Recomendaciones para mejorar la relación entre periodistas y científicos amantes de la divulgación

La propuesta ha sido elaborada por un grupo de estudiantes del Máster de Historia de la Ciencia y la Comunicación Científica, a partir de un trabajo colaborativo. El equipo, formado tanto por científicos como por comunicadores, debatió y analizó aspectos que influyen en la calidad de la información científica que se publica, con el objetivo de proponer este listado abierto a la reflexión y al debate. 

Aprender, fuente: Pixabay.

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Abierto el plazo de inscripción para el Máster en Historia de la Ciencia y la Comunicación Científica

El Máster en Historia de la ciencia y comunicación científica forma a investigadores en historia de la ciencia con habilidades en la comunicación científica y a comunicadores e investigadores en comunicación de la ciencia con sólidos conocimientos en los temas, métodos y técnicas de la investigación histórica.

Tiene dos especialidades, una académica, que orienta hacia el doctorado y a la investigación, y otra profesional, encaminada al trabajo en museos y medios de comunicación científica.

Se imparte de manera semipresencial a distancia, aprovechando los recursos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Consulta el folleto

 

Timeline Historia de la Ciencia 1543-1953

Alumnos del Master de Historia de la Ciencia y la Comunicación Científica han trabajado en la elaboración de esta cronología interactiva  que comprende desde la publicación del “De Revolutionibus Orbium Coelestium” de Copérnico en 1543, hasta la descripción el Descubrimiento de la estructura de doble hélice del ADNpor  Watson y Crickn en 1953. Esperamos que se convierta en un recurso útil para todos los amantes de la divulgación científica.

 

Las universidades de Barcelona destacan por su calidad investigadora en el panorama nacional

Alumnos de Periodismo Científico de la UMH analizan el Ranking de Shanghái sobre I+D en centros académicos de todo el mundo

La Universidad Pompeu Fabra, la Universidad de Barcelona y la Universidad Autónoma de Barcelona se encuentran entre las cinco universidades españolas con mejor valoración en el Ranking de Shangái de 2017. Este acreditado ranking clasifica las universidades de todo el mundo principalmente por su capacidad investigadora. Según el vicerrector de Investigación e Innovación de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, Manuel Miguel Jordán Vidal, este ranking ha alcanzado mucho prestigio en el ámbito de la investigación ya que evalúa la calidad de investigadores y estudiantes.

El Ranking de Shanghái se realiza anualmente desde el año 2003 y evalúa más de 1.200 universidades – tanto públicas como privadas – entre las que se seleccionan las 500 mejores. Los criterios que tiene en cuenta este ranking son: premios Nóbel y medalla Fields (máximo galardón otorgado por la academia matemática) tanto obtenidas por sus profesores como por sus alumnos; investigaciones publicadas en revistas académicas de alto impacto, especialmente Nature y Science; investigadores altamente citados y rendimiento per cápita del equipo investigador a tiempo completo respecto al tamaño de la institución, entre otros.

Los gráficos que se muestran a continuación analizan algunos de los resultados del ranking de Shanghai. En primer lugar, se presenta un listado de los diez países con más universidades dentro del top 100 del ranking de 2017. Después, se exponen las diez universidades con mejor valoración en los últimos cinco años.

Asimismo, el análisis se centra en la posición de las universidades españolas dentro del ranking de Shangai: se detalla qué universidades del país aparecen en el ránking de 2017 y, además, cuáles destacan en cada uno de los campos de estudio. Este estudio también valora la aparición de las universidades de España desde 2003. Por último, se contempla la aparición de la Universidad Miguel Hernández (UMH) en el ranking.

Top ten de países en el top 100 del Ranking de Shanghái (2017)

 

En el año 2017, Estados Unidos continúa liderando el ranking con una gran diferencia respecto al resto, un 48% que supone casi la mitad de presencia en el top 100. El país europeo con más fuerza es Reino Unido, aunque se observa una gran distancia respecto al primer país con su 9% respecto al 48% de este. Australia es el tercer país en aparecer, con un 6%, siendo así tres países de continentes diferentes los integrantes del top 3. Suiza es el siguiente con un 5%, seguido muy de cerca por Canadá, Alemania y Países Bajos con un 4% cada uno y Japón, Francia y Suecia con el 3 %. Para encontrar a China, país creador de este ranking, hay que trasladarse hasta el meridiano de la tabla donde comparte un porcentaje del 2% con Bélgica y Dinamarca. Rusia, Noruega, Singapur, Finlandia e Israel ocupan la parte baja de estos 100 primeros países con un sencillo 1%.

