no contaminadas.

“La actividad humana parece dañar más los ecosistemas que un accidente nuclear”, sentencia Smith, en la misma línea. “Esto no quiere decir que la radiación sea buena para los animales, sino que las consecuencias de la ocupación humana, la caza, la agricultura y la silvicultura pueden ser mucho peores”, matiza. También sugiere que “es muy probable que las poblaciones de fauna salvaje actuales sean superiores a las existentes en la zona antes del accidente de la nuclear”. El lince europeo y el oso pardo europeo no habían sido vistos en la región desde hacía casi un siglo y los lobos alcanzan niveles poblacionales siete veces mayores en comparación con reservas no contaminadas por la lluvia nuclear.

Una gran cantidad de fungicidas y pesticidas fue extendida por los campos de los alrededores de Chernóbil durante los años anteriores al accidente. La contaminación química llegó a su fin en abril de 1986. Además, los bosques industriales de los aledaños de la central estaban sometidos a un férreo control por parte de los agricultores. Aquellos árboles que parecían enfermos eran inmediatamente talados para evitar la propagación de la enfermedad. «Desde el accidente, hay muchos árboles enfermos y muertos», asegura el científico Schargai Gassac. A juicio de este experto estudioso de las consecuencias del ser humano en los hábitats, paradójicamente, esta es la causa del aumento de la biodiversidad en los bosques: «Murciélagos, insectos, aves y mamíferos viven en los árboles viejos y huecos”, apunta.

Ejemplar de lobo gris europeo rondando por las inmediaciones de la central. Fuente: Sergey Gashchak

Por su parte, Anders Moller, miembro del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, critica que Chernóbil sea un paraíso natural, y afirma que este supuesto “se basa únicamente en informes anecdóticos; no en estudios empíricos”. Un estudio de 2009 liderado por este investigador reveló que el número de abejas, mariposas, arañas, saltamontes, y otros invertebrados, había disminuido en mayor medida en lugares contaminados con respecto a otras áreas. El estudio concluye que las especies de estos animales que vivían cerca del reactor nuclear de Chernóbil presentan más deformidades, incluidas la decoloración. «Normalmente los animales (deformados) son devorados con rapidez y es difícil escapar si tus alas no tienen el mismo tamaño», explicó Moller y añadió: «En este caso, encontramos un alto índice de anomalías en animales deformados». Algunas especies desarrollan conductas anormales. En el caso de las arañas, por ejemplo, tejen telas erráticas y tienen más y distintas manchas que otras de su mismo género en otra localización.

Más animales, pero radiactivos.

La realidad es que, independientemente de las alteraciones causadas por la radiación, los alrededores de Chernóbil son el hogar de una rica fauna de mamíferos. Es de esperar que esta fauna ingiera, a través de la cadena alimenticia y de su contacto con el suelo contaminado, miles de átomos de cesio y estroncio a diario. Los animales de Chernóbil son animales radiactivos, a pesar de su buen aparente estado de salud.

“Lo sorprendente es que los animales están logrando sobrevivir y multiplicarse con este enorme número de mutaciones”

Los ratones, a pesar de registrar altos niveles de radiactividad, mantienen una apariencia totalmente normal.  En 1995, un grupo de investigadores estadounidenses de la Universidad de Georgia detectó 46 mutaciones al analizar un gen en nueve ratones que se hallaban dentro de la zona restringida de 30 kilómetros, frente a sólo cuatro mutaciones en 10 roedores recogidos más lejos. “Lo sorprendente es que los animales están logrando sobrevivir y multiplicarse con este enorme número de mutaciones”, dice Ron Chesser, jefe del grupo. ¿Cómo son capaces de vivir y reproducirse como si nada estuviera ocurriendo en su interior?

La respuesta a la pregunta anterior no es fácil. Una posible podría ser que “se encuentran en el límite de lo que pueden tolerar”, explica Chesser. Sin embargo, la explicación más aceptada es que la radiactividad en Chernóbil sigue un patrón desigual, con zonas contaminadas que lindan con no contaminadas. Con la lluvia, los radionucleidos de la nube nuclear cayeron en algunas regiones, algo que no sucedió en aquellas zonas donde no llovió. Por tanto, todos los animales no se ven igualmente afectados.

Una rica fauna habita la zona. Fuente: National Geographic

El accidente de Chernóbil ha convertido la zona en un ´laboratorio´ de gran interés científico donde es posible estudiar los efectos a largo plazo de la radiación sobre la vida.  La enorme presión radiactiva ha provocado adaptaciones en animales que habitualmente se observan tras muchas generaciones. “Ha habido muchos experimentos de laboratorio sobre los efectos de la radiación en animales y plantas, pero estos suelen ser bastante a corto plazo. Chernóbil nos permite estudiar los efectos en los animales después de años de exposición a la radiación”, explica Smith.

