Decálogo de recomendaciones para mejorar la relación entre periodistas y científicos amantes de la divulgación científica

La propuesta ha sido elaborada por el grupo de estudiantes del Máster de Historia de la Ciencia y la Comunicación Científica, a partir de un trabajo colaborativo. El grupo, formado tanto por científicos como por comunicadores, debatió y analizó aspectos que influyen en la calidad de la información científica que se publica, con el objetivo de proponer este listado abierto a la reflexión y al debate. 

  1. Debe fomentarse la especialización periodística en distintas disciplinas científicas, concretamente la figura del periodista científico.
  2. Los periodistasm al decodificar el lenguaje técnico que utilizan los científicos para adaptarlo al público deben, en la medida de lo posible, no distorsionar la información original que proporciona el científico. Además de contextualizar dicha información para que el lector de esa noticia sepa de qué se está hablando y pueda entender el mensaje que se está lanzando.
  3. Nunca pecar de falta de rigurosidad en el tratamiento de una temática. Para ello las y los periodistas deben dedicar un tiempo suficiente en consultar fuentes fiables.
  4. La comunidad científica debería poner más en valor la divulgación social de la ciencia. Y no centrar únicamente la difusión del conocimiento a una esfera de expertos y expertas -con las revistas científicas especializadas-
  5. Debe mantenerse un consenso entre investigadores y periodistas, para que se genere una difusión de la ciencia que no conlleve al desentendimiento entre los actores (periodista-científico) y el público.
  6. En caso de querer/necesitar acompañar el texto de imágenes, éstas deben ser coherentes con el texto y no proporcionar información contradictoria al lector.
  7. No caer en excesivas trivialidades a la hora de trasladar un tema a los lectores, para evitar banalizarlo. Además, los titulares de las noticias deben ser lo más precisos posibles y evitar el sensacionalismo.
  8. Dar voz a fuentes expertas, de manera que las figuras políticas no les quiten el protagonismo que les corresponde.
  9. Potenciar, en la medida de lo posible, la vertiente educativa de la divulgación científica, que permite acercar la ciencia a la sociedad de forma didáctica, entretenida y rigurosa.
  10. El/la periodista científica debe siempre hacer contraste de fuentes, para así evitar que la importancia de la fuente escogida empañe de alguna forma la calidad de la información científica que se transmita.

Autores: Nicolás D’ Opazo Gallego; Omar Alfonso Bohórquez Pacheco; Lourdes Lloret Mayor; Maria Isabel Fuentes Daras; Juan Retamino Almansa; Laura Andrea Aceituno Castillo; Sara Moreno Tarin; Antonio Tejada Gonzalez