Top ten de universidades en el Ranking de Shanghái, comparativa de los últimos 5 años

El top diez de las mejores universidades en el Ranking de Shanghái no presenta grandes cambios en los últimos cinco años. Desde el año 2013 hasta el 2017 las mismas diez universidades se han disputado los primeros puestos, destacando los casos de Harvard y Stanford, ya que la primera ha encabezado la clasificación durante los últimos cinco años y la segunda ha mantenido el puesto de subcampeona durante el mismo periodo de tiempo. En cuanto al resto de universidades (Berkeley, MIT, Cambridge, Princeton, Columbia y Chicago) su clasificación en el top no ha variado de forma significativa y apenas se han desplazado un puesto o dos. Este inmovilismo se debe en gran medida al gran peso que tienen los Premios Nobel y Medallas Fields en el sistema de evaluación del Ranking de Shanghái, contabilizando los galardones ganados tanto por el profesorado como por los alumnos de las universidades. De esta forma se favorece a las universidades más antiguas y de más prestigio. Por tanto, no es de extrañar que Harvard sea la universidad con más premios Nobel (158 en total y 144 computables para el Ranking de Shanghái), entre los cuales se encuentra Adam Riess, ganador del Premio Nobel de Física en 2011. Sin embargo, son reseñables los casos del California Institute of Technology y de Oxford, ya que el California Institute pasó de estar en el sexto puesto en el 2013 a quedar noveno en el 2017, mientras que Oxford ascendió en un solo año (del 2015 al 2016) del puesto número diez al número siete debido probablemente a los ganadores del Premio Nobel J. Michael Kosterlitz (premio de Física en el 2016) y Sir John Gurdon (premio de Medicina en el 2012).

Universidades españolas que aparecen en el último Ranking de Shanghái

  1. Pompeu Fabra
  2. Universidad de Barcelona
  3. Universidad de Granada
  4. Autónoma de Barcelona
  5. Autónoma de Madrid
  6. Complutense de Madrid
  7. Universidad de Santiago de Compostela
  8. Politécnica de Valencia
  9. Universidad Jaume Primer
  10. Universidad del País Vasco
  11. Universidad de Valencia

En el top 500 aparecen prácticamente las mismas universidades españolas que han formado parte del Ranking de Shanghai durante los últimos 5 años (2012-2017). En el podio de esta clasificación destaca la presencia de Barcelona, siendo la Pompeu Fabra y la Universidad de Barcelona primera y segunda respectivamente. La Universidad de Granada se sitúa, por primera vez, en tercer lugar por delante de universidades tan prestigiosas a nivel nacional como la Autónoma de Madrid, que desciende hasta una quinta posición. Respecto al resto de universidades que aparecen en el ranking, su clasificación no varía en gran medida, excepto en el caso de la Universidad de Valencia relegada a una última posición, cuyo descenso es considerable respecto a años anteriores. La Universidad de Zaragoza, presente en este top desde 2012,  desaparece en esta última selección.

Evolución de la aparición de las universidades españolas en el Ranking de Shaghái

 

Respecto a la evolución de las universidades españolas en el Ranking de Shanghai se puede observar que ha sufrido un vaivén constante. En 2003, primer año en el que se efectuó el listado aparecen 13 universidades españolas. Este hecho coincide con el gran aumento del presupuesto destinado a la investigación científica en España se situó en el 1,07% del PIB del país.

Por otra parte, existe una “tendencia inversa en España con respecto a lo sucedido en la Unión Europea. Mientras que en España el gasto público pasa, entre los años 2000 y 2010, del 74,4% al 78,2%, en la Unión Europea (de 21 países) dichas cifras son 85,5% y 76,4%”, según un estudio de Josep-Oriol Escardíbul Ferrá y Carmen Pérez Esparrells en la Revista de Educación y Derecho de la Universidad de Barcelona.

Según el informe del Observatorio del Sistema Universitario de 2015, en el período 2009-2015, los ingresos totales de las universidades públicas españolas disminuyeron un 20,2%. Pese a ello, durante este periodo, las instituciones universitarias han mantenido su presencia en el Ranking. Durante el último año de la legislatura de Mariano Rajoy, se produjo una leve subida del presupuesto de un 0,4%.

Universidades españolas destacan en el último Ranking de Shanghái

Cataluña es la comunidad autónoma española con más presencia en el ranking. En cada área de conocimiento aparece una, o más, universidades catalanas. Entre las que destaca la Universidad de Barcelona, presente en tres de estas áreas. Sin embargo, la universidad mejor posicionada en su rama es la Universidad de Granada; puesto 45 en Tecnología y Ciencias de la computación. Un caso sorprendente ya que en el 2015 se encontraba entre los puestos 101 y 150.

Ciencias naturales y Matemáticas es el área con más representación española, con hasta seis universidades presentes. Un dato destacable cuando hace apenas cuatro años tan solo aparecían tres centros españoles en este campo. En cualquier caso, continúa siendo la Universidad Autónoma de Madrid la mejor posicionada de entre todas las españolas especializadas en estas ciencias.