Por su parte, Tom Hinton, profesor de la Universidad de Fukushima, manifiesta que los resultados del análisis de la biodiversidad en Chernóbil “pueden ayudar a comprender el potencial impacto ambiental a largo plazo del accidente de Fukushima”.

La adaptación a lo extremo

Chernóbil es un ejemplo más de que la vida se abre paso en las condiciones más extremas. El extremo calor de unas aguas termófilas o las gélidas temperaturas de la Antártida sirven de hogar a diferentes especies que utilizan complejas estrategias de adaptación. La radiactividad no iba a ser menos. Las estrategias de la vida de Chernóbil para enfrentarse al enemigo invisible de la radiación no dejan de ser espectaculares. Algunas especies de plantas son capaces de adaptarse reteniendo la radiación en el tallo o en sus hojas, para evitar la propagación a las semillas.

No menos llamativas son las estrategias de las golondrinas. Timothy Mousseau es profesor de la Universidad del Sur de Carolina y desde 1999 estudia las consecuencias de la contaminación radiactiva sobre las poblaciones de aves, insectos y humanos de la región de Chernóbil, y las diferencias en la sensibilidad a la radiactividad en distintas poblaciones. Los trabajos de Mousseau determinaron que las golondrinas utilizan antioxidantes para combatir la multitud de radicales libres de las zonas más contaminadas. Cuando las golondrinas se quedan sin antioxidantes, los radicales libres destruyen sus tejidos, haciendo visibles los efectos de la radiactividad. Malformaciones como picos deformes o plumaje poco desarrollado, entre otras, fueron encontradas con frecuencia. Así mismo, Mousseau observó especies de estas aves que mostraron mejor capacidad de adaptación y menor daño a nivel genético que otras.

Vuelo de una golondrina en una zona contaminada.
Fuente: El Heraldo

Durante los últimos 31 años, hay poblaciones enteras de golondrinas que han desaparecido, pero las pocas que han sobrevivido son más resistentes. Un equipo internacional liderado por la investigadora Magdalena Ruíz-Rodríguez, de Almería, ha comprobado muy recientemente que ciertas poblaciones de golondrinas que viven en las zonas más contaminadas de Chernóbil presentan una mayor resistencia ante distintas bacterias, en comparación con otras poblaciones de golondrinas que viven en zonas menos o no contaminadas. “Las presiones selectivas en las zonas contaminadas con radioactividad fueron tan altas que sólo aquellos individuos que fueron capaces de sobrevivir a las nuevas condiciones pudieron mantenerse con vida y reproducirse”, apunta la investigadora.

Y así es como se encuentra actualmente Prypiat: vaciada de todo rastro de vida humana, pero rebosante de vida animal y vegetal.  Una fauna y una exhuberante vegetación que ve correr la radiación por su interior pero que ha sabido adaptarse a lo más extremo, sin la presencia del ser humano. Un misterio de la vida que aún los científicos tratan de comprender y una herida aún abierta que recuerda el terrible poder destructivo de nuestra especie. 

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El I3M y la tecnología que ha revolucionado la cirugía convencional

El Instituto de Instrumentación para la Imagen Molecular (I3M) investiga y desarrolla nuevas técnicas científicas para aplicaciones de imagen en el ámbito biomédico. 

Las enfermedades oncológicas están entre las primeras 5 causas de muerte a nivel mundial, según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este padecimiento solo es superado por problemas cardíacos, cerebrovasculares, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas y de la vía respiratoria.

Según un comunicado de prensa, publicado a principios de febrero del 2017 por la OMS titulado “El diagnóstico temprano del cáncer salva vidas y reduce los costos de tratamiento”, cada año mueren de cáncer 8,8, millones de personas. Uno de los problemas es que muchos casos se diagnostican demasiado tarde, cuando es más difícil que el tratamiento de buen resultado.

Incidencia actual y previsión de incidencia de mujeres afectadas por cáncer de mama según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC):

Mama Total Incremento % Incremento
2012 25,215
2015 26,282 1067 4
2020 28,010 2795 11
2025 29,513 4298 17

El Instituto de Instrumentación para la Imagen Molecular (I3M) tiene objetivos muy sólidos en cuanto a la necesidad de un diagnóstico temprano y preciso para combatir al cáncer. El centro de investigación mixto, creado en el 2010 por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se encuentra ubicado en el campus de Vera de la UPV y su actividad principal consiste en la investigación y el desarrollo de nuevas técnicas de instrumentación científica para aplicaciones de imagen en el ámbito biomédico.

Origen

En el año 1993, el doctor Ángel Sebastiá Cortés creó el Grupo de Diseño de Sistemas Digitales, perteneciente al Departamento de Ingeniería Electrónica (DIE) de la Universidad Politécnica de Valencia. Entre las razones que llevaron a crear esta línea de investigación se encontraban: el hecho de que diversos profesores del departamento estaban trabajando y dirigiendo proyectos por separado en áreas similares y podían utilizar recursos comunes y que esta unión traería consigo la obtención de proyectos financiados por empresas de la Comunidad Valenciana y por instituciones públicas tanto autonómicas como nacionales. Como resultado del desarrollo de las líneas de investigación se generaría gran interés como apoyo a la docencia y también podía servir como apoyo de algún proyecto desarrollado por cualquier otra línea de investigación en el departamento.

