La utilidad del etiquetado nutricional Nutri-Score divide a la comunidad científica

Considerado por unos como una herramienta que puede propiciar decisiones que pongan en peligro la seguridad del consumidor y por otros como un recurso capaz de influir favorablemente en las decisiones de compra, Nutri-Score se implantará en España en los próximos meses con la comunidad científica dividida con respecto a su utilidad. Este etiquetado clasifica los alimentos en cinco categorías en función de su composición nutricional. Su objetivo es facilitar al consumidor la comprensión de la información nutricional para que pueda escoger la opción más adecuada. Así, se pretende luchar contra la obesidad y las enfermedades asociadas que suponían ya en 2019 un sobrecoste de casi 2.000 millones de euros en sanidad

Nube de etiquetas de Nutri-Score
Nube de etiquetas Nutri-Score
© Imagen creada por Colruyt Group

Aunque nadie cuestiona el problema que supone la obesidad y el sobrepeso, la utilidad de Nutri-Score para abordar la epidemia de malnutrición no cuenta con un amplio consenso científico. Por un lado, un colectivo de 70 investigadores ha publicado un comunicado en el que manifiestan su rechazo a la implantación de este etiquetado. Entre estos investigadores se encuentra Ana Mª Grau, catedrática de Tecnología de los Alimentos de la Universidad Politècnica de València, quien lamenta que, aunque es evidente la necesidad de incorporar  al etiquetado de los alimentos información útil que oriente al consumidor, ésta no sólo debe enfocarse al acto de compra si no también a cómo debe consumirse, y, por ello, asegura: “Ni el etiquetado Nutriscore ni ningún otro de los semáforos existentes ofrece una información adecuada en este sentido”.

«la información del etiquetado no sólo debe enfocarse al acto de compra si no también a cómo debe consumirse»

Ana María Grau. Tecnóloga de los alimentos. Universitat Politècnica de València

Por otra parte, un comité científico formado por 80 académicos emitió el pasado mes de enero un comunicado en el que denunciaban campañas de desprestigio «infundadas» contra Nutri-Score. En este sentido, Jesús Vioque, coordinador del grupo de nutrición de la Sociedad Española de Epidemiología y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Miguel Hernández de Elche, asegura: «No existe un método perfecto, pero las evidencias actuales indican que Nutri-Score es el método más adecuado frente a otros». 

No existe un método perfecto, pero las evidencias actuales indican que Nutri-Score es el método más adecuado

Jesús Vioque. Epidemiólogo. Universidad Miguel Hernández

Cómo funciona el algoritmo de Nutri-Score

El algoritmo sobre el que se ha creado la «fórmula» de Nutri-Score está basado en un sistema desarrollado por un equipo de investigación de Oxford para regular la publicidad dirigida a menores y en el sistema desarrollado por el Consejo de Salud Pública de Francia para crear un etiquetado frontal claro. 

Este sistema atribuye puntos en función de la composición nutricional por cada 100 gramos de producto. Cada producto puede obtener entre 0 y 10 puntos «desfavorables» (o puntos A) en función de las cantidades de azúcar, calorías, ácidos grasos saturados y sodio. Por otro lado, se les asigna puntos «favorables» o C entre 0 y 5 en función de la cantidad de proteínas, fibra y porcentaje de frutas, hortalizas, legumbres, frutos secos y aceites de oliva, nuez y colza por cada 100 gramos de producto.

La puntuación final, en un rango entre -15 y +40, se obtiene restando los puntos C a los puntos A. Sin embargo, si la puntuación A (valores nutricionales no recomendables) es mayor o igual a 11 y los puntos obtenidos por el contenido en fruta y hortalizas son menores de 5, en el cálculo final de puntos no se tienen en cuenta los puntos del contenido proteico. Así se evita que una puntuación A alta sea compensada por una puntuación de proteínas elevada.

Por ejemplo, si tomamos unas barritas de muesli con chocolate, el etiquetado indica que, de los nutrientes A, por cada 100 gramos de producto obtenemos, 443 kcal, 16,9 gramos de grasas, 6 de grasas saturadas, 28,6 gramos de azúcares y 0,53 gramos de sal. De los nutrientes C, obtenemos 4,3 gramos de fibra y 8,5 gramos de proteínas. Si aplicamos los valores como se muestra en la tabla, el total de puntos A sería 15 y el de puntos C, 9. Esto daría un resultado C, sin embargo, al aplicar la excepción, no se tienen en cuenta los 5 puntos por la cantidad de proteínas elevada por lo que el resultado del producto es D.