Aunque España cuenta cada año con más representación en las listas del Ranking de Shangai, ha perdido notablemente su presencia en el campo de las Ciencias sociales; donde en 2014 contaba con cuatro universidades.

En el último ranking, la Universidad Miguel Hernández de Elche ha conseguido entrar por primera vez entre las cien mejores Universidades del mundo en el Área de Ciencia y Tecnología de los Alimentos (Ingeniería), es la decimotercera a nivel nacional. Además, también se ha colocado entre las 400 primeras en Ciencia Agrícolas y en Ciencia de la Biología humana (Ciencias médicas), apartado en el que se ha posicionado entre las 8 mejores de España. Según Manuel Miguel Jordán Vidal, estas son las ramas en las que más destaca la Universidad ilicitana junto al área de las Ciencias Sociales.

Javier Aguado, Luisa Bernal, Esther González, Christian Marques, Javier Oliva, Sara Sarrión y Alfredo Teja

(REPORTAJE EJEMPLO) La ciencia del vino

Aterciopelado y equilibrado. Con estos adjetivos se suele describir un vino en el que parámetros como la acidez, el alcohol y la astringencia se encuentran compensados. Viticultores y enólogos comparten la responsabilidad de conseguir que un vino sea redondo. “La fermentación es el proceso  biotecnológico más antiguo que existe”, explica la investigadora del Instituto de Biología  Molecular y  Celular de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de ElcheNuria Martí Bruña. Además de esta acción natural y espontánea que transforma la uva en vino, la botella encierra un trabajo largo y cuidado que empieza en el viñedo.

El director del Máster en Viticultura y Enología de la UMH, Rafael Martínez Font, explica que, antes de vendimiar, se debe realizar un cuidadoso trabajo en el campo. La Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO) de la UMH cuenta con una parcela experimental donde los futuros enólogos realizan prácticas. “La calidad del vino empieza en el viñedo”, señala el experto. Antes de iniciar la vendimia, se realizan controles de madurez para determinar la concentración de azúcar, de ácidos y de polinefoles de la uva. Pero, también, se trabaja la poda y, previamente, la elección de la variedad que dará lugar al vino.

El proceso transcurre desde noviembre hasta septiembre u octubre, momento en el que se lleva a cabo la vendimia. Una vez se decide cuándo recolectar, la uva se deposita en cajas de 25 kilogramos, para que no se aplaste. Después, los racimos pasan por una mesa de selección donde se elimina cualquier grano defectuoso. A juicio de Nuria Martí, se trata más de una labor de artesanía que de alquimia: “Si la materia prima es de calidad, el enólogo sólo debe dirigir el proceso”.

El trabajo en la bodega

Para elaborar un vino tinto, después de seleccionar los racimos interviene la despalilladora estrujadora que separa el raspón -parte verde leñosa- de las bayas o uvas. Una vez estrujada la uva, se encuba en un depósito de acero inoxidable. En ese momento arranca la primera fermentación, alcohólica, en la que se transforma el azúcar en CO2 y alcohol. Las levaduras, responsables del proceso, pueden ser autóctonas -presentes en la propia uva- o seleccionadas.

Para prevenir oxidaciones del vino o alteraciones microbiológicas se añade anhídrido sulfuroso. “Por eso, leemos en la etiqueta que contiene sulfitos”, cuenta Nuria Martí. La dosis se ajusta  en función de la sanidad del viñedo y de la acidez de la uva. “Pero la tendencia pasa por reducir la cantidad empleada”, subraya la profesora de la UMH.

Al mismo tiempo que las levaduras fermentan la uva, se produce la maceración. Para extraer de la piel el color y la mayor cantidad de compuestos se lleva a cabo el remontado. Por una parte flotan los sólidos y los hollejos y abajo reposa el vino. Las dos fases están bien definidas. El movimiento de los sólidos arriba y abajo facilita la extracción de todo lo que hay en la piel de la uva: antocianos (compuestos responsables del color) y taninos (que determinan la astringencia).

La acidez total del vino también se puede ajustar. La calidez del clima mediterráneo conlleva que los vinos no sean muy ácidos. A partir del envero, o cambio de color, se produce una acumulación rápida de azúcares en las bayas, como consecuencia de los productos sintetizados en la propia planta durante el proceso de maduración. Por el contrario, la acidez de los granos de uva desciende de forma brusca (el punto de inflexión es el envero). Por ello, y en función de la uva y de las necesidades del vino, se puede corregir la acidez.