Las líneas de trabajo iniciales incluían, básicamente, el diseño, estudio y desarrollo de sistemas con microprocesadores, microcontroladores y procesadores digitales de señal. También el diseño de sistemas digitales y de adquisición de datos utilizando buses normalizados (los elementos responsables de establecer una correcta comunicación entre dos o más dispositivos del ordenador). En el año 2000, el Grupo de Diseño de Sistemas Digitales, junto con otros grupos de la Universidad Politécnica de Valencia, crea el Instituto Universitario de Aplicaciones de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones Avanzadas (ITACA).

Durante la última década, el grupo ha puesto en marcha una nueva línea de investigación centrada en el desarrollo de electrónica para la instrumentación médica en el campo de la obtención de imágenes moleculares. Esto ha sido posible gracias a la realización de proyectos de investigación en colaboración con el investigador del CSIC el doctor José María Benlloch Baviera. Como resultado de esta colaboración fue creado en el 2010 el Instituto Mixto de Instrumentación para la Imagen Molecular (I3M). Es entonces cuando el grupo de Diseño de Sistemas Digitales, pasa a integrarse a este nuevo Instituto como Área de Diseño de Sistemas Electrónicos, por abarcar tanto la electrónica digital como la analógica entre sus líneas de investigación.

Actualmente, José María Benlloch Baviera dirige el I3M. Aunque su formación en física de partículas difiere a la actividad que realiza el Instituto en estos momentos, su carrera como investigador le ha otorgado importantes logros. Tras concluir su primera estancia post doctoral en el Fermi Nacional Accelerator Laboratory (Fermilab) en Estados Unidos, regresó a España y se dio cuenta de que lo que había aprendido en detectores de partículas podría ser bastante útil para la medicina.

José María Benlloch Baviera junto a su mentor mientras se encontraba en el MIT, el Premio Nobel Jerome Friedman / Foto: cedida por José María Benlloch

La primera línea que empezaron a desarrollar fue la detección de rayos gamma, con las cámaras gamma o SPECT o tomografía computarizada de emisión monofotónica (en inglés single photon emission computed tomography)  y también las cámaras PET o tomografía por emisión de positrones (en inglés positron emission tomography), que se utilizan en la medicina nuclear para la detección de cáncer y de otras enfermedades. Luego continuaron con el desarrollo de equipos de resonancia magnética nuclear. Y actualmente también cuentan con una nueva línea de ultra sonidos y, por otro lado, una línea de rayos X y TAC o tomografía axial computarizada, es decir, que están abordando prácticamente las líneas más importantes de imagen médica en el Instituto. Benlloch comenta que en la actividad del PET es en la que más tiempo llevan trabajando, aproximadamente desde el año 1998, o sea casi veinte años.

Maqueta de equipo de resonancia magnética- Instituto de Instrumentación para la Imagen Molecular (I3M) / Foto por: Carolin Batista

El Instituto cuenta con financiación privada a través de proyectos y contratos con empresas para desarrollar equipamiento. Una de estas empresas es Onconvisión, líder en desarrollo y comercialización de equipos para diagnóstico por imagen y tratamiento del cáncer. Oncovisión, que en sus inicio fue nombrada Gen-Imaging S A, es un Spin-off del I3M que surgió gracias a la tecnologías que se encuentra específicamente en la cámara Sentinella. Se trata de un PET dedicado al diagnóstico del cáncer de mama que se llama Mammi y también en la investigación pre-clínica en una serie de equipos, uno de ellos denominado Albira.

Sentinella

Punto láser para localizar el nodo / Foto: cedida por el I3M

La gamma cámara Sentinella es un equipo para cirugía radioguiada. La localización del nodo centinela es el objetivo principal de cualquier técnica de detección. El procedimiento consiste, en primer lugar, en inyectar al paciente el radiotrazador (o radiofármaco que al distribuirse por el órgano a examinar, permite ser detectado por un aparato detector de radiación), luego la cámara gamma, que es el componente principal del equipo, recoge imágenes preoperatorias, posteriormente se utiliza la sonda gamma para localizar ganglios linfáticos, finamente los ganglios linfáticos se extraen en el quirófano. La cirugía radioguiada permite realizar el proceso con imágenes en tiempo real. Sentinella es la única cámara gamma portátil integrada en el mercado.

