Núria Coma, técnica del proyecto Lynx ex-situ en el Centro de Cría en Cautividad de Zarza de Granadilla.

“El futuro del lince ibérico se siembra con las charlas en los colegios”

Núria Coma en la sala de videovigilancia del Centro de cría de Lince Ibérico de Zarza de Granadilla, Cáceres. Imagen: Cedida por Núria Coma para esta entrevista.

Después de décadas de ausencia, el lince ibérico volverá a la Región de Murcia en febrero de 2023. Se prevé reintroducir ejemplares del programa de conservación Lynx ex situ, un plan en el que colaboran los gobiernos de España y Portugal y que pretende la recuperación de la especie en su hábitat natural.  Núria Coma Leal (Badalona, 1992) es etóloga y técnica del proyecto. Se graduó en Biología por la Universitat de Girona y tiene un Máster en Conservación y Biodiversidad por la Universitat de Barcelona. Coma posee una amplia experiencia como videovigilante en los Centros de Cría gestionados por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN). Además, ha colaborado como voluntaria en AAP Primadomus, una asociación encargada del rescate y la rehabilitación física y social de animales víctimas del tráfico ilegal.

¿Qué supone para usted conseguir la reintroducción de individuos del programa ex situ en Murcia?

Es muy gratificante, porque es el culmen de un proceso de trabajo conjunto muy largo, en el que está implicado tanto el personal del proyecto ex situ, como los trabajadores del programa in situ, uno de los primeros proyectos en España para la conservación del lince en el que intervinieron las comunidades autónomas con presencia de esta especie. Ahora mismo, el proyecto europeo Life LynxConnect busca comunicar los núcleos de población en libertad ya existentes, y esto supone la colonización de nuevos territorios en los que el lince ibérico puede establecerse. Es una excelente noticia para todos los que trabajamos en su conservación. 

¿En qué consiste el trabajo de videovigilante?

Principalmente, observamos y recogemos datos de los comportamientos de los linces ibéricos de los centros de cría a través de las cámaras de videovigilancia que se encuentran en las instalaciones. Gracias a este sistema, conocemos en mayor profundidad a la especie y sus requerimientos. Paralelamente, participamos en la divulgación del proyecto en redes y a través de charlas en los colegios cercanos a los centros de cría. 

El último censo de la población arrojaba unas cifras de recuperación esperanzadoras, concretamente de 1111 individuos, ¿por qué siguen siendo necesarios los Centros de Cría?

En los centros, los emparejamientos se preparan para maximizar la diversidad genética y reducir el riesgo de enfermedades hereditarias. Como se partía de una población tan mermada, el grado de parentesco entre individuos favorecía la aparición de éstas. Por otro lado, la videovigilancia proporciona una información muy rica, a la que sería muy difícil aproximarse a través de ejemplares en libertad. Este sistema ha incrementado nuestro conocimiento y ha permitido que el proyecto avance y los requerimientos se modifiquen. Al inicio del proyecto, se sabía muy poco, lo urgente era tener una idea global de cómo funcionaba la especie. Ahora, la prioridad máxima en los centros es reforzar las poblaciones en libertad con la reintroducción de individuos.

«La reintroducción de individuos en Murcia es una notica excelente para quiénes trabajamos en la conservación del lince ibérico»

¿Cómo saben que un individuo está preparado para ser reintroducido en la naturaleza?

Es importante que sean capaces de cazar por sí mismos, ya que esto garantiza que podrán alimentarse en libertad. También es fundamental que socialicen con individuos de su misma especie. Esto se consigue dejando las camadas juntas y con la madre el mayor tiempo posible, entre 10 y 12 meses. Por último, las camadas de reintroducción viven en unas instalaciones especiales en el centro. Están más alejadas para minimizar el contacto con los cuidadores pues, procuramos que, como animales salvajes, no tengan afinidad con el humano.

¿Existen diferencias en el modo de criar a los cachorros entre las madres de lince ibérico?

En general, todas siguen unos patrones comportamentales. Las madres juegan un papel crucial en el proceso de crianza. En sus primeros días, estimulan a las crías con el acicalamiento para que orinen y defequen, ya que no pueden hacerlo solas. También las enseñan a cazar. Las diferencias que observamos las determina la edad. Con las hembras primerizas siempre existe la duda de cómo vivirían la maternidad. Algunas son más inquietas y dejan a los cachorros solos más tiempo o todo lo contrario, su inexperiencia les hace estar más alerta y pasar más tiempo con ellos. Normalmente, sus camadas salen adelante. Por otro lado, en hembras de edad muy avanzada puede ser común el abandono de los cachorros, por causas que, de momento, desconocemos.

«Siempre existe la duda de cómo vivirán la maternidad las hembras primerizas de lince ibérico»

Kolia, una de las hembras reproductoras de la temporada de cría 2022 en el Centro de Cría de Zarza de Granadilla, Cáceres. Imagen: Cedida por el Centro.

¿Cómo detectan un abandono en videovigilancia?

24 horas después del parto, la madre se separa puntualmente de los cachorros para beber, comer, moverse. Con el paso de los días, alarga la separación gradualmente. Si lo hace muy pronto o de manera brusca, tenemos un indicador de que algo no va bien.