Para alimentarse, las levaduras necesitan nitrógeno. El nutriente se aporta en campo mediante fertilización nitrogenada y, también, se puede añadir en la propia bodega. La fermentación es un proceso espontáneo de transformación de azúcar en alcohol. Cuando la uva ya ha hecho su trabajo y ha consumido el azúcar, se prensa para separar el mosto de los hollejos (piel).  Después, se produce una segunda fermentación, llamada maloláctica -paso del ácido málico a ácido láctico y CO2-. Esta reacción la ejecutan unas bacterias que ya están presentes en el vino o que se pueden añadir.

Para controlar todo el proceso, se realizan catas hasta dos veces al día. Después, si se desea, se procede a la crianza en barrica y a las operaciones finales de clarificación -para quitar algún resto de sustancia herbácea- filtración y estabilización del vino.

Una vez concluidos todos estos pasos, ya se puede obtener un vino de calidad. “El enólogo busca hacer los mínimos ajustes posibles y cuanto mejor sea la uva, mejor será el vino”, subraya Martí.

La materia prima

El viñedo experimental de la EPSO cuenta con 33 variedades de uva, entre blancas y tintas. Los estudiantes pueden realizar un seguimiento del ciclo de cultivo, desde que se poda la cepa hasta el cuaje de la uva, a final de curso. Las podas son una pieza clave en el proceso de creación del vino, puesto que de ellas dependerá en gran medida la calidad de la uva. Rafael Martínez señala que se debe controlar el vigor de la planta: “Cuanto más produce, los azúcares sintetizados deberán repartirse entre un mayor número de racimos”. Por ello, la poda permite regularizar el crecimiento y la producción de la planta año tras año para mantener, en la medida de lo posible, la cantidad y calidad de las cosechas.

“Si dejamos muchas yemas -órgano de reemplazo de los futuros pámpanos o brotes dónde se insertarán hojas, flores, zarcillos y nuevas yemas-, llega un momento en que la planta no puede aportar a todos los granos la misma calidad”, cuenta el profesor de la UMH. Para regular la producción, se quita madera al viñedo o, si en junio o julio hay exceso de racimos, se eliminan algunos (procedimiento conocido como poda en verde).

El periodo productivo de la vid transcurre entre los 7 y los 30 años. Durante este tiempo, se puede mantener una regularidad productiva a través de la poda. A partir de entonces, la planta entra en decrepitud y se debe limitar su fertilidad porque se agota.

Además de la poda, el riego es otro factor crucial para la vid. Se trata de una planta que necesita poca agua para vivir porque está adaptada al secano. En cuanto a los nutrientes, Martínez apunta que no hay que aportarle demasiados, “ya que un exceso de vigor va en perjuicio de la cosecha”. En cuanto a las plagas y enfermedades que pueden afectar al viñedo, para el experto es preferible llevar a cabo tratamientos preventivos que curativos: “Cuanto menos se altere la uva, mejor”.

Algunos de los aromas que aparecen en bodega son consecuencia del contacto con la barrica. La vainilla recuerda al roble americano y la mantequilla al francés. En el campo, entre finales de agosto y principios de septiembre, el azúcar y el color ya deben haber aparecido, pero todavía faltarán unos 20 o 30 días de maduración para que lleguen los aromas típicos del varietal, como sotobosque, arándanos o frambuesas. Por eso, la sequía es peligrosa. “Si el verano es muy fuerte, los 40 o 50 días deseados se quedan en 25 y es imposible tener compuestos aromáticos de calidad”, precisa el profesor.

Después de llevar a cabo la vendimia, normalmente en septiembre, hasta finales de octubre transcurre el periodo de recuperación de la planta. Todavía recibe rayos de sol y puede hacer la fotosíntesis para recuperarse y pasar mejor el invierno. Cuando se poda, la cepa queda desnuda y debe arrancar otra vez. Crecer hasta que disponga de suficientes hojas para alimentar a la planta. Todo esto transcurre en 40 días, en los que la planta vive de las reservas que haya acumulado desde el verano hasta que pierde las hojas. “Por eso se aporta agua y nutrientes para que continúe activa hasta que la temperatura cambie, el día se acorte y se vaya a dormir”, cuenta Martínez.

 

Belén Pardos/Alicia de Lara

 

(ENTREVISTA EJEMPLO) ELISEO PASCUAL: “El trabajo del médico es tomar decisiones informadas de acuerdo al mejor conocimiento disponible” 

Reumatólogo y profesor emérito en la UMH

Eliseo Pascual también es profesor del Master en Enfermedades Infecciosas y Salud Internacional

Eliseo Pascual es docente del Máster en Enfermedades Infecciosas y Salud Internacional

Nombrado recientemente catedrático emérito de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, Eliseo Pascual (año nacimiento y lugar) es experto a nivel mundial en gota y artritis, entre otras enfermedades reumáticas. Proviene de una familia de médicos y estudió en el Hospital General de Asturias. A los 25 años, se fue al Hospital Jefferson de Filadelfia (EEUU), donde hizo la especialidad de Medicina Interna. La de Reumatología, en la Universidad de Pennsylvania (EEUU). Ha sido presidente de la Sociedad Española de Reumatología y ha dirigido la unidad docente de Reumatología del Hospital de Alicante durante 40 años. Desde su experiencia, el reumatólogo subraya a su alumnado la importancia de aprender a tomar decisiones informadas a la hora de establecer un diagnóstico.