“La cirugía radioguiada permite realizar el proceso quirúrgico con imágenes en tiempo real. Sentinella es la única cámara gamma portátil integrada en el mercado”, según Oncovisión

Nodo centinela en tiempo real / Foto: cedida por el I3M

Gabriel González Pavón, director médico de Oncovisión explica: “Si tomamos como ejemplo lo que se hacía antes en un tumor en la mama, el procedimiento previo era extirpar el tumor de la mama o la mama completa y quitar la mayoría de ganglios de la axila. Se estaba trabajando de una manera muy agresiva”. González agrega: “Se producía con mucha frecuencia un problema denominado Linfedema, que es cuando se bloquea el drenaje de los vasos linfáticos y se acumula líquido, en este caso en el brazo del lado en el que se quitaron los ganglio de la axila. Muchas mujeres, tras la extirpación de tumores de mama producían un Lifedema que podía llevar el brazo a tener casi el diámetro de la pierna, algo muy molesto, e incluso causar discapacidad”. Y continua explicando: “La cámara Sentinella permite encontrar cualquier ganglio linfático, por pequeño o profundo que sea, evitando las alternativas más primitivas que eran las cirugías ‘a ojo’ basándose en conocimientos anatómicos. Cada persona es diferente, y con Sentinella se puede hacer por fin cirugía a medida”.

Según el doctor González, la prueba de concepto de la cámara Sentinella se produjo entre el año 2003 y el año 2006. Tras obtener aprobaciones regulatorias y cuando ya se había evaluado en hospitales en Valencia y Barcelona, pasó a utilizarse también en Madrid y otras ciudades de España, confirmando que hacia una aportación clínica muy importante en numerosos tipos de cáncer. El doctor González también explica que es entonces cuando la empresa Gen-Imaging cambió a una denominación más comercial, más práctica (Oncovisión). Encontró financiación de capital riesgo (la empresa Española Bullnet Capital) para poder desarrollar el negocio y convertir los prototipos en productos que cumplieran con los estándares exigidos, que se fabricaran de una manera fiable y segura y, sobre todo, que tuvieran en cuenta todas las normas de seguridad internacionales, a la vez que fueran fáciles de usar. El modelo original fue creado por el profesor José María Benlloch y su equipo y el trabajo de desarrollo posterior se hizo desde Oncovision con cirujanos y médicos nucleares de todas partes de España.

Por su parte, Benlloch señala el papel que desempeña el médico en el desarrollo de los equipos: “Pensamos que es de vital importancia trabajar con los médicos porque al final son los usuarios de los aparatos que desarrollamos, por lo cual, es importante que desde el principio intervengan en el diseño, para que sea ergonómico y para que sea útil”.

Así mismo, el doctor César David Vera-Donoso, coordinador del Comité de Tumores Urológicos del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia comenta que comenzaron a utilizar la cámara Sentinella desde el año 2013 aproximadamente, cuando iniciaron su validación de la técnica de ganglio centinela en el cáncer de próstata en dicho hospital. Vera destaca que con respecto a las técnicas usuales de linfadenectomía, es decir, en la extirpación de los ganglios linfáticos, en el cáncer de próstata, permite ahorrar 3 de cada 4 linfadenectomías. Vera afirma: “Te ahorras en 3 de cada 4 pacientes una hora o cuarenta minutos de cirugía, eso es dinero pero también te ahorras la morbilidad o efectos secundarios del procedimiento”. El doctor aclara: “Una linfadenectomía es extirpar todo ganglio linfático que usualmente va adherido a los grandes vasos sanguíneos iliacos, es un procedimiento que tiene sus efectos secundarios y tiene sus riesgos. Si te ahorras 3 de cada 4 pacientes en realizar toda deserción quirúrgica, evitas problemas”.

Según la Asociación Española Contra el Cáncer  (AECC), la incidencia más alta en los varones corresponde al cáncer de próstata. A nivel mundial es el segundo cáncer más diagnosticado en los hombres y, en Europa y España es el primero en número de diagnóstico, cuatrocientos treinta y seis mil en Europa y treinta y dos mil seiscientos cuarenta y uno en España en el 2014.

Para Vera, la investigación es algo muy importante. El doctor destaca que dedica su tiempo no asistencial en el hospital a esta actividad. Tiene un grupo propio de investigación en el cual están incorporados varios miembros del Instituto de Instrumentación para la Imagen Molecular (I3M). Hay médicos nucleares, hay biólogos, hay químicos y profesionales de diferentes áreas de la investigación, para conseguir objetivos multidisciplinares que los integran para un propósito común. La investigación se realiza desde el Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe, es decir, que el canal adecuado e imprescindible es el Instituto. También señala que se encuentra trabajando en un proyecto de investigación con el I3M. El doctor afirma: “El I3M está lleno de gente maravillosamente formada, gente con mucha potencialidad científica, pero los que tenemos los problemas somos los médicos y los pacientes”. Y continúa diciendo: “Estamos en la primera línea de batalla con los padecimientos; pues el médico es el que tiene que generar la inquietud en los investigadores básicos y en los científicos, para resolver los problemas que tenemos con los pacientes”.

