Francisco Fernandoy, glaciólogo chileno: “Existe una correlación entre lo que pasa en la Antártica y lo que ocurre en Sudamérica”

Francisco Fernandoy es geólogo de la Universidad de Concepción y realizó su doctorado en el Instituto Alfred Wegener de Investigación (AWI), especializándose en isótopos estables de agua (átomos que al extraerse de los glaciares se transforman en indicadores de variabilidad climática) que pueden entregar información sobre la evolución o cambios en clima en Antártica. Actualmente es docente de la carrera de geología de la Universidad Andrés Bello, además de ser investigador y director del Laboratorio de Análisis Isotópico (LAI-UNAB), desde donde produce todo su trabajo de investigación.

Con 20 años de experiencia participando en proyectos de investigación en la Antártica y más de 15 expediciones científicas a ese continente, Fernandoy es claro al decir que se está viviendo una época dorada en la investigación antártica con cada vez más proyectos que buscan comprender una serie de cambios atmosféricos, oceánicos y climáticos que se evidencian actualmente en la Antártica, los cuales han demostrado tener consecuencias en otras zonas del planeta como es el caso de Chile y la mega sequía que se vive hace una década. En su experiencia estudiar estos cambios ambientales en este continente permitirá, por ejemplo, entender el impacto del cambio climático en la Antártica y el resto del planeta. La glaciología, es un área clave para ello.

Dr. Francisco Fernandoy, glaciólogo e investigador de la Universidad Andrés Bello.

¿Cuál es la importancia de estudiar glaciares en Antártica? 

Escuchaba el otro día en una charla “lo que pasa en Antártica no se queda en Antártica”. Estamos viendo que estos derretimientos muy rápidos o pérdidas de masa de hielo se producen por procesos combinados atmosféricos, oceánicos y climáticos que, si bien se manifiestan en la Antártica, tienen también consecuencias en otras zonas del planeta como lo que estamos viviendo nosotros en nuestro país, la mega sequía de Chile también tiene una relación con lo que está ocurriendo en la Antártica. Entonces si podemos investigar y entender qué es lo que está produciendo estos cambios en la Antártica, nos ayuda también a entender qué es lo que ocurre con el resto del planeta, existe una correlación entre lo que pasa en la Antártica y lo que pasa en Sudamérica. 

También realiza estudios de glaciares en la zona central del país ¿Por qué es importante su estudio en esta zona concreta?  

El agua que utilizamos para todo, tanto para fines industriales como para uso personal, está alimentada en Chile por flujos superficiales de agua. Y estos flujos dependen directamente de la nieve que se acumula en la cordillera y que, durante la temporada más cálida, primavera y verano, comienza a derretirse y aporta a los caudales de los ríos . Todo el flujo viene del agua de fusión de la cordillera. Y esa agua superficial está directamente relacionada con las precipitaciones que estamos observando. Desde el año 2010,  se observa este proceso de disminución de las precipitaciones y, especialmente, en los últimos años hemos llegado a niveles muy bajos de acumulación de precipitación en las zonas altas de la cordillera. 

En este sentido ¿Qué rol cumplen los glaciares en el contexto de la sequía en Chile? 

Los glaciares cumplen esta función de suplir la falta de nieve, se derriten y entregan el agua que tienen almacenada. Estos glaciares tienen cientos y miles de años y, en algunos casos, comienzan a entregar esta agua que tienen almacenada, pero eso va a tener un límite. Se sabe que los glaciares comienzan a derretirse a una tasa cada vez más rápida si es que no hay precipitaciones. Lo que vamos a ver es que muchos glaciares de la zona cent

¿Cuáles son las ventajas de estudiar los glaciares en Chile y qué información útil nos puede entregar sobre la situación climática a nivel global? 