Se percibe cierta confusión por parte de la sociedad en torno la especialidad de Reumatología. Por ejemplo, el hecho de que no exista ninguna enfermedad o dolencia del aparato locomotor que reciba el nombre de reuma, pero sí se utilice el término entre la población.

La desorientación viene, en parte, porque es una especialidad relativamente reciente. La palabra reuma es un término popular utilizado para referirse a los dolores musculoesqueléticos y cuando la reumatología nació la usaron para denominarla. Una mala elección porque confunde más que aclara. Desde finales del siglo XIX y principios del XX, se estableció la diferencia entre especialidades de intervenciones quirúrgicas y médicas. El objetivo de estas últimas consiste en entender las enfermedades lo mejor posible, saberlas reconocer y, además, tratarlas con los medios de los que se ha dispuesto en cada momento, ahora mucho más abundantes y adecuados. La Reumatología pertenece a la medicina interna y se constituye como tal a partir de los años 30-40. Engloba al grupo de enfermedades que producen inflamación y daño en las articulaciones y a aquellas enfermedades sistémicas del tejido conectivo que tienen participación musculoesquelética, además de a un grupo amplio de procesos comunes, como la artrosis, enfermedades metabólicas de hueso – donde predomina la osteoporosis – y un conjunto de procesos muy frecuentes de origen muscular y tendinoso, que sin ser graves, pueden resultar muy dolorosos y limitantes.

Un buen número de dolencias se agrupan bajo la denominación de enfermedades reumáticas con múltiples causas. 

Los problemas en el aparato locomotor suponen alrededor del 20% de las consultas en los centros de salud. Hay dos grandes grupos de enfermedades reumáticas. El primero, engloba los reumatismo inflamatorios y deformantes. Si no se tratan, pueden producir daño articular; incluso, una invalidez importante. Hoy en día, existen excelentes tratamientos. El segundo, incluye las enfermedades del tejido conectivo o sistemáticas. Pueden afectar a otros órganos (por ejemplo, el pulmón o el riñón). Para tratarlas, los reumatólogos trabajamos cuando es preciso de manera cercana con otros servicios, como nefrólogos o neumólogos. Nos ayudamos mutuamente, aprendemos los unos de los otros y los beneficiados son los pacientes. Es en los problemas menos frecuentes o en algunos muy comunes pero que hay que saber identificar en base clínica – o sea, mediante historia y exploración cuidadosa –  donde tener un buen radar y disponer de tiempo suficiente para historiar y explorar al paciente resulta fundamental.

Debe ser muy complicado emitir un diagnóstico sin tener evidencias.

La medicina basada en la evidencia, fundamentada en pruebas y bien entendida, es la deseable. Pero en todas las especialidades nos encontramos ante problemas que han resultado difíciles de estudiar y de comprender, por lo que no existen criterios sólidos establecidos. En estos casos, el médico debe estar preparado para entender qué le pasa al paciente, no solo para clasificarlo y alcanzar una etiqueta diagnóstica de acuerdo a criterios establecidos. Y ahí es donde residen muchos de los problemas y donde es necesario emplear tiempo para entender lo que ocurre. Precisamente, en Reumatología, lo que más información te aporta es tener una conversación relajada con el paciente y, a continuación, explorarlo. Algo que, hoy en día, resulta complicado por los tiempos de consulta limitados. Es importante no iniciar la petición de pruebas complementarias sin tener claro, tras una historia y exploración suficientes, qué se pretende buscar con ellas. Además, creo que el ordenador en las consultas absorbe la atención del médico a expensas de la necesaria atención al paciente y las consecuencias de esta falta de atención seguro que no son menores.

Algunas enfermedades reumáticas tienen un componente genético. 

Algunas tienen una predisposición genética clara, por ejemplo, el lupus (enfermedad autoinmune). Hay familias donde dos o más miembros lo padecen. También en la artritis reumatoide o las espondiloartropatías (artritis inflamatorias crónicas). Pero, en general, es poco probable que si alguien en la familia sufre uno de estos problemas, haya otros miembros que lo vayan a tener. La epidemia verdadera de las enfermedades reumáticas, como en el caso de la artrosis, es causada por la obesidad. Se necesitan programas de información pública que trasladen a la sociedad todos los problemas que se derivan del sobrepeso, que además generan importantes costes sanitarios. Por ejemplo, es absurdo operar de artrosis de rodilla a alguien que tiene un importante sobrepeso para implantarle una prótesis, ya que fallará con mayor facilidad. Lo primero debe ser un buen programa de reducción y de fortalecimiento muscular. La mejor prevención es realizar ejercicio adecuado desde la juventud y no dejarlo con el tiempo. También la dieta razonable, sin olvidar que los alimentos que engordan o aportan colesterol pueden tomarse, si se hace de forma limitada y razonable. Todo ello proporciona salud, optimismo, fuerza y años de vida.