“El I3M está lleno de gente maravillosamente formada, gente con mucha potencialidad científica, pero los que tenemos los problemas somos los médicos y los pacientes. Estamos en la primera línea de batalla con  los padecimientos; pues el médico es el que tiene que generar la inquietud en los investigadores básicos y en los científicos, para resolver los problemas que tenemos con los pacientes”, sostiene Vera

Actualmente el I3M y el doctor Vera se encuentran en una etapa avanzada en el diseño de un PET, tomógrafo emisión de positrones portátil dedicado solamente a la próstata, para generar imágenes fiables del cáncer de próstata. Vera afirma que se trata de un problema relevante, porque del cáncer de próstata actualmente no se ha podido obtener una imagen segura para tratarlo. El doctor explica que en estos momentos en la práctica médica diaria hay que quitar o hay que irradiar toda la próstata, porque se desconoce cuál es el volumen del tumor. Con el proyecto denominado PROSPEC, están intentando conseguir una imagen fiable de lo que es este tipo de cáncer.

Vera señala: “Yo soy el principal coordinador del proyecto, que está financiado por el Instituto Carlos III de Madrid, el Ministerio de Economía y los Fondos Europeos de Desarrollo. Parte de la idea es nuestra”. También aclara: “Coordino al grupo de físicos del I3M y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, a los investigadores del Hospital La Fe, los médicos nucleares, los radiofísicos y urólogos. También estoy coordinando las discusiones y la elaboración de los modelos”. Y finaliza diciendo: “Hemos hecho tres versiones de modelos, así avanzan los proyectos y los ensayos, hasta que lleguemos a un modelo final. Cuando ya esté listo el dispositivo final tenemos que hacer las validaciones clínicas. Pero la verdad es que es una interacción, nos reunimos, vienen todos los físicos del I3M, los médicos nucleares y los urólogos, nos sentamos alrededor de una mesa y vamos discutiendo como avanza el proyecto”.

Maqueta de PET de próstata-Instituto de Instrumentación para la Imagen Molecular (I3M) / Foto por: Carolin Batista

“Sentinella es una de esas innovaciones que tienen cada día un impacto enorme para la vida”, afirma González

Según González, la cámara Sentinella está instalada en 38 hospitales de España y, en el resto del mundo hay más de cien aparatos al servicio de instituciones de gran prestigio en la Unión Europea, Estados Unidos, Australia, Japón, China y en algunos países de Oriente Medio. El doctor subraya que le gustaría que fuera algo a lo que tuvieran acceso pacientes de todo el mundo, y que por ello piensa que el éxito ha sido limitado. También destaca que la nueva tecnología ayuda a que las personas puedan vivir más y mejor, y que este es un buen ejemplo. Para González, Sentinella es una de esas innovaciones que tienen cada día un impacto enorme para la vida.

Ciencia a contracorriente

Cinco científicos españoles muestran la realidad actual de la investigación y hacia dónde se dirige

Cuesta abajo. El río, demostrando la ley de la gravedad, sigue su camino hacia el mar. 1.332 millones de kilómetros cúbicos de agua lo acogen y disfrazan de océano. Está perdido, las moléculas de agua que antes se agolpaban una al lado de la otra ahora están separadas. No volverán a unirse entre ellas. Sin embargo, las hay luchadoras. Van a contracorriente. No quieren dejarse llevar, se resisten. Algunas lo consiguen. Para otras, la fuerza ha podido con ellas. Aun así, no se dan por vencidas.

Esta es la situación por la que actualmente atraviesa la investigación científica en España, nadando en el sentido contrario al que se le quiere imponer, evitando empujones y tratando de que la corriente no se lleve todo lo conseguido hasta ahora. Corriente que, desde hace unos años, ha ganado velocidad en un cauce cada vez más estrecho y empinado en el que parece no caber más agua. Los científicos españoles, esas moléculas de H2O que no quieren ser arrastradas, trabajan por mejorar un país en el que la gran mayoría de habitantes desconoce cómo, por qué y para qué lo hacen. Su oficio, sin embargo, repercute en beneficio de todos.

Así lo defienden cinco investigadores españoles a los que, a pesar de pertenecer a diferentes campos y trabajar en cuatro comunidades autónomas distintas, muchas de sus experiencias les unen. Desconocían las dificultades a las que tendrían que enfrentarse cuando comenzaban. Más aún que estas fueran a empeorar. Con los años, finalmente, su experiencia les ha enseñado que en el camino hay más piedras de las que hubiesen imaginado. Sus trayectorias, tan distintas y parecidas a la vez, también les han hecho ver que España es un camino adoquinado en el que es difícil caminar sin que el pie tropiece.

Están llenos de ideas, proyectos que permitan que la sociedad española, esa para la que son unos desconocidos, tenga una vida mejor. Son conscientes de que queda mucho trabajo por delante. Esta dificultad, esta enorme roca, no les desmotiva. Cogen fuerzas para intentar moverla. Algunos lo han pasado mejor, otros, peor, pero todos tienen algo que decir. Todos desean enseñar a la sociedad que están ahí para ellos, que necesitan su apoyo y que la única manera de avanzar es hacerlo juntos. No quieren ir cuesta abajo y que el torrente, la tendencia actual, pueda con ellos.