Contamos con una cantidad de glaciares impresionante en Chile, una masa de hielo que tenemos almacenada principalmente en la zona sur. También tenemos glaciares rocosos y todos estos están sufriendo o teniendo alguna forma de modificación en sus condiciones debido a este proceso de sequía y de calentamiento atmosférico. Su estudio nos ayuda a entender mejor qué es lo que va a pasar, a mejorar los modelos de predicción. 

Fernandoy ha sido parte de más de 15 expediciones científicas en Antártica.

¿De qué forma la glaciología contribuye a estos modelos de predicción? 

Los glaciares tienen implicancia a escala global, por ejemplo, gracias a su estudio podemos saber cuánta agua se está derritiendo en Campos de Hielo Sur – que es una de las masas de hielo continentales más grandes del planeta, junto con Groenlandia – que se están empezando a derretir aceleradamente, están aportando una cantidad importante de agua al océano entonces ese aporte de agua va a tener repercusiones a escala global, por ejemplo, en el cambio del nivel del mar. Quizás no nos va a afectar directamente a nosotros, pero  todas las zonas costeras más hacia el norte van a sufrir consecuencias de lo que está pasando en el sur.

«Entonces, conocer lo que está pasando ahí es muy relevante  para poder predecir lo que ocurre con otras localidades, no solo en Chile, sino en todo el planeta»

Además del derretimiento de los glaciares en Antártica ¿Qué aspectos preocupan a su grupo de investigación? 

Ya estamos estudiando qué es lo que pasa con el impacto del hombre. Hace poco publicamos un trabajo que muestra cuál es el impacto de las personas que visitan la Antártica, no sólo desde el punto de vista de presencia, sino también en relación con los medios de transporte que utilizamos para ir para allá. Lo que hizo este estudio fue cuantificar la nieve que se está derritiendo por cada persona que está visitando la Antártica, no con el fin de acusar a las personas, sino con la intención de apuntar lo que te decía antes, mejorar los procesos tecnológicos, pensar en otras matrices de energía que podrían ser utilizadas en la Antártica, como por ejemplo, tipos de vehículos movidos por energía solar. Esa era una pregunta que no se había hecho en la Antártica y no solo los científicos tienen impacto, los turistas también

¿Cómo ves hoy la investigación en Antártica y los avances en esta área de estudio? 

Estamos viviendo una época dorada de la investigación en la Antártica. Realmente ha sido una revolución en muy poco tiempo. Comencé a ir a Antártica como estudiante el año 2002, y desde entonces he podido ver la evolución de la investigación en el terreno hasta ahora, que se cumplen justo 20 años de trabajo en Antártica. Recuerdo que en los primeros años había muy pocos proyectos, con preguntas muy generales de investigación, bastante básicas.  El objetivo era más bien  ver qué es lo que había y estudiar unas cosas pequeñas. Y eso en 20 años ha cambiado radicalmente. De hecho, por ejemplo, los concursos de proyectos para poder ir a la Antártica son muy, muy competitivos.

Cada vez es más difícil poder acceder a la Antártica porque las preguntas de investigación están siendo cada vez más avanzadas y los grupos  son cada vez más importantes. 

¿Cuál es el desafío para socializar estas temáticas  tan importantes hacia la ciudadanía? 

Ahí queda mucha tarea por delante, aunque creo que se ha avanzado bastante. Antes las personas pensaban que la Antártica era un territorio completamente desconectado con el resto del país, pero ahora cada vez se escucha más y hay un aumento en el sentido de la pertenencia de la gente con el conocimiento de lo que está pasando allá.  Por ejemplo, vamos a poder predecir mejor qué va a pasar este año con las precipitaciones si es que estamos monitoreando lo que está ocurriendo en Antártica y eso se está implementando ahora. Se están instalando una serie de estaciones meteorológicas que van a permitir conocer, casi en tiempo real, lo que está ocurriendo allá y esto nos permitirá detectar algunas anomalías meteorológicas que permitan hacer mejores predicciones sobre lo que nos va a ocurrir a nosotros. 

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