¿Cómo percibe la población los programas de recuperación de la especie?

En 2018, se realizó una encuesta sobre esto en la localidad de Zarza de Granadilla y los resultados fueron muy positivos. Pero, creo que el futuro del lince se siembra con la divulgación en los colegios. En estas charlas, veo mucho potencial en la gente joven. Esto es fundamental, porque ellos transmitirán la importancia de su conservación a generaciones venideras.

«En los Centros de Cría no hay nada escrito. Cada temporada afrontamos nuevos retos»

¿Es sacrificado ser videovigilante?

Es muy vocacional. Sacrificado, porque llevo años alejada de casa, pero, también, gratificante. Cada temporada afrontamos nuevos retos en los centros de cría, nada está escrito. Trabajamos en equipo y al final de cada ciclo vemos buenos resultados. A mí, me compensa.

«Por desgracia, cada vez más especies requieren de nuestra atención«

¿Cómo empezó en el mundo de la conservación?

En los centros de cría, hay voluntarios que trabajan junto con los videovigilantes y… ¡yo fui una de ellos! Después, tuve suerte y pude quedarme. Creo que es importante moverse, descubrir qué te interesa y empezar. A mí, siempre me fascinaron los felinos pero, desgraciadamente, cada vez hay más especies que requieren de nuestra atención. 

Usted conoce en profundidad al lince ibérico , ¿por qué debemos salvarlo?

En términos ecológicos, porque mantiene los ecosistemas saludables. Como depredador tope, regula de manera natural las poblaciones de su presa, el conejo de monte, y de competidores de menor rango, como el zorro. A nivel cultural, es un emblema de la Península Ibérica, algo único, que no existe en otro lugar. No podemos perderlo. 

«El lince ibérico es un emblema de la Península, un animal único que no existe en otro lugar»

PARA AMPLIAR…

¿Quieres saber más sobre la profesión de los videovigilantes? Adéntrate en el escenario de trabajo de Núria Coma.

La Generalitat Valenciana reconoce oficialmente la colección científico-médica del Instituto López Piñero

Conjunto de Instrumental médico presente en la colección permanente del Museo del Instituto López Piñero. Fuente: Marina Piedrahita Amorós.

El pasado 4 de marzo, el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana publicó la resolución del 22 de febrero de 2022 por la que se reconocía la Colección Científico Médica del Instituto Interuniversitario López Piñero (IILP) de Valencia como Colección Museográfica Oficial. En  sus fondos confluyen objetos de orígenes variados: desde instrumental proveniente de las facultades de Medicina y de diversas Facultades de Ciencias de la Universitat de Valencia, hasta piezas originadas en algunos hospitales de Valencia, pasando por donaciones de particulares (especialmente médicos) de origen valenciano, aunque no restringidos al ámbito local.

Los antecedentes del Instituto López Piñero y su colección museística se remontan a los años 60 del siglo pasado, de ahí que en palabras de Josep Simón, conservador del Museo e investigador del Instituto, este reconocimiento actual lo sea también al trabajo de muchos años y de muchas personas poco valoradas en el marco universitario, así como de un patrimonio a menudo desestimado por humanistas, científicos y médicos. “Es un buen revulsivo para seguir haciendo crecer el Museo y sus actividades”, ha dicho Simón, quien considera la resolución oficial “un paso ineludible para poder avanzar en la construcción de un equipo de trabajo profesional vinculado al Museo y financiado en condiciones laborales adecuadas, además de  una oportunidad para jóvenes investigadores y profesionales en formación”.

Es la primera vez que el IILP solicita este reconocimiento para su colección. Y, aunque el procedimiento ha recaído fundamentalmente en los esfuerzos de Josep Simón y de José Ramón Bertomeu, director del Instituto, desde el Museo se ha querido recalcar el esfuerzo colectivo conducente a este logro. “Cabe reseñar el trabajo de voluntarios como Javier Balaguer y José Garaboa. También el de los profesores del Instituto, que han integrado las exposiciones en las actividades de sus clases, investigado sobre objetos de la colección, preparado exposiciones y canalizado donaciones”, ha explicado el conservador. 

“En el Museo de Historia de la Ciencia se pueden desarrollar acciones que realmente impacten social y culturalmente»

Josep Simón

Esta distinción constituye una oportunidad para reflexionar sobre el rol en el siglo XXI de los Museos en general y de los Museos de Historia de la Ciencia en particular. Según Simón, las exposiciones históricas sobre aspectos científicos están llamadas a tener un papel crucial en la interpretación de la cultura. Esto se debe, según el científico, a una pluralidad de miradas, complejas e irreverentes, sobre problemas que difuminan las fronteras entre Humanidades, Ciencia y Técnicas. “En el Museo de Historia de la Ciencia se pueden desarrollar acciones que realmente impacten social y culturalmente, y vayan más allá de los elementos más restrictivos, tediosos y neoliberales de la actual carrera académica, o de ciertos discursos vacuos y elitistas del arte y su mercado”, ha argumentado Simón. Sin embargo, ha querido destacar que este horizonte requiere de una implicación institucional que pasa, en buena medida, por los recursos proporcionados a las Instituciones para crear y crecer.