ANA BELÉN ROPERO. LA DIFICULTAD PARA CONSEGUIR PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN

Ana Belén Ropero intenta que los españoles aprenden a elegir los alimentos.

La profesora de nutrición de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche Ana Belén Ropero Lara (Ibi, Alicante, 1973) sabe lo que es sentirse atascada en el sistema. Tras pasar en el extranjero más de tres años, volvió en 2005 a España. Sin embargo, acabó con un contrato postdoctoral en el mismo grupo de la UMH en el que estuvo realizando su tesis.

Hasta el año 2011, cuando ya sumaba 15 años como investigadora, Ropero estudió el papel de los estrógenos en la regulación de la glucosa en sangre. Con ganas de iniciar su propia línea de investigación e “independizarse” [de su grupo], ese año solicitó financiación para un proyecto en un par de ocasiones. Sin embargo, las duras exigencias que desde entonces rigen la concesión de las ayudas impidieron que así fuera y que, un año más tarde, decidiera dejar completamente la investigación.

Debido a esas circunstancias, sumadas a la influencia de un compañero, su vida dio un giro. Junto a una colega del área de nutrición de la UMH, decidió poner en marcha un proyecto que nada tenía que ver con lo que había hecho hasta el momento: Badali, una base de datos que recoge información nutricional de alimentos e incluye recomendaciones de consumo.

“La sociedad no sabe lo que hacemos, con lo cual los gobernantes tampoco”, sostiene Ropero

Este blog de divulgación científica, en el que se encuentra inmersa actualmente, le hizo darse cuenta del posible origen de algunas de las principales dificultades en la I+D española: “Conforme comencé a meterme en este mundo, me iba dando cuenta de que esos problemas que teníamos en investigación tras las crisis eran porque realmente la sociedad no sabe lo que hacemos, con lo cual los gobernantes tampoco”. De hecho, la también profesora de la UMH asegura que durante su etapa como investigadora no se vio capaz de contar a su madre en qué trabajaba “porque no lo iba a entender”.

Para que esta situación mejore, la ya reconocida divulgadora parece tener claro qué es necesario hacer: “Se tiene que formar a la gente mediante divulgación científica, desde entidades institucionales y sobre temas que ya estén muy afianzados y estudiados”.

LUISA MARÍA BOTELLA. VOCACIÓN PARA MANTENERSE

Luisa María Botella Cubells

Luisa María Botella lleva años investigando la enfermedad rara HHT.

El de Luisa María Botella (Valencia, 1959), científica del Centro de Investigaciones Biológicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CIB-CSIC), es el ejemplo de que la vocación lo puede [casi] todo. Por recomendación de sus padres, pues ella quería ser docente, Botella decidió estudiar la carrera de biología, “aunque por aquel entonces las salidas eran incluso más oscuras que ahora”, reconoce. Ahí conoció la genética, momento en que se dio cuenta de que eso era lo que quería para su vida.

Tras varios años dedicada a la investigación básica con insectos, y durante los cuales se vio sin dinero y sin proyecto en una ocasión [no sería la última], la bióloga descubrió su verdadera pasión: la Telangiectasia Hemorrágica Hereditaria (HHT) o síndrome de Rendu-Osler-Weber, una enfermedad rara que hasta el año 2001 no había sido estudiada. Esta circunstancia no era nada excepcional, pues como Botella recuerda “por aquella época había poca financiación para su estudio [el de las enfermedades raras]”.

Debido a la crisis, la investigadora se vio por segunda vez sin financiación y sin proyecto

Después de mucha insistencia, pues la investigadora no podía dejar de pensar en los pacientes de HHT, consiguió reunir todo lo necesario para investigar la enfermedad: el dinero, el proyecto, el personal, los pacientes y los médicos. Tal y como asegura, esto supuso “la época dorada del laboratorio”. No obstante, la crisis hizo estragos en todo lo conseguido hasta la fecha y, en el año 2011, se vio de nuevo sin financiación, sin un proyecto de investigación y con tan solo una compañera en el laboratorio.

Su vocación, ya claramente encaminada hacia el estudio de esta enfermedad, no le dejó tirar la toalla: Botella se presentó en 2012 al concurso de televisión Atrapa un millón, emitido por Antena3, para conseguir dinero y donarlo a la Asociación de Pacientes de HHT, creada en 2005. Los 15.000 € que logró ganar supusieron, tal y como asegura, “la semilla para hacer más cosas”.

Y así fue, pues poco más tarde la bióloga participó en una campaña de difusión de HHT con los medios, que tuvo como resultado una serie de “donaciones solidarias”. El laboratorio de Botella, quien considera de vital importancia hacer llegar la información a la sociedad para el buen funcionamiento de la investigación, comenzó a ser el de antes.