En el caso de la gota los hábitos alimenticios también son cruciales, ¿alguno en concreto que resulte especialmente perjudicial?

La gota es una consecuencia de la subida del ácido úrico, una sustancia poco soluble que se produce en nuestro organismo y que fácilmente se deposita en forma cristalizada. Es un error buscar un alimento concreto que produzca gota. El abuso de alcohol, por ejemplo, es una causa pero no la única, puesto que también padecen esta patología personas que no lo consumen. El vino en cantidades prudentes no altera el ácido úrico y la cerveza es un problema solo para los que sufren niveles elevados de ácido úrico. Por su parte, las bebidas azucaradas lo generan probablemente más que el marisco.

¿Por qué sube el ácido úrico?

El ácido úrico sube porque en personas que comen de forma excesiva – y que en muchos casos padecen síndrome metabólico- su riñón excreta el ácido úrico con mayor dificultad y por eso sube en la sangre.  Los cristales siempre dan lugar a inflamación ligera y asintomática que, de forma ocasional, se dispara y produce ataques muy agudos de artritis, en los que se hincha la articulación y que suelen ser muy dolorosos. Puede darse en el pie, la rodilla, la muñeca y las manos, todas ellas articulaciones de bastante uso. La explicación de cómo se forman esos cristales y por qué, la publicó nuestro equipo en un artículo en la revista Nature Rheumatology Reviews el año pasado, con la colaboración con Lia Addadi, una experta mundial en biomineralización (formación de cristales por seres vivos.

Y respecto a la artritis ¿cuál es la causa y el tratamiento?

La artritis es una inflamación de la articulación. Algunas, como la artritis séptica o la gota son curables. En otras que suelen afectar a varias articulaciones a la vez (poliartritis), el tratamiento consiste en suprimir de la forma más completa posible la inflamación. Afortunadamente, ahora tenemos muy buenos medios para conseguirlo. La más común es la artritis reumatoide, que se enmarca dentro de las enfermedades autoinmunes. Las conocemos bien, pero no acabamos de entender qué las desencadenan. Sabemos que hay una base genética, pero eso no es todo.

El último informe de la UGT señala que los trastornos del aparato locomotor, junto con la depresión y la fatiga son las tres causas principales de baja laboral.  ¿Qué se puede hacer para reducir los problemas derivados de estas dolencias, tanto en términos de pacientes afectados como de costes?

Una mayoría de estos afectados lo son por procesos menores. Lo que no quiere decir que no sean dolorosos ni invalidantes en mayor o menor medida, pero bastante tratables. Actualmente, se está analizando también aquí en Alicante un protocolo en el que un reumatólogo atiende de forma inmediata a aquellos que han recibido una baja por un problema del aparato locomotor. Los resultados, ya disponibles, muestran que es posible disminuir casi un 50% el tiempo de baja laboral. Falta analizarlos y si resultan favorables, que autoridades y mutuas los implementen. O eso parecería lo sensato y económicamente aconsejable. Otra iniciativa que se comparte con otras especialidades es la asistencia regular de un reumatólogo a un centro de salud para ver enfermos con alguna dolencia reumática, junto con el médico de atención primaria, con objeto de compartir conocimientos y formas de hacer.

¿Cuál es la clave para una buena formación en esta especialidad?

Es muy importante que los residentes adquieran una buena formación médica – esencialmente de Medicina Interna y de sus diferentes especialidades – ya que esto les permite abordar y orientar adecuadamente, además de consultar a colegas sobre los problemas que surjan en sus pacientes. Asimismo, en la formación de la propia especialidad, tienen que asimilar los conocimientos y adquirir el hábito de ser consecuentes con sus decisiones, siempre bajo la supervisión de los médicos responsables del programa de formación. Con ello, cuando acaban, deben no solo haber adquirido los conocimientos necesarios, sino también haber aprendido a implementarlos con seguridad. Y es muy importante saber identificar lo que se desconoce y aprender a indagar, preguntando a otros colegas o en la literatura. También tienen que aprender a tratar adecuadamente a los pacientes. Generar conexión con ellos durante el interrogatorio para obtener la historia clínica. Y, sobre todo, durante la explicación, para que el paciente se haga una idea clara de qué le ocurre, qué puede significar para él, y cómo puede tratarse. Lo frecuente es que los pacientes nos lleguen con mucha más preocupación de la que se justifica por el problema que sufren.