PUNTOS AENERGÍA (KCAL)AZÚCARGRASAS SATURADASSODIO (SAL)
0≤335≤4,5≤1≤90
1>335≤4,5>1>90
2>670>9>2>180
3>1005>13,5>3>270
4>1340>18>4>360
5>1675>22,5>5>450
6>2010>27>6>540
7>2345>31>7>630
8>2680>36>8>720
9>3015>40>9>810
10>3350>45>10>900
TOTAL 152760
Tabla de cantidades para el cálculo del valor final de Nutri-Score basado en colruyt group para el cálculo del valor de los espaguetis
PUNTOS CFRUTAS Y VERDURAS (%)FIBRASPROTEÍNAS
0≤40≤0,9≤1,6
1>40>0,9>1,6
2>60>1,9>3,2
3>2,8>4,8
4>3,7>6,4
5>80>4,7>8,0
TOTAL
9
045
Tabla de cantidades para el cálculo del valor final de Nutri-Score basado en colruyt group para el cálculo del valor de los espaguetis

Los límites del algoritmo: el aceite de oliva y las bebidas carbonatadas

Este algoritmo plantea problemas para algunos productos en los que las diferencias nutricionales no se apreciaban. Así, el Journal Officiel de la Republique Française publicó leves ajustes del algoritmo para tres categorías: las bebidas, los quesos y las grasas añadidas. 

En el caso del aceite de oliva, la modificación del algoritmo ha permitido que se califique con una C, la mayor puntuación para las grasas añadidas, y por encima de otros aceites que reciben una D. Sin embargo, algunos investigadores consideran que esta calificación supone un «fraude» que silencia todas las evidencias científicas que demuestran que el aceite de oliva es el prototipo de grasa comestible más saludable. Además, el hecho de que no haya diferencia entre el aceite de oliva y el aceite de oliva virgen extra es, a su juicio, una muestra de la poca precisión del algoritmo. 

El segundo de los puntos polémicos son las clasificaciones B de algunas bebidas carbonatadas. Para estos investigadores, esta calificación es el ejemplo paradigmático del desfase Nutri-Score. Por ello lamentan que se utilice un algoritmo ciego a los ingredientes de este tipo de bebidas, ricas en aditivos industriales y con un carácter adictivo y tóxico sobre importantes sistemas celulares del organismo. 

El algoritmo es «ciego» a algunos aditivos industriales presentes en las bebidas carbonatadas y que tienen un carácter adictivo y tóxico sobre importantes sistemas celulares del organismo

Sin embargo, los partidarios de su introducción alegan que Nutri-Score no es un sello de aprobación por lo que no se puede decidir que los alimentos clasificados con una A o B sean sistemáticamente sanos. Esta calificación sólo indica que son alternativas más indicadas que sus equivalentes con D o E.  Además, insisten, las comparaciones de etiquetados de Nutri-Score sólo pueden realizarse entre alimentos de la misma familia o para comparar el mismo alimento entre diferentes marcas. Por ello, la investigadora Pilar Galán, co-creadora de Nutri-Score insiste en  comparar la calificación de las bebidas carbonatada con la del aceite de oliva no tiene sentido ya que ni son de la misma familia de alimentos ni se utilizan del mismo modo en contextos similares.  

los partidarios de su introducción alegan que Nutri-Score no es un sello de aprobación por lo que no se puede decidir que los alimentos clasificados con una A o B sean sistemáticamente sanos

Nutri-Score : «solo» una herramienta más

Investigadores creadores de Nutri-Score, como la doctora Pilar Galán, reconocen las limitaciones de este etiquetado. Sin embargo, señala: “Nutri-Score es solo una medida más en el marco de las políticas nutricionales de salud pública, y complementario al resto de acciones de educación nutricional”.

Por ello, los expertos apuestan porque la implementación de Nutri-Score vaya acompañada de una campaña de comunicación adecuada, que explique cómo debe utilizarse, cuál es su significado y su complementariedad con otras recomendaciones nutricionales de salud pública. 

En este enlace puedes calcular la puntuación Nutri-Score de cualquier alimento introduciendo los datos de la información nutricional de la etiqueta. 

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