DIEGO GUTIÉRREZ. EL EJEMPLO DE QUE ESPAÑA NO SIGUE EL RITMO A EUROPA

Diego Gutiérrez es experto en realidad virtual.

Películas como Parque Jurásico (1993) o Toy Story (1995), la primera creada por completo con efectos digitales, despertaron el interés de Diego Gutiérrez Pérez (Zaragoza, 1970) por la informática gráfica. Años más tarde, Disney, una de las productoras de la cinta sobre juguetes animados, reclama sus servicios.

El investigador de la Universidad de Zaragoza ha conseguido, además, llamar la atención de otras importantes compañías e instituciones estadounidenses como Adobe y la NASA, la cual se interesó por una cámara que el grupo de Gutiérrez creó en 2013, en colaboración con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), para conocer la estructura interna de nuestro satélite. “Es tan rápida que se puede ver luz en movimiento. La NASA pensó implementar esta tecnología para mapear las cuevas de la luna en lugar de mandar un astronauta”, asegura Gutiérrez, quien también imparte clases en la institución aragonesa.

“Ningún político ha apostado por la investigación, nunca”, sentencia Gutiérrez

Un poco más cerca, en Europa, el trabajo del investigador tampoco ha pasado inadvertido: el pasado año el Consejo Europeo de Investigación (ERC) le concedió un proyecto de 1,7 millones de euros para estudiar los posibles vínculos entre el mundo físico de la luz y la forma en que nuestro cerebro interpreta las imágenes. Cuando nos acercamos más en el mapa, sin embargo, la situación cambia. “Esta es una cantidad de dinero que está muy por encima de lo que consigues en España. Todos tenemos que hacer malabares con el dinero que podemos conseguir aquí. Cada vez está más difícil y ningún político ha apostado por la investigación. Nunca. En Europa es diferente”, señala el profesor.

A pesar de las condiciones actuales en las que lamenta se encuentra la I+D+i en nuestro país, donde cree que hace falta «promover la buena investigación» e “inspirar a la sociedad” para que estudie carreras científicas y tecnológicas, Diego Gutiérrez ha rechazado propuestas para irse al extranjero. “No es tan extraño. No todo el mundo quiere irse. Hay gente que sí y me parece muy bien. La pena es la que quiere quedarse y se ve obligada a irse porque aquí no hay nada. Hay muchos que tomamos la decisión de quedarnos porque valoramos muchas otras cosas. Cualquier decisión es perfectamente válida y respetable”, defiende el zaragozano.

MARÍA BLASCO. LA IMPORTANCIA DE ESQUIVAR OBSTÁCULOS Y DESPERTAR VOCACIONES

María Blasco es una de las pocas mujeres que dirigen un centro de investigación español. /CNIO

Confía en que la inmunoterapia, a la que hasta hace poco “no se le había prestado mucha atención”, sea la alternativa del futuro para combatir el cáncer. No lo afirma cualquiera, pues actualmente ostenta el cargo de directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Sin embargo, el suyo tampoco ha sido un camino fácil, debido a “las dificultades, barreras y sesgos” a los que asegura que han de enfrentarse las mujeres a lo largo de su vida. Aun así, María Blasco Marhuenda (Alicante, 1965) ha conseguido escalar por la pirámide laboral y demostrar que hay estereotipos que no siempre resultan ser ciertos: “Cuando pensamos en científicos, pensamos en hombres, sin embargo, la ciencia está hecha mayoritariamente por mujeres”, afirma la investigadora.

“Ahora es más difícil que hace una década atraer talento o encontrar financiación”, asegura Blasco

Por primera vez desde que Blasco volvió de su estancia postdoctoral en Nueva York en 1997, su grupo ha sufrido una disminución de tamaño, lo cual ha afectado al número de proyectos que pueden realizar. “Ahora es más difícil que hace una década atraer talento o encontrar financiación, nos afectan unas políticas muy restrictivas de contratación de personal que nos hacen ser menos competitivos. Esto es una indicación de lo mal que está la situación”, señala la directora del CNIO, quien en 2014 formó parte de la primera Selección Española de Ciencia, elaborada por la revista QUO, junto a investigadores de la talla de Juan Luis Arsuaga o Margarita Salas.

No obstante, la científica se muestra optimista y está convencida de que España es un país que “importa en el mundo de la investigación”. Además, Blasco confía en el potencial de la divulgación científica para lograr un acercamiento entre la población y los investigadores. “Ya no solo es importante lo que investigamos, sino que lo comuniquemos de forma efectiva, que hagamos partícipe a la sociedad de nuestro trabajo”. De esta forma, tal y como afirma, se pueden “tender puentes para formar, informar y despertar vocaciones”.

Para conseguir tal propósito, la investigadora sugiere varias medidas: “Lo primero que habría que hacer es mejorar la educación científica. Algo que también ayudaría sería aumentar los espacios dedicados a la ciencia en los medios de comunicación. Por nuestra parte, investigadores y centros de investigación debemos abrirnos a la sociedad en la medida de lo posible.