¿Cómo beneficia a los futuros profesionales el hecho de que hoy en día los conocimientos estén ampliamente disponibles? 

Lo importante es saber seleccionar los conocimientos y, sobre todo, entender los asuntos que se estudian. En Medicina, como en casi todas las disciplinas, si no se entiende muy bien, el conocimiento es inútil. Los estudiantes, tras aprender una materia, deben sentirla como familiar y poder reconocer y orientar razonablemente un problema relacionado con ella cuando se les presente, aunque sea a un nivel tan básico como guiar a quien consulta hacia el médico adecuado.

Tras casi cuarenta años como docente y recientemente nombrado emérito ¿en qué cree que consiste ser un buen profesor de medicina?

En la formación de residentes de especialidad, opino que la clave, en buena medida, consiste en inspirar. Yo tengo una visión de la docencia muy anglosajona y considero que la figura del mentor es importante. Yo lo soy de algunos colegas de diferentes edades y en general mucho más jóvenes, todos ellos personas muy brillantes, con presentes muy sólidos y futuros muy prometedores. El mentor establece una relación de igualdad, cómoda y sin compromisos por ninguna de las partes y le ayuda a modelar su carrera profesional y a ampliar sus redes. Le inspira, lo que quiere decir que le hace darse cuenta de que es capaz de hacer por sus propios medios cosas que inicialmente tenía como inalcanzables. Es una relación entrañable y preciosa, creo que por ambas partes. Ves crecer a colegas y amigos profesionalmente más jóvenes. Y es una figura perfecta para un profesor emérito.

La figura del profesor emérito es por tanto una fuente de inspiración y experiencia para los estudiantes.

Yo continúo de forma activa investigando y publicando artículos con los colegas. Y también con la docencia, especialmente con los trabajos de fin de grado, que deben ser una experiencia de madurez útil y estimulante para el alumno. Lo que está claro es que para ser buen profesor de medicina, hay que ser buen médico, ya que además de conocimiento somos un modelo de actitudes para los estudiantes. Y como les digo a mis alumnos, el trabajo del médico y lo que deberá aprender es a tomar decisiones informadas de acuerdo al mejor conocimiento disponible, y además saber actuar eficientemente de acuerdo a esas decisiones.

Alicia de Lara

Vía UMH Sapiens

(NOTICIA EJEMPLO) Margarita Salas: “Es hora de que las mujeres científicas den un paso adelante”

La bioquímica recorre su trayectoria profesional en una charla impartida en la UMH

La experiencia investigadora de Margarita Salas ha estado influida por la figura de dos hombres. Por una parte, su mentor, el premio Nobel Severo Ochoa, quien apostó por el talento de la licenciada en Ciencias Químicas. Por otra, su marido, el científico Eladio Viñuela, con el que llevó a cabo una parte fundamental de su trayectoria profesional. El salón de actos de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO) de la UMH ha acogido una charla en la que Margarita Salas ha recorrido los mejores momentos y los más complicados de su larga carrera como mujer científica.

El director de la EPSO, Ricardo Abadía, ha subrayado que la trayectoria de Margarita Salas ha inspirado muchas vocaciones. Una prueba de este papel motivador ha sido la presentación de la científica a cargo de uno de los estudiantes del Instituto Tháder de Orihuela. El alumno ha repasado los principales hitos científicos de Salas. Una carrera exitosa en la que también ha habido dificultades. “Antes me discriminaban por ser mujer y, ahora, también por ser mayor”, ha bromeado la investigadora.  La científica recuerda que, aunque llegó con una carta de recomendación de Severo Ochoa, su director de tesis, Alberto Sols, le reconoció con el tiempo que al principio fue incrédulo ante sus capacidades por ser mujer. Todo lo contrario que Severo Ochoa, a quien Salas ha reconocido su gratitud porque nunca la discriminó.

Después de realizar su tesis doctoral, Salas partió a Estados Unidos porque, según ha explicado, “España era un desierto científico”. Entre 1963 y 1967, su marido y ella trabajaron en el laboratorio de Severo Ochoa en la Universidad de Nueva York. De regreso a España, Eladio Viñuela y Margarita Salas comenzaron una etapa investigadora para tratar de desarrollar la biología molecular gracias a una ayuda obtenida en Estados Unidos. “Durante aquellos años, nuestros doctorandos eran todos chicos, algo que ahora ha cambiado por completo”, señala.

La bioquímica ha explicado que durante mucho tiempo se la conoció como la mujer de Eladio Viñuela, por lo que decidieron emprender caminos profesionales diferentes. “A partir de cierto momento, el hecho de ser mujer fue positivo porque lograba mayor repercusión mediática que mis colegas masculinos”, cuenta. Margarita Salas ha aseverado que los dos aspectos clave en el éxito de su carrera han sido el apoyo de su marido y su propia capacidad de trabajo: “Siempre he sido muy constate y he hecho las cosas lo mejor que he podido”.

La bioquímica Margarita Salas es uno de las mujeres científicas más importantes de España

Margarita Salas matiza que en la actualidad se vive un cambio de tendencia en el que las mujeres están muy presentes en la ciencia. Salas ha asegurado que no cree que ahora se discrimine a las mujeres a la hora de contratarlas, aunque también ha reconocido que todavía no se ha llegado a su integración en los puestos más altos: “Un ejemplo claro son las universidades españolas. Según datos de hace tres años, sólo 10 de los 76 rectorados están ocupados por mujeres, esto significa que nos queda camino por recorrer”.

“Muchas veces nos hemos echado para atrás, llevadas por motivos ligados a la maternidad o al papel de cuidadoras”, ha asegurado. Para la científica, es el momento de que las mujeres den un paso adelante: “Soy muy optimista y creo que llegaremos a ocupar puestos de gran responsabilidad en la ciencia”.

Belén Pardos

 

Principales contribuciones del trabajo científico realizado por Margarita Salas Falgueras 

  • Descubrimiento de una glucoquinasa específica para la fosforilación de glucosa en hígado de rata cuya síntesis depende de insulina.
  • Determinación de que la lectura del mensaje genético transcurre en la dirección 5′ a 3′.
  • Descubrimiento de dos factores para la iniciación de la síntesis de proteínas en Escherichia coli encargadas de la unión del formilmetionil-tRNA a los ribosomas en presencia del triplete iniciador AUG.
  • Demostración de la presencia de formilmetionina como iniciador de las proteínas codificadas por un mensajero policistrónico en un sistema de E. coli.
  • Demostración de que el triplete sin sentido UAA da lugar a terminación de la cadena polipeptídica en un sistema de E. coli.
  • Caracterización de las proteínas que forman parte de la estructura del bacteriófago ø29 y de la ruta morfogenética para su ensamblaje en la partícula viral.
  • Demostración de que la proteína p4 del fago ø29 actúa como activador de la transcripción tardía del DNA viral mediante contactos directos entre la arginina 120 de la p4 y la región C-terminal de la subunidad α de la RNA polimerasa de Bacillus subtilis.
  • Demostración de que la proteína p4 actúa como represor del promotor temprano A2c. En dicha represión se establecen los mismos contactos que en la activación del promotor A3.
  • Demostración de que la activación o represión por la proteína p4 depende de la fuerza de las interacciones RNA polimerasa-promotor. Conversión del promotor tardío A3, que es activable por la proteína p4, en reprimible, y del promotor temprano A2c, que es reprimible por p4, en activable.
  • Demostración de que la p6, que es una proteína tipo histona, coopera con la proteína p4 en la represión del promotor temprano A2c y en la activación del promotor tardío A3.
  • Caracterización de una proteína unida covalentemente a los extremos 5′ del DNA del bacteriófago ø29.
  • Demostración de la existencia de un nuevo mecanismo de iniciación de la replicación por el cual la proteína terminal libre del bacteriófago ø29 actúa de iniciadora formando un enlace covalente con dAMP catalizado por la DNA polimerasa viral.
  • Demostración de que la iniciación de la replicación del DNA de ø29 comienza en el segundo nucleotido desde el extremo 3′ y propuesta de un mecanismo de deslizamiento hacia atrás implicado en la fidelidad del proceso de iniciación.
  • Demostración de la existencia de un paso de transición en la replicación del DNA de ø29 en el que la DNA polimerasa se disocia de la proteína terminal cuando ésta ha incorporado diez nucleótidos.
  • Caracterización en la DNA polimerasa de ø29 de un dominio implicado en la actividad exonucleasa 3’→5′ y un dominio implicado en las actividades de iniciación y polimerización. Demostración de la conservación de estos dominios en varias DNA polimerasas de organismos procarióticos y eucarióticos.
  • Síntesis in vitro del DNA de ø29 utilizando la proteína terminal y la DNA polimerasa de ø29 como únicas proteínas.
  • Amplificación in vitro del DNA de ø29 utilizando la proteína terminal, la DNA polimerasa, la proteína p6 que se une a los orígenes de replicación, y la proteína SSB de ø29. Demostración de que el DNA amplificado in vitro es infectivo.
  • Las propiedades de la DNA polimerasa de ø29 (procesividad, desplazamiento de cadena y fidelidad) han dado lugar a su comercialización para amplificar DNA circular y DNA genómico lineal.

Vía revista UMH Sapiens