ALBERTO RUIZ. LA DEDICACIÓN PARA LOGRAR OBJETIVOS

Alberto Ruiz es catedrático en la Universidad de Cantabria.

Dos años más tarde, en 2016, nos encontramos con otro de los elegidos para formar parte de la Selección Española de Ciencia. Alberto Ruiz Jimeno (Logroño, 1952), catedrático de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Cantabriacolabora con el que califica como “posible centro de referencia mundial en investigación científica”: la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). 

Todos y cada uno de los logros que acumula le han enseñado que trabajar duro tiene recompensa. “Los problemas se van superando con la dedicación y la perseverancia, nunca hay que rendirse”, asegura el investigador. De hecho, reconoce que llegar a su posición actual no ha sido una tarea fácil, sino fruto de su gran empeño. “He tenido que trabajar con mucho tesón y a la vez entusiasmo, porque siempre he creído en lo que hacía. Lograr un puesto permanente en la universidad era muy difícil cuando yo terminé el doctorado, como lo es ahora mismo, pero finalmente llegó”, afirma el también coordinador de la Red Temática Nacional de Futuros Aceleradores.

Ruiz opina que el principal problema en España es que «se dedica muy poco presupuesto a I+D”

Recientemente declarado el investigador español más citado, el catedrático aparece en más de 1.000 artículos científicos. Su larga trayectoria y sus amplias colaboraciones con algunos de los centros de investigación más importantes del mundo, le han hecho tener una visión muy definida de la ciencia en nuestro país: “Ha avanzado muchísimo, gracias al interés de los propios científicos, su internacionalización y su dedicación. No obstante, el problema que tenemos en España es que se dedica muy poco presupuesto a I+D, sobre todo en los niveles más altos del Gobierno”.

Igualmente, el físico lamenta que los gobernantes no tengan “una conciencia clara de la importancia de la investigación científica, tanto básica como aplicada”, lo cual considera un impedimento para lograr estar “en primera línea de los países industrializados y avanzados”. En su opinión, “un Ministerio de Ciencia sería muy aconsejable”, aunque añade que “no es suficiente con tener un Ministerio, sino que la I+D se considere realmente como inversión y no como gasto”.


Las cinco piedras que, según los investigadores entrevistados, dificultan el viaje por la senda de la investigación española:

1. Disminución de los presupuestos para I+D.

El Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2017, presentado el pasado 4 de abril a las Cortes Generales y aprobados por el Congreso de los Diputados el 31 de mayo, destina un total de 621,9 millones de euros a investigación científica, 105 millones menos que hace tan solo diez años. Además, estos han sufrido un descenso constante desde 2009 hasta 2016, año en que se vuelven a incrementar en un 5 %.

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2. Visión cortoplacista de la investigación.

En España, los proyectos de investigación no exceden de los tres años para su ejecución, tiempo que los científicos consideran escaso para cumplir con todos los objetivos exigidos. Como ejemplo, las “Consolidator Grant” del Consejo Europeo de Investigación (ERC), ayuda de excelencia obtenida por el investigador Diego Gutiérrez, pueden extenderse durante cinco años.

3. Ausencia de un Ministerio de Ciencia y nula formación científica de los gobernantes.

Desde 1966 hasta 2011, salvo el periodo 1996-2000, la I+D+i estuvo gestionada desde un ministerio cuya denominación hacía alusión expresa a la ciencia, la investigación, la innovación o la tecnología. Con el inicio del primer gobierno de Mariano Rajoy Brey en 2011, y hasta la actualidad, la gestión de la investigación ha corrido a cargo del economista Luis de Guindos a través del Ministerio de Economía y Competitividad, el cual pasa a llamarse desde 2016 Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

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4. Sociedad con una cultura científica pobre.

Aunque en la VIII Encuesta de Percepción Social de la Ciencia, publicada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología en 2017, se refleja un mayor conocimiento científico y tecnológico por parte de la sociedad española, con respecto a la encuesta de 2015, un porcentaje importante aún no tiene claras ciertas cuestiones: un 46,7 % de los encuestados afirmó que los antibióticos curan infecciones causadas tanto por bacterias como por virus, en lugar de únicamente por bacterias; y un 23,7 % aseguró que el Sol gira alrededor de La Tierra, y no al contrario.

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5. Demasiados requisitos para la solicitud de un proyecto de investigación.

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El célebre divulgador científico Carl Sagan dijo una vez: “Vivimos en una sociedad absolutamente dependiente de la ciencia y la tecnología y, sin embargo, la hemos organizado inteligentemente para que casi nadie las entienda”. Estos cinco investigadores, con la fuerza que encuentran en su vocación, seguirán luchando por hacerse entender y por un país que conozca y valore su esfuerzo. Un país donde la corriente no les arrastre, sino